Oraciòn del dìa 23 de septiembre, fiesta de San Pio de Pietralcina. San Lucas 9. 18-22. Ciclo C.

Posted by on Sep 22, 2016 in Pensamiento del día

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Un especial saludo hoy 23 de septiembre, dìa en que recordamos a San Pio de Pietralcina, un Santo que ha marcado la vida de tantos, por su ejemplo e intercesión, Nos unimos en oración para decir.

Señor, hoy me llamas una vez màs a estar contigo en esta oración, què grande es Tù paciencia, què dìa a dìa toca a la puerta de mi vida y la llena de luz y esperanza. Yo sè que me amas y jamás te cansarás de invitarme a estar contigo. Señor que yo tambièn tenga ese mismo deseo en mi corazón. Quiero estar aquí y te doy gracias por llamarme una vez más.

Vamos a Reflexionar en el Evangelio de san Lucas 9, 18-22

Nos cuentas que vas acompañado de tus discìpulos, a un lugar solitario, para orar, necesitas de ese alimento y de esa quietud del alma, después de la intensidad del dìa. Apartas en tu agenda un tiempo, que es tan necesario, para dirigirte a Tu Padre.

 En ese momento, les lanzas a tus discípulos una pregunta a quema ropa: “¿Quién dice la gente que soy yo?” te contestaron: “Unos dicen que eres Juan el Bautista; otros, que Elías; y otros, que alguno de los antiguos profetas, que ha resucitado”.

Ellos te responden, fácilmente, porque es en tercera persona, còmo nosotros lo haríamos, es lo que se ha oído de tì, los chismesillos, que se van escuchando por ahì, y claro esta respuesta no compromete a nadie,  y unidos todos te responderíamos: para muchos eres Juan el Bautista, para otros un profeta; y seguiríamos diciendo, un hombre bueno, pero nada màs que un hombre: para otros has sido un revolucionario; para otros un curandero y un endemoniado; para otros un signo de contradicción, un simple charlatán, que merece ser perseguido y humillado. Es el hombre que no ha hecho una verdadera experiencia viva y vital de Tì, que se ha quedado con la curiosidad de saber quièn eres y asì es su respuesta. Hazte el encontradizo ante los  incrédulos, àbreles su corazòn y muèstrales tu Corazòn lleno de amor, de felicidad y Misericordia.

Y nuevamente preguntas, y ¿quièn dices tù quien soy Yo? y Ahora si, esta pregunta me compromete a una respuesta sería, definitiva y personal. Inclino mi cabeza y con voz reverencial y Solemne, repito, las Palabras de Pedro, Tù eres Mesìas, el Hijo de Dios Vivo, mi Señor y Salvador, el Sentido y fin de mi existencia, el Dios con nosotros. Gracias porque me lo has revelado, sin yo merecerlo. Y lo hago con la convicción de mi fe y de la experiencia que he hecho de tì. Estas palabras son Espìritu y Vida, y sè que con ellas, me abres las puertas del cielo. Gracias Jesùs.

Luego les revelas,  que serìa necesario tu gran sufrimiento, que serìas rechazado por los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, que  serìas entregado a la muerte pero que  resucitarìas al tercer dìa. Es el gran sufrimiento que te hemos causado, pero que tu amor ha sobrepasado cualquier dolor y sufrimiento, un amor sin lìmites, sin esperar nada a cambio, con una entrega total, para luego recibir el gran premio de la Resurrecciòn, la vida nueva, del triunfo del bien sobre el mal, de la gracia sobre el pecado, que nos ha devuelto a los hombres la esperanza de una vida plena, feliz y eterna.

Mi propósito en este dìa, será renovar en una visita al Santìsimo mi Credo, encomendar a Jesùs todos mis trabajos y acciones buenas, y agradecer que pueda decirle, que es El Hijo de Dios Vivo, el Mesìas.

Mis queridos niños, Jesùs nos revela a través de Pedro que es el Mesìas, el Hijo de Dios vivo, el Salvador del mundo, hoy sintamos especialmente cercano a Jesùs, y que El sabe perfectamente todo lo que llevo en mi corazón, sabemos que El ha sufrido mucho por amor a nosotros, hasta dar su vida en la Cruz, y luego vencer a la muerte y al mal, resucitando.

Terminamos, este momento de oración y diálogo, encomendàndonos a San Pio de Pietralcina, este Santo Capuchino, que se identificò tanto con Jesùs, que recibió el don de los estigmas. y asì pedimos la bendiciòn del Señor. Recibàmosla, con amor y gratitud, Y la Bendiciòn de Dios Todopoderoso, Padre, Hijo y ES Descienda sobre nosotros y familiares Amèn.

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43. EL HOGAR FELIZ QUE TODOS QUEREMOS. Sembrando Esperanza II.

Posted by on Jul 27, 2015 in Sembrando Esperanza

Familia completa

43. EL HOGAR FELIZ QUE TODOS QUEREMOS

Un buen hogar siempre estará donde el camino esté lleno de “paciencia”; la almohada, de secretos; el perdón, de rosas. Estará donde el puente se halle tendido para pasar, las caras estén dispuestas para sonreír, las mentes activas para pensar y las voluntades deseosas para servir.
Un buen hogar siempre estará donde los besos tengan vuelo, y los pasos, mucha seguridad; los tropiezos tengan cordura y los detalles significación; la ternura sea muy tibia y el trato diario muy respetuoso; el deber sea gustoso, la armonía contagiosa y la paz dulce.
Un buen hogar siempre estará donde el crecimiento sea por el mismo tronco y el fruto por la misma raíz. Donde la navegación sea por la misma orilla y hacia el mismo puerto; la autoridad se haga sentir y, sin miedos ni amenazas, llene la función de encauzar, dirigir y proteger. Donde los abuelos sean reverenciados, los padres obedecidos ¡y los hijos acompañados!
Un buen hogar siempre estará donde el fracaso y el éxito sean de todos. Donde disentir sea intercambiar y no guerrear. Donde la formación junte los eslabones ¡y la oración forme la cadena! Donde las pajas se pongan con el alma y los hijos se calienten con amor. Donde el vivir esté lleno de sol y el sufrir esté lleno de fe.
Un buen hogar siempre estará en el ambiente donde naciste, en el huerto donde creciste, en el molde donde te configuraste y el taller donde te puliste.
Y muchas veces será el punto de referencia y la credencial para conocerte, porque el hogar esculpe el carácter, imprime rasgos, deja señales y marca huellas.
Con buenos hogares se podría salvar al mundo, porque ellos tocan a fondo la conducta de los hombres, la felicidad de los pueblos y la raíz de la vida.

Señor Jesús, Tú viviste en una familia feliz.
Haz de esta casa una morada de tu presencia,
un hogar cálido y dichoso.
Venga la tranquilidad a todos sus miembros,
la serenidad a nuestros nervios,
el control a nuestras lenguas,
la salud a nuestros cuerpos.

Que los hijos sean y se sientan amados,
y se alejen de ellos para siempre,
la ingratitud y el egoísmo.
Inunda, Señor, el corazón de los padres
de paciencia y comprensión,
y de una generosidad sin límites.

Extiende, Señor Dios, un toldo de amor,
para cobijar y refrescar, calentar y madurar
a todos los hijos de la casa.

Danos el pan de cada día
y aleja de nuestra casa
el afán de exhibir, brillar y aparecer;
líbranos de las vanidades mundanas
y de las ambiciones que inquietan y roban la paz.

Que la alegría brille en los ojos,
la confianza abra todas las puertas,
la dicha resplandezca como un sol;
sea la paz la reina de este hogar
y la unidad su sólido entramado.

Te lo pedimos a Ti que fuiste un hijo feliz
en el hogar de Nazaret junto a María y José.

Amén.

El Hogar donde yo vivo:
Es un mundo de dificultades afuera y un mundo de amor adentro.
Es el sitio donde los pequeños son grandes y donde los grandes son pequeños.
Es el mundo del padre, el reino de la madre, y el paraíso de los hijos.
Es el lugar donde rezongamos más y donde somos tratados mejor.
Es el centro de nuestros afectos, alrededor del cual, se tejen nuestros mejores deseos.
Es el sitio donde nuestro estómago recibe tres comidas diarias y nuestro corazón mil.
Es el único lugar de la tierra donde las faltas y los fracasos de la humanidad quedan ocultos bajo el suave manto del AMOR.
La excelencia en el hogar implica un esfuerzo común de los esposos, y luego de los hijos, por crear un lugar con un clima de cariño y ayuda mutua, con tradiciones y personalidad propias, fruto también de unos trabajos que trascienden la cotidianidad y la materialidad. Así, nuestro hogar será bendecido, iluminado y todos seremos felices viviendo en él…

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38. LA VASIJA AGRIETADA. Sembrando Esperanza II.

