REZANDO JUNTOS, Sábado 18º TO. San Mateo 17. 14-20. Ciclo A.

REZANDO JUNTOS, Sábado 18º TO. San Mateo 17. 14-20. Ciclo A.

Posted by on Aug 12, 2017 in Pensamiento del día | 0 comments

Hoy sábado de la 18ª semana del TO. Bajo la luz del Espíritu Santo le decimos.
¡Ven, Espíritu Santo! Ven y enciende en mi corazón el fuego de tu amor. Transfórmame, purifícame y llena mi alma con los mismos sentimientos de Cristo. Dirígeme en este día, para que pueda dar gloria a Dios Padre a través de mis acciones. Así sea.
Meditemos en el Evangelio San Mateo 17. 14-20.
Señor aparece de entre la multitud un hombre, que sufre la enfermedad de su pequeño hijo, està endemoniado, este hombre acudió a tus discípulos pidiendo que lo sanen, pero no pueden. Jesús, les recriminas diciéndoles: “Gente incrédula, ¿hasta cuando tendrè que estar con ustedes y soportarlos?”, y mandas traer al niño. Con cariño e interés le preguntas al papà ¿cuànto tiempo hace que le pasa eso? Y te responde desde pequeño, cuàntos años llevando esa carga, cuànto amor por su parte, paciencia y sacrificio, Señor, con palabras de abandono y humildad, te dice: “por eso si puedes hacer algo, ten compasión de nosotros y ayúdanos”.
Luego, Tù mismo le dices que todo es posible para el que tiene fe, el Padre del muchacho exclama entre làgrimas de sùplica, ayuda, emoción, e impotencia: “CREO SEÑOR, PERO DAME TÙ LA FE QUE ME FALTA”.
Sin duda que esta actitud de confianza, pequeñez y abandono te conmueve y mandas salir al demonio del niño: “Espíritu mudo y sordo, yo te lo mando, sal de èl y no vuelvas a entrar”, què momento màs duro y difícil, entre gritos y convulsiones sale el Espìritu, el muchacho quedó como medio muerto y una vez màs intervienes lo tomas de la mano, lo levantas y el muchacho se puso en pie. Cùanta delicadeza por tu parte, Señor.
Ya en casa, los discípulos te preguntan: “¿Por qué no pudimos echarlo nosotros?” Y les dices: “Esta especie de demonios sólo puede salir con oración y ayuno”.
La fe es la primera condición, pero es un don Tuyo que hay que pedir continuamente; y practicar con amor, cada día y en cada acontecimiento de nuestra vida. En otro lugar dices Jesús: “Si tuvieran fe como un grano de mostaza diríais a aquel monte ´trasládate´ y se trasladaría”.
También nosotros tenemos que manifestar nuestra fe, pedirte que nos la aumentes y orar y sacrificarnos para que lo que pedimos se haga realidad. La fe es el agua para la planta de nuestra alma, pero también necesitamos la tierra abonada de la oración y el sacrificio.
Mi propósito en este dìa, es pedir: Señor aumenta mi fe, Señor que crea, Señor mi vida està en tus manos.
Mis queridos niños, Jesùs hoy sana a un muchacho, y hace ver la actitud de abandono, confianza, humildad y fe del papà, pidamos por la fe de nuestras papàs, para que sea fuerte y robusta, para que siempre intercedan por nosotros.
P. Dennis Doren, LC

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