Lecturas del Jueves de la 15ª semana del Tiempo Ordinario. Ciclo A.

Posted by on Jul 18, 2017 in Lecturas y Reflexiones

Jueves, 20 de julio de 2017
Primera lectura
Lectura del libro del Éxodo (3,13-20):

En aquellos días, Moisés, después de oír la voz del Señor desde la zarza ardiendo, le replicó: «Mira, yo iré a los israelitas y les diré: “El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros.” Si ellos me preguntan cómo se llama, ¿qué les respondo?»
Dios dijo a Moisés: «”Soy el que soy”; esto dirás a los israelitas: “Yo-soy me envía a vosotros.”»
Dios añadió: «Esto dirás a los israelitas: “Yahvé (Él-es), Dios de vuestros padres, Dios de Abrahán, Dios de Isaac, Dios de Jacob, me envía a vosotros. Este es mi nombre para siempre: así me llamaréis de generación en generación.” Vete, reúne a los ancianos de Israel y diles: “El Señor, Dios de vuestros padres, de Abrahán, de Isaac y de Jacob, se me ha aparecido y me ha dicho: ‘Os tengo presentes y veo cómo os tratan los egipcios. He decidido sacaros de la opresión egipcia y llevaros al país de los cananeos, hititas, amorreos, fereceos, heveos y jebuseos, a una tierra que mana leche y miel’.” Ellos te harán caso, y tú, con los ancianos de Israel, te presentarás al rey de Egipto y le diréis: “El Señor Dios de los hebreos nos ha encontrado, y nosotros tenemos que hacer un viaje de tres jornadas por el desierto para ofrecer sacrificios al Señor, nuestro Dios.” Yo sé que el rey de Egipto no os dejará marchar si no es a la fuerza; pero yo extenderé la mano, heriré a Egipto con prodigios que haré en el país, y entonces os dejará marchar.»
Palabra de Dios

Salmo
Sal 104,1.5.8-9.24-25.26-27

R/. El Señor se acuerda de su alianza eternamente

Dad gracias al Señor, invocad su nombre,
dad a conocer sus hazañas a los pueblos.
Recordad las maravillas que hizo,
sus prodigios, las sentencias de su boca. R/.

Se acuerda de su alianza eternamente,
de la palabra dada, por mil generaciones;
de la alianza sellada con Abrahán,
del juramento hecho a Isaac. R/.

Dios hizo a su pueblo muy fecundo,
más poderoso que sus enemigos.
A éstos les cambió el corazón
para que odiasen a su pueblo,
y usaran malas artes con sus siervos. R/.

Pero envió a Moisés, su siervo,
y a Aarón, su escogido,
que hicieron contra ellos sus signos,
prodigios en la tierra de Cam. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Mateo (11,28-30):
En aquel tiempo, exclamó Jesús: «Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera.»
Palabra del Señor

Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Un nuevo día. Un nuevo comienzo… la misma vida… Hoy vuelvo a optar por Ti.

Medita lo que Dios te dice en el Evangelio

Ir hacia Ti, Señor… Ir hacia Ti.
No puedo negar que este caminar es cansado. No puedo negar que mientras más avanzo, mientras más subo, la vista es más hermosa pero… aumenta el cansancio.
Avanzo y voy perdiendo la visión, voy perdiendo la motivación y la capacidad de sorprenderme pues me enfoco sólo en el camino, en la subida, en la carga. Me enfoco más en lo que voy dejando, en el tiempo que ha pasado, lo que he perdido… lo que he ganado, y me olvido de Aquél que va conmigo.
No se trata de avanzar, de retroceder; de caminar, de correr… sino de recorrer el camino junto a Alguien; junto a Él.
¿Hay cansancio?…sí. ¿Hay cargas?… también. No hay por qué negarlas o evitarlas; hay que saber que éstas no son lo verdaderamente importante, sino que lo importante es caminar sabiendo que Alguien comparte mi cansancio, que Alguien va conmigo de la mano. Esto es lo esencial… esto es el descanso de mi vida.
Ir hacia Ti, Señor… Ir hacia Ti…es no fijarme en el cansancio… es no fijarme en la carga; es saber que Tú estás conmigo.
«Dios nos salva haciéndose pequeño, cercano y concreto. Ante todo, Dios se hace pequeño. El Señor, “manso y humilde de corazón”, prefiere a los pequeños, a los que se ha revelado el Reino de Dios; estos son grandes ante sus ojos, y a ellos dirige su mirada. Los prefiere porque se oponen a la “soberbia de la vida”, que procede del mundo. Los pequeños hablan su mismo idioma: el amor humilde que hace libres. Por eso llama a personas sencillas y disponibles para ser sus portavoces, y les confía la revelación de su nombre y los secretos de su corazón.»
(Homilía de S.S. Francisco, 28 de julio de 2016).

