Lecturas del Sábado de la 23ª semana del Tiempo Ordinario

Posted by on Sep 13, 2018 in Lecturas y Reflexiones | 0 comments

Lecturas del Sábado de la 23ª semana del Tiempo Ordinario

Primera lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (10,14-22):

Amigos míos, no tengáis que ver con la idolatría. Os hablo como a gente sensata, formaos vuestro juicio sobre lo que digo. El cáliz de la bendición que bendecimos, ¿no es comunión con la sangre de Cristo? Y el pan que partimos, ¿no es comunión con el cuerpo de Cristo? El pan es uno, y así nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo, porque comemos todos del mismo pan. Considerad a Israel según la carne: los que comen de las víctimas se unen al altar. ¿Qué quiero decir? ¿Que las víctimas son algo o que los ídolos son algo? No, sino que los gentiles ofrecen sus sacrificios a los demonios, no a Dios, y no quiero que os unáis a los demonios. No podéis beber de los dos cálices, del del Señor y del de los demonios. No podéis participar de las dos mesas, de la del Señor y de la de los demonios. ¿Vamos a provocar al Señor? ¿Es que somos más fuertes que él?

Palabra de Dios

Salmo

Sal 115,12-13.17-18

R/. Te ofreceré, Señor, un sacrificio de alabanza

¿Cómo pagaré al Señor
todo el bien que me ha hecho?
Alzaré la copa de la salvación,
invocando su nombre. R/.

Te ofreceré un sacrificio de alabanza,
invocando tu nombre, Señor.
Cumpliré al Señor mis votos
en presencia de todo el pueblo. R/.

Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
María, hoy de modo especial, junto a Ti, quiero acompañarte en tu dolor al pie de la cruz.

Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Lucas 2, 33-35
En aquel tiempo, el padre y la madre del niño estaban admirados de las palabras que les decía Simeón. Él los bendijo, y a María, la madre de Jesús, le anunció: “Este niño ha sido puesto para ruina y resurgimiento de muchos en Israel, como signo que provocará contradicción, para que queden al descubierto los pensamientos de todos los corazones. Y a ti, una espada te atravesará el alma”.
Palabra del Señor.

Medita lo que Dios te dice en el Evangelio

Hoy una espada atraviesa el alma de María, nuestra madre, de un modo especial; esta espada cambio la vida de María.

Pero ¿quién cambio la vida de María? Fue un niño, su Hijo; el mismo que ha cambiado la nuestra, el mismo que fue puesto para poner ruina a nuestra antigua vida y hacernos resurgir a otra nueva en la cruz.

Se ve en este evangelio la contradicción y el dilema que supone la entrada de Cristo en nuestras vidas, lo revoluciona todo; nos hace tomar conciencia de que dejar atravesar la espada del amor de Cristo en nuestras vidas es doloroso, incluso llega hasta el alma.
Entrado esta espada hasta lo más íntimo del corazón se desvela nuestro pensamiento, nuestro anhelo más profundo: Cristo. Ese mismo dolor, pensamiento y anhelo es el que tiene María y quiere que le ayudemos a llevar hoy.

«El dolor indescriptible de la cruz traspasa el alma de María (cf. Lc 2,35), pero no la paraliza. Al contrario, como Madre del Señor comienza para ella un nuevo camino de entrega. En la cruz, Jesús se preocupa por la Iglesia y por la humanidad entera, y María está llamada a compartir esa misma preocupación. Los Hechos de los Apóstoles, al describir la gran efusión del Espíritu Santo en Pentecostés, nos muestran que María comenzó su misión en la primera comunidad de la Iglesia. Una tarea que no se acaba nunca.»
(Mensaje para la XXVI Jornada del enfermo, 2018).

Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.

Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Hoy dejaré que Cristo entre en mi alma para poder acompañar, como María, a algún amigo, un familiar, un conocido que esté sufriendo y lo necesite.

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