Oraciòn del dìa, mièrcoles 24ª TO, San Lucas 7. 31-35. Ciclo C

Posted by on Sep 13, 2016 in Pensamiento del día | 0 comments

Señor, Me pongo en tus manos, con la confianza de un niño, para que hagas en mi vida lo que más te agrade, pues sè que es lo mejor para mì. Habla a mi corazón y a mi conciencia en esta oración, indícame el camino que debo seguir, para hacer tu Voluntad. Señor, que te conozca más para que crezca mi amor a Ti, y asì sea fiel a ctodo lo que me vayas pidiendo en este dìa.

Señor, Me pongo en tus manos, con la confianza de un niño, para que hagas en mi vida lo que más te agrade, pues sè que es lo mejor para mì. Habla a mi corazón y a mi conciencia en esta oración, indícame el camino que debo seguir, para hacer tu Voluntad. Señor, que te conozca más para que crezca mi amor a Ti, y asì sea fiel a todo lo que me vayas pidiendo en este dìa.
Vamos a reflexionar en el Evangelio de san Lucas 7, 31-35

Comienzas tu Evangelio de este dìa, haciendo una pregunta: “¿Con quién compararé a los hombres de esta generación? ¿A quiénes se parecen?, ¿serà que esta pregunta me la haces tambièn a mì?, ¿què pensaràs de nosotros?, ¿cuàl será nuestra respuesta?. ¿A quién nos parecemos?

En aquel tiempo tu respuesta fue clara, se parecían a esos niños que se sientan a jugar en la plaza y se gritan unos a otros, “Tocamos la flauta y no han bailado, cantamos canciones tristes y no han llorado”.
Nos dejas ver què difícil es hacernos llegar tu mensaje, nos llenas pruebas, manifestaciones, personas y siempre buscamos màs y màs, nada nos satisface, siempre estamos encontrando un pero, ¿quièn nos entiende?. Nos tocan la flauta y no bailamos, nos cantan canciones tristes y no lloramos, somos los eternos insatisfechos, en aquel tiempo había venido Juan el Bautista, hombre austero, comìa saltamontes, se vestìa de piel, vivía en el desierto, y lo consideran endemoniado. Vienes Tù que comes y bebes y te tratan de glotón y bebedor, y claro còmo venìas a rescatar a los perdidos, es decir, a pecadores y publicanos te echan en cara que son tus amigos.
Terminas diciendo que solo aquellos que tienen la sabiduría de Dios, serán los que reconozcan tu mensaje y a tus enviados. Señor necesito de la sencillez, de la fe y de esta sabiduría para descubrirte en medio del mundo, aceptar lo que me mandas, cuàndo me lo mandas y còmo me lo mandas, y que no lo discuta ni me ponga caprichoso, porque no me gusta o no lo entiendo.

Què bien me dices: La vida es un milagro, tú eres un milagro; sin embargo, no contentos y convencidos de ello, estamos pidiendo más y más. Realmente no hay peor ciego que el que no quiera ver, asì les pasaba a los fariseos y escribas, me dices: abre los ojos de tu corazón y deja de pedirme más pruebas. El estupor y la admiración deben de acompañarte paso a paso, solo así verás mi mano que no deja de soplar sobre ti, en ese soplo de amor está el milagro que es tu vida y lo que te doy dìa a dìa.

Señor ayúdame a reconocerte en todas las pequeñas cosas que ocurren en mi vida, ahì comprenderé que no necesito más milagros que aquellos que me das dìa a dìa, sin que yo te los haya pedido”.

Complemento para la meditación: en Youtube: “¡Milagros!, ¿dònde que no los veo?”. Sembrando Esperanza II.
https://www.youtube.com/watch?v=8KXw5dD7ays

Mi propósito en este dìa, es renovar mi fe, por eso rezarè el credo, sabiendo que ahì està todo lo que debo creer y esperar, ahì està el fundamento de mi vida cristiana. Aceptarè el dìa a dìa de mi vida, sin pedirle pruebas a Dios y agradecerè su mano que me sustenta y sostiene.

Mis queridos niños, Jesùs, confía mucho en nosotros, asì tambièn nosotros tenemos que confiar en El. El sabe lo mejor para nosotros y debemos creer todo lo que nos dice y enseña. Por eso nos ha dejado el credo para saber lo que nos ha revelado y enseñado con su vida. Cada dìa se sigue manifestando en tantos momentos, ojalà siempre lo puedan ver y descubrir.
P. Dennis Doren, LC

Post a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

468 ad