Diálogo con Cristo

Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.

Propósito

Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Iré a Cristo al participar humildemente en una hora eucarística, poniendo en sus manos mi fatiga y agobio.

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Lecturas del Domingo 14º del Tiempo Ordinario – Ciclo A

Posted by on Jul 10, 2017 in Lecturas y Reflexiones

Domingo, 9 de julio de 2017

Primera lectura
Lectura de la profecía de Zacarías (9,9-10):

Así dice el Señor: «Alégrate, hija de Sión; canta, hija de Jerusalén; mira a tu rey que viene a ti justo y victorioso; modesto y cabalgando en un asno, en un pollino de borrica. Destruirá los carros de Efraín, los caballos de Jerusalén, romperá los arcos guerreros, dictará la paz a las naciones; dominará de mar a mar, del Gran Río al confín de la tierra.»
Palabra de Dios

Salmo
Sal 144,1-2.8-9.10-11.13cd-14

R/. Bendeciré tu nombre por siempre, Dios mío, mi rey

Te ensalzaré, Dios mío, mi rey;
bendeciré tu nombre por siempre jamás.
Día tras día, te bendeciré
y alabaré tu nombre por siempre jamás. R/.

El Señor es clemente y misericordioso,
lento a la cólera y rico en piedad;
el Señor es bueno con todos,
es cariñoso con todas sus criaturas. R/.

Que todas tus criaturas te den gracias, Señor,
que te bendigan tus fieles;
que proclamen la gloria de tu reinado,
que hablen de tus hazañas. R/.

El Señor es fiel a sus palabras,
bondadoso en todas sus acciones.
El Señor sostiene a los que van a caer,
endereza a los que ya se doblan. R/.

Segunda lectura
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (8,9.11-13):

Vosotros no estáis sujetos a la carne, sino al espíritu, ya que el Espíritu de Dios habita en vosotros. El que no tiene el Espíritu de Cristo no es de Cristo. Si el Espíritu del que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en vosotros, el que resucitó de entre los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales, por el mismo Espíritu que habita en vosotros. Así, pues, hermanos, estamos en deuda, pero no con la carne para vivir carnalmente. Pues si vivís según la carne, vais a la muerte; pero si con el Espíritu dais muerte a las obras del cuerpo, viviréis.
Palabra de Dios

Evangelio
Evangelio según san Mateo (11,25-30), del domingo, 9 de julio de 2017

Lectura del santo evangelio según san Mateo (11,25-30):

En aquel tiempo, exclamó Jesús: «Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, así te ha parecido mejor. Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera.»
Palabra del Señor

Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)

Señor, vengo ante Ti porque quiero que me enseñes a orar. Permíteme entrar en tu presencia y escuchar lo que quieres decirme. Señor, Tú conoces mejor que nadie mis necesidades. Concédeme aquellas que más necesito. Quiero conocerte y amarte, pero necesito me des tu gracia porque sin Ti nada puedo hacer. Quédate, Señor, conmigo y jamás me abandones. Jamás permitas que nada ni nadie me separe de Ti.

Medita lo que Dios te dice en el Evangelio

En el inicio de este pasaje puedo encontrar un modelo de oración, la oración de gratitud. Te detienes un momento a orar con tu Padre y agradecerle. La gratitud es una virtud que conmueve tu corazón. Los que son padres de familia experimentarán mejor que nadie cómo se infla el corazón ante la gratitud de un hijo que valora lo que le das, el esfuerzo que haces por darle lo mejor, o el amor que le brindas. No hay nada que le agrade más a un padre, además de ver felices a sus hijos, que escuchar de ellos un «gracias» y un «te amo».
Esto es lo que me quieres recordar hoy. Tú, Señor, eres Padre, eres mi Padre y por ello, la gratitud es una cualidad que te encanta hallar en tus hijos.
Tal vez en este rato de oración, puedo unir mi acción de gracias a la tuya, Jesús. Dar gracias al Padre por todas las cosas que me ha dado.
Para darte gracias se necesita sólo concentrarse y ver el día a día. Allí voy a encontrar todo por lo que puedo agradecerte. A veces se piensa que la acción de gracias se hace sólo en las fechas especiales, en las grandes ocasiones, en los momentos de felicidad. Pero no. La acción de gracias se puede hacer también en la enfermedad, en la tribulación, en la dificultad. En otras ocasiones me puede pasar que sólo agradezco aquellas cosas grandes, maravillosas, lujosas. Pero en realidad debería agradecer hasta las cosas más elementales que recibo.
Teniendo en cuentas estas ideas, quiero decirte gracias. Gracias, Padre, por mi vida, mi salud o mi enfermedad, mi alegría o mi tristeza. Gracias por el cuerpo que me diste, la familia que me concediste y el país en el que me permitiste nacer. Gracias por el don de mi fe católica, del bautismo y de la oración. Gracias por la comida, (no esa «comida» genérica que no llena a nadie, sino la comida de esta mañana o de anoche). Gracias por mis padres, por mis hermanos, por mis abuelos y tíos, porque de todos ellos he podido aprender algo.
Gracias por el temperamento que me has dado, por la historia que has ido escribiendo con mi vida. Gracias por tu salvación, por haberte hecho hombre por mí, por haberme enseñado el camino al cielo, por haber muerto y resucitado por mí. Gracias por haberme dado a María como mi madre, gracias por la Iglesia, los sacerdotes, los sacramentos. Gracias por el Regnum Christi y esta vocación a la que me llamas.
Gracias por la casa en la que vivo, el trabajo que tengo o del que carezco. Gracias por las cosas materiales que poseo y por aquellas que tal vez me faltan. Gracias por mis amigos, y también por los que me procuran el mal. Gracias por estar siempre presente en mi vida.
Gracias, Señor, por este bello planeta que me has dado, y en el que encuentro huellas de tu poder y de tu amor. Gracias por ese momento en el que encontré a mi pareja, o a este amigo, o a este compañero. Gracias por haberme salvado de caer en este o aquel pecado. Gracias te doy, Dios mío, por…

