EUCARISTIA

Posted by on May 31, 2018 in Historias y Anécdotas | 0 comments

Un sacerdote enfermo mostraba siempre mucha paciencia. Un día cierto médico, que tuvo que hacerle una dolorosa operación, al no oír al enfermo quejarse en abso­luto, le preguntó de dónde sacaba tanta fortaleza y pacien­cia en los dolores. Le respondió aquel sacerdote: -Señor doctor, es que somos dos a sufrir: hoy Dios ha venido a mí en la sagrada comunión: yo divido con él mis sufri­mientos-.

 

Post a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

468 ad