EDUCACION

Posted by on Mar 12, 2018 in Historias y Anécdotas | 0 comments

Cuando San Anselmo enseñaba a los niños en Bec, un monje de un monasterio vecino vino a ver cómo su escuela trabajaba y jugaba. Era asombrado verlos tan felices y trabajadores.

– Mis propios niños son efectivamente imposible, -se quejaba- hacemos lo que podemos, los golpeamos de la mañana hasta el noche, pero nunca hay un mejoramiento.

– ¿Y cómo son cuando son adultos? -preguntó San Anselmo.

– Tan torpes y estúpidos como bestias.

– Un sistema maravilloso, si los encamina a ser bestias! -dijo San Anselmo.

         Entonces explicó su propia manera, que era tratar los niños con paciencia y compresión, y ganando sus corazones, y confiando en ellos con libertad y responsabilidad. El otro monje se fue resuelto a intentarlo.

         La diferencia entre el hombre y animales es que el hombre tiene un alma.

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