FE / OBRA MILAGROS

Posted by on Sep 6, 2018 in Historias y Anécdotas | 0 comments

Paseaba un día por la explanada con mis hermanos (en Lourdes) poco antes de la procesión con el Santísimo Sacramento, cuando pasó ante nosotros un carrito de ruedas empujado por una señora de alguna edad; una de mis hermanas exclamó: Mira cómo va ese pobre chico en el carricoche. En efecto: iba en él un muchacho como de unos 20 años, todo retorcido por las contraccio­nes de una polio deformante. Su madre iba rezando el rosario en voy alta y de vez en cuando, suspirando, decía: “María Santísima, ayúdanos”. Era un espectáculo verdaderamente emocionante y recordaba aquellas peticiones que hacían los enfermos a Jesús: “Señor, límpiame de esta lepra”. Se apresuró a ponerse en su sitio en las filas por las que habría de pasar el Señor Obispo con la custodia del Smo. Sacramento. Llegó el momento en que el Obispo había de bendecir con el Santísimo individualmente al joven enfermo: éste miraba la custodia con la misma fe con que debió mirar a Cristo el paralítico del Evangelio. Cuando el Obispo acabó de hacer una gran cruz con el Santísimo, el muchacho se levantó airoso del coche saltando mientras la multitud gritaba con alegría: “Milagro, milagro…” R.P. Pedro Arrupe, S.I. Conferencia en Asís ante 1400 jóvenes de M. Eucarístico Juvenil.

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