REZANDO JUNTOS, Sàbado 10ª semana TO. San Mateo 10. 7-13. Ciclo A.

REZANDO JUNTOS, Sàbado 10ª semana TO. San Mateo 10. 7-13. Ciclo A.

Posted by on Jun 17, 2017 in Pensamiento del día | 0 comments

Dios se hace presente en cada meditación, comencemos este dìa sábado de la 10ª semana del TO, con la confianza que El nos escucha y tiene mucho que decirnos.

Señor en este dìa, Crúzate en mi camino, y gáname la batalla de mi entrega encauzando a Tí toda la capacidad de mi ser, con toda la ilusión de mi vida, cobijada bajo tu sombra protectora.
Señor, si Tu, bondadosamente, permites sequedad en mi oración, concédeme que ésta me ayude al desprendimiento de mi mismo, buscándote a Tí, no mi consuelo. Tú eres, Señor, la única razón de mi vida, su principio y su fin.
Meditemos en El Evangelio de San Mateo 10. 7-13.
Jesús, tu que viniste a traernos un mensaje de salvación,vienes a dar una esperanza al corazón de los hombres, quieres sanarlos, como buen mèdico de alma y cuerpo que eres, das instrucciones a los doce apóstoles y los envías a misionar. Les pides y les das el poder para sanar a los enfermos, resucitar muertos y echar demonios, pero sin pedir nada a cambio, pues estos dones los has dado gratis y gratis los tienen que dar.
Ser apóstol es un don Tuyo, que hemos recibido gratuitamente y, al igual que a los Doce, nos invitas a dar sin pretender recibir nada a cambio y a no esperar reconocimiento o admiración por lo que obras a través de nosotros, no podemos olvidar que somos instrumentos Tuyos.
Mandas a tus discípulos a una misión y les adviertes de lo que enfrentarán, no será una tarea fàcil. Para anunciarte, hoy como lo hicieron tus apòstoles, hay que ir con una sola herramienta: tu amor y el signo de tu paz. El ser o no recibidos o aceptados no nos exime del esfuerzo, la lucha, de sacudir el polvo que adquirimos en el andar, de tener de nuevo limpios y preparados los pies para reanudar el camino y de llevar tu Palabra a donde Tú nos envíes a predicar. Estemos siempre abiertos a cualquier tarea que lleve a ejercer nuestra misión de apóstoles sin temores, sin respetos humanos y, sobre todo, conscientes de que debemos ser medios de acercamiento de almas a Tì.
Me invitas a reflexionar en todo lo que hemos recibido gratis por parte Tuya: la vida, la salud, el ser, la existencia… ¿Cuántas personas están más desprovistas que nosotros? Cuàntas personas tan cercanas con tantos sufrimientos, enfermedades y dolores físicos o morales, y tal vez yo ya me acostumbre a estar bien y no te lo agadezco. He recibido de parte Tuya dones humanos: capacidades intelectuales, oportunidades de formación y maduración; tengo una familia, amigos, compañeros de profesión… Todas estas personas me aportan cariño, apoyo, motivación, comprensión, testimonio, etc. A nivel humano he recibido mucho. ¡Cuántas personas mueren solas, sin que nadie se preocupe de ellas! Y si por algún motivo les buscan sus familiares es quizá para quedarse con la poca o mucha herencia económica que puedan tener.
De Tì he recibido también dones espirituales: el bautismo que me hace hijo de Dios, con los derechos y deberes que de ahí brotan. Esta última palabra, “deberes”, parece que tiene una connotación negativa. En realidad es todo lo contrario. La consecuencia de ser Tu hijo es que me haces heredero de la felicidad eterna. Esa felicidad que el corazón anhela a cada instante ya lo he recibido en forma de semilla, y he de hacerla que crezca y germine.
Me dejas muy claro al afirmar que todos estos dones no se pueden quedar escondidos. Me llamas a salir y a compartir todo lo que soy y tengo para enriquecer a los demás. Ya nos decía san Pablo “nadie se puede gloriar de lo que tiene, pues todo lo ha recibido de Dios”. Esta es mi misión de católico, salir a las plazas, a las calles, al trabajo, y llevar este gran tesoro que todos buscan: descubrirte, encontrarte, poseerte y Tu premio en la vida eterna.
Mi propósito en este dìa, agradecer todo lo que me ha dado Dios, los dones que he recibido, vida, salud, familia, fe, estudio, trabajo, etc. Y ser generoso para compartir lo recibido.

Mis queridos niños, Jesùs nos invita a salir de nosotros para compartir tantas cosas buenas que tenemos y poseemos, seamos muy generosos, pues gratis hemos recibido tanto que gratis lo tenemos que compartir.

P. Dennis Doren, LC

Post a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

468 ad