«Qué importante es saber agradecer al Señor, saber alabarlo por todo lo que hace por nosotros. Y así, nos podemos preguntar: ¿Somos capaces de saber decir gracias? ¿Cuántas veces nos decimos gracias en familia, en la comunidad, en la Iglesia? ¿Cuántas veces damos gracias a quien nos ayuda, a quien está cerca de nosotros, a quien nos acompaña en la vida? Con frecuencia damos todo por descontado. Y lo mismo hacemos también con Dios. Es fácil ir al Señor para pedirle algo, pero regresar a darle las gracias…»
(Homilía de S.S. Francisco, 9 de octubre de 2016).

Diálogo con Cristo

Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.

Propósito

Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Agradeceré a todos los que hoy me hagan algún favor.

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Lecturas de Jueves 22 de Diciembre. Feria de Adviento. Ciclo A.

Posted by on Dec 22, 2016 in Lecturas y Reflexiones

Jueves, 22 de diciembre de 2016

Lecturas del 22 de Diciembre. Feria de Adviento
Primera lectura
Lectura del primer libro de Samuel (1,24-28):

EN aquellos días, una vez que Ana hubo destetado a Samuel, lo subió consigo, junto con un novillo de tres años, unos cuarenta y cinco kilos de harina y un odre de vino. Lo llevó a la casa del Señor a Siló y el niño se quedó como siervo.
Inmolaron el novillo, y presentaron el niño a Elí. Ella le dijo:
«Perdón, por tu vida, mi Señor, yo soy aquella mujer que estuvo aquí en pie ante ti, implorando al Señor. Imploré este niño y el Señor me concedió cuanto le había mi pedido. Yo, a mi vez, lo cedo al Señor. Quede, pues, cedido al Señor de por vida».
Y se postraron allí ante el Señor.

Palabra de Dios
Salmo
1S 2,1.45.6-7.8abcd

R/. Mi corazón se regocija por el Señor, mi Salvador

V/. Mi corazón se regocija en el Señor,
mi poder se exalta por Dios.
Mi boca se ríe de mis enemigos,
porque gozo con tu salvación. R/.

V/. Se rompen los arcos de los valientes,
mientras los cobardes se ciñen de valor.
Los hartos se contratan por el pan,
mientras los hambrientos engordan;
la mujer estéril da a luz siete hijos,
mientras la madre de muchos queda baldía. R/.

V/. El Señor da la muerte y la vida,
hunde en el abismo y levanta;
da la pobreza y la riqueza,
humilla y enaltece. R/.

V/. Él levanta del polvo al desvalido,
alza de la basura al pobre,
para hacer que se siente entre príncipes
y que herede un trono de gloria. R/.
Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Lucas (1,46-56):

EN aquel tiempo, María dijo:
«Proclama mi alma la grandeza del Señor,
“se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humildad de su esclava”.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes en mí:
“su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación”.
Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
“derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia”
—como lo había prometido a “nuestros padres”—
en favor de Abrahán y su descendencia por siempre».
María se quedó con Isabel unos tres meses y volvió a su casa.

Palabra del Señor

Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)

María, madre mía, te pido que me ayudes a elevar un canto de acción de gracias a Dios. Ensancha mi corazón para que pueda descubrir el gran amor que Dios me ha tenido y para que pueda expresarle el gran amor que siento al contemplar su mano en mi vida. Yo también quiero decir «Mi alma glorifica al Señor».

 

EsclavaMedita lo que Dios te dice en el Evangelio

A unos días de la Navidad, