REZANDO JUNTOS, Lunes 11ª Semana TO. San Mateo 5. 38-42. Ciclo A.

En este dìa Lunes de la 11ª semana TO. Les saludo, esperando se encuentren tomados de la mano de Dios al comenzar este dìa.
Ponerme en la presencia de Dios, mantener y guardar mi silencio interior en mi alma, en mi corazón, para preparar este díalogo íntimo con Cristo. Este silencio interior es necesario para conocer, amar y servir a Cristo, ¿qué voy a hacer ahora?, voy a hablar con Cristo, voy a hablar con Dios Padre, con el Espíritu Santo y con María y voy a escuchar ló que me quieran decir, sus inspiraciones, y las palabras que necesito escuchar para cumplir su Voluntad, para ser fiel a su llamado, para seguir amando y para realizar el camino de Santidad que esperan de mi.

Meditemos en el Evangelio de San Mateo 5. 38-42

Jesús aquí te refieres a la Ley del Talión, de la cual los judíos de tu tiempo, hacían uso para la venganza personal, algo no solo de ese tiempo, sino del nuestro. No nos prohíbes oponernos a la injusticia, ni combatir el mal en el mundo, nos das un principio nuevo y general de conducta: devolver bien por mal, y no negar a nadie el bien que nos pida.
Señor, la lógica humana, nos demanda odiar a los enemigos, pero nos pides amarlos. La lógica humana nos lleva a hacer el mal al que nos lastima, pero nos dices que le hagamos el bien. La lógica humana nos hace devolver las ofensas y maldecir al que nos maldice, pero pides que le bendigamos. La lógica humana nos hace defender lo propio, pero nos dices que prestemos, aunque no nos devuelvan lo prestado… Aquì la lógica divina es tumbativa, ¡En la caridad está la esencia del cristianismo!
Jesus, nos llamas a aprender la lógica de la generosidad, del dar y del dar más. Tù mismo eres el primero que lo vive. Tu mismo te das, nos das Tu Eucaristía, nos das Tu gracia. Ante tal ejemplo, ¿qué hacemos nosotros? En nuestra vida diaria, ¿aplicamos la ley del Talión o damos siempre y en todo con generosidad?.
El que ama cambia la historia. El que ama cambia el mundo. Si tú amas, cambiarás tu historia y la de los que te rodean, cambiarás el mundo de tus familiares, amigos, compañeros. ¡Ama y cambia el mundo!
Debido a nuestra naturaleza herida por el pecado siempre ha existido en el hombre lo que se llama “el espiral del odio”, es decir, cada acción violenta genera a su vez otra de mayor magnitud, a lo que llamamos “venganza”. Jesús, en este pasaje nos das la formula para romper este espiral y es el del amor y el perdón: Si alguien te golpea en una mejilla, no hagas nada, no te defiendas; si alguien te quita algo, no vayas a quitárselo por la fuerza; si alguien te obliga a hacer algo, hazlo con gusto; después, Señor, toma en sus manos la situación. Sólo cuando el hombre es impulsado por la acción de la gracia es posible romper el círculo de odio, de ahí la importancia de nuestra oración diaria y de la vida sacramental. Señor me has llamado, por tu bautismo, a ser artífice de la paz, que te respondamos con generosidad y con amor.
¿Cómo podemos imitarte, Jesús? Tu lo dices con los labios y con tu vida: “Ama a tu enemigo, ruega por tus perseguidores; así seràs hijo del Padre que está en el cielo” (Mt 5,44-45). Quien te acoge, Señor, en su propia vida y te ama con todo el corazón serà capaz de un nuevo inicio. Consiguirà cumplir Tu voluntad: realizarà una nueva forma de existencia animada por el amor y destinada a la eternidad.
Que claro nos lo dice el apóstol Pablo: “¿No saben que son templos de Dios y que el Espíritu de Dios habita en ustedes?” (1 Cor 3,16). Si soy consciente de esta realidad, entonces mi testimonio se convierte en claro, elocuente y eficaz. “Gran cosa es el amor –leemos en el libro de la Imitación de Cristo–, un bien que hace ligera cada cosa pesada y soporta tranquilamente toda cosa difícil. El amor aspira a subir a lo alto, sin ser entretenido por nada terreno. Nace en Dios y sólo en Dios puede encontrar reposo” (III, V, 3).
Como complemento de esta meditación, pueden ir a youtube: “12. El Cìrculo de odio. Sembrando Esperanza II.

Mi propósito en este dìa es, cortar los espirales de violencia, no cultivar ni almacenar malos deseos ni sentimientos hacia los demàs, saber perdonar, ser generoso, especialmente con aquellas personas que no me han tratado bien, jamàs devolver mal por mal.
Mis queridos niños, Jesùs nos dice, que tenemos que ser buenos, jamàs pagar mal por mal, es decir, jamàs aplicar la ley del Taliòn, ojo por ojo, diente por diente, es decir, me la hiciste ahora me la pagas, Jesùs amo a sus enemigos y jamàs les pagò con la misma moneda.
P. Dennis Doren, LC

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