DIOS / EXISTENCIA

Posted by on Nov 20, 2017 in Historias y Anécdotas | 0 comments

Un científico francés viajaba por el desierto y se sentó fuera de su tienda al fresco del atardecer, y hablaba con el joven beduino que era su guía. “Nadie sabe, dijo el francés, nadie puede conocer con certeza si Dios existe”.

 El muchacho señaló una suave pendiente de arena por la cual iba una pista de pisadas.

 “Cuando veo esas pisadas en la arena, le dijo, sé con certeza que algún hombre ha pasado por este camino. Sólo un hombre puede hacerlas”.

 Señaló los colores que se desvanecían del glorioso sol que se ocultaba por el oeste, y luego el azul intenso del cielo que sobre sus cabezas comenzaba a sacar una a una sus grandes estrellas.

 “Y cuando veo en su hermosura el sol, y la luna y los cielos estrellados, yo sé con certeza que el Creador ha pasado por este camino. Ellos son las huellas de Alá.

  El beduíno tenía razón. Por la obras de Dios que vemos, nosotros podemos saber, incluso sin ninguna revelación, que Dios existe. “Los cielos cantan la gloria de Dios”.

 

 

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