Posted by on Jan 25, 2015 in Sembrando Esperanza

Vasijas rotas
Las expectativas personales dependen mucho de haber vivido en un mundo de competencias, comparaciones, retos; en un mundo idealmente perfecto, alejado de una vivencia cristiana en torno a un ambiente sencillo, de una sana y honesta lucha, de cualidades y defectos. Constantemente nos estamos comparando con los demás, si fulano de tal es exitoso, si el otro logró unas calificaciones de excelencia en la universidad y le dieron Summa cum Laude, si la chica tal es una excelente vendedora de bienes raíces, si el otro ha ganado tantos maratones y no sé cuantas medallas de oro, es que toda su vida ha sido batir record, si le compraron tal carro por pasar de panzazo su último año de bachillerato, y así, podríamos multiplicar y multiplicar los ejemplos. Cuántos casos de jóvenes o personas maduras, o no tanto, que habiendo vivido en este mundo ideal, al experimentar fracasos y debilidades personales, se les viene encima el mundo que querían sostener con sus medallas y sus triunfos e incluso con sus engaños. Sin darnos cuenta, confundimos el éxito con los resultados, vivimos en torno a ellos, y pareciera que ese es el único punto de referencia, referencia de satisfacción, felicidad y realización personal ¿será que siempre es así?
Un cargador de agua de la India tenía dos grandes vasijas que colgaban a los extremos de un palo y que llevaba encima de los hombros. Una de las vasijas tenía varias grietas, mientras que la otra era perfecta y conservaba toda el agua al final del largo camino a pie, desde el arroyo, hasta la casa de su patrón; pero cuando llegaba, la vasija rota solo tenía la mitad del agua.
Durante dos años completos esto fue así diariamente. Desde luego, la vasija perfecta estaba muy orgullosa de sus logros, pues se sabía perfecta para los fines para los que fue creada; pero la pobre vasija agrietada estaba muy avergonzada de su propia imperfección y se sentía miserable porque solo podía hacer la mitad de todo lo que se suponía que era su obligación.
Después de dos años, la tinaja quebrada le habló al aguador diciéndole: “Estoy avergonzada y me quiero disculpar contigo porque debido a mis grietas solo puedes entregar la mitad de mi carga y solo obtienes la mitad del valor que deberías recibir”.
El aguador, apesadumbrado, le dijo compasivamente: “Cuando regresemos a la casa quiero que notes las bellísimas flores que crecen a lo largo del camino”. Así lo hizo la tinaja. Y en efecto vio muchísimas flores hermosas a lo largo del trayecto, pero de todos modos se sintió apenada porque al final, solo quedaba dentro de sí la mitad del agua que debía llevar.
El aguador le dijo entonces “¿Te diste cuenta de que las flores sólo crecen en tu lado del camino? Siempre he sabido de tus grietas y quise sacar el lado positivo de ello. Sembré semillas de flores a todo lo largo del camino por donde vas y todos los días las has regado, y por dos años, yo he podido recoger estas flores para decorar el altar de mi Madre. Si no fueras exactamente como eres, con todo y tus defectos, no hubiera sido posible crear esta belleza”.
Cada uno de nosotros tiene sus propias grietas. Todos somos vasijas agrietadas, pero debemos saber que siempre existe la posibilidad de aprovechar las grietas para obtener buenos resultados.
Dios siempre sacará de males aparentes bienes reales, Dios actúa en el silencio y no va alardeando. Algún día nos daremos cuenta de las maravillas y milagros que hace a través de nosotros, pobres vasijas agrietadas; y también de todo aquello que Dios aprovechó para hacer el bien, sacando cosas buenas de nuestras debilidades y grietas. Por eso, confía en Dios, y deja que Él, a través de ti, riegue las flores que un día lanzó en forma de semillas. Uno no deja de reír por hacerse viejo, se hace uno viejo por dejar de reír.

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DESEO PARA TI LA FELICIDAD

Posted by on Aug 29, 2014 in Pensamiento del día

Deseo que tu vida se vuelva un jardín de oportunidades para ser feliz… Que en tus primaveras seas amante de la alegría. Que en tus inviernos seas amigo de la sabiduría. Y, cuando te equivoques en el camino, comiences todo de nuevo. Pues así serás cada vez más apasionado por la vida.

 

Y descubrirás que… Ser feliz no es tener una vida perfecta sino usar las lágrimas para regar la tolerancia. Usar las pérdidas para refinar la paciencia. Usar las fallas para esculpir la serenidad. Usar el dolor para lapidar el placer. Usar los obstáculos para abrir las ventanas de la inteligencia.

 

Jamás desistas. Jamás desistas de las personas que amas. Jamás desistas de ser feliz, pues la vida es un espectáculo imperdible. ¡Y cada uno somos un ser humano especial!99 (2)

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LA CORONA QUE QUIERES LLEVAR EN TU VIDA

Posted by on Oct 9, 2013 in Sembrando Esperanza

Los hombres valiosos llegan a la fama por sus obras, los necios se hacen famosos por la propaganda.
Nuestra sociedad de consumo también “fabrica” ídolos famosos porque necesita venderlos. Si el sabio te censura, piénsalo; si el necio te alaba, ¡laméntalo!
El que se sabe merecedor de la aprobación y del aplauso, no hace nada para conseguirlos. El árbol que sobresale muy pronto con sus ramas, suele ser el que primero cae por falta de raíces.
El hombre seguro de sí mismo goza cuando es apreciado y se duele ante el menosprecio, pero no malgasta su tiempo para cambiar la opinión ajena.
La propaganda es muchas veces como el agua: deja en el fondo el oro y saca a flote el leño seco.
Si eres sensato, valoras más el juicio de los pocos que te conocen de verdad, que las alabanzas o los juicios negativos de los que no te conocen.
El necio se irrita con la corrección del amigo y se hincha con la alabanza del adulador.
El orgullo hincha la pobreza del necio y la humildad agranda la riqueza del sabio. El orgullo es la fachada de la insensatez y la humildad es el cimiento de la sabiduría.
Caminaba con mi padre, cuando él se detuvo en una curva, y después de un pequeño silencio me preguntó: “Además del cantar de los pájaros, ¿escuchas alguna cosa más?” Agudicé mis oídos y algunos segundos después le respondí: “Estoy escuchando el ruido de una carreta”.
“Eso es” -dijo mi padre-. “Es una carreta vacía”.
Pregunté a mi padre: “¿Cómo sabes que es una carreta vacía, si aún no la vemos?”
Entonces mi padre respondió: “Es muy fácil saber cuándo una carreta está vacía, por causa del ruido. Cuanto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace”.
Me convertí en adulto y hasta hoy cuando veo a una persona hablando demasiado, interrumpiendo la conversación de todos, siendo inoportuna o violenta, presumiendo de lo que tiene, sintiéndose prepotente y haciendo de menos a la gente, tengo la impresión de oír la voz de mi padre diciendo: “Cuanto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace”.
La humildad consiste en callar nuestras virtudes y permitirle a los demás descubrirlas. Así llenarás “la carreta” con tu sabiduría y no harás tanto ruido en tu paso…
El peso que lleves, será la corona que cargarás a lo largo de tu vida. No creas que la corona es la que el mundo te ofrece con su escaparate de adulación y engaño, no te creas que porque tienes más, eres más, porque gritas más; te van a respetar más; porque más te alaben; te van a admirar más; porque des más cosas; eres más generoso. Todo esto puede ser una pantalla, mucho ruido, pero poco fondo. No caigas en el espejismo de una fallada falsa, sé lo que tienes que ser y alcanzarás la verdadera corona, la corona de la felicidad, la corona del triunfo.

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SIN DIOS EL HOMBRE NO PUEDE SER FELIZ

Posted by on Aug 26, 2013 in Pensamiento del día


La situación del hombre en el mundo de hoy: encontramos al hombre divido entre sus esperanzas y sus temores; entre sus aspiraciones y la dura realidad. Gracias a la ciencia y a la técnica, domina las leyes físico-químicas y matemáticas y ha creado una era de susperabundancia de bienes como nunca lo hubiera soñado y, sin embargo, deja morir de hambre y por las guerras a miles y millones de sus hermanos (solo basta ver Siria y el Libano); manipula el mundo del átomo o el ilimitado del espacio y se siente amenazado de destrucción y hostilidad. Jamás tuvo el hombre tan al alcance de su mano la satisfacción de sus deseos materiales y nunca se ha sentido tan infeliz, temeroso e insatisfecho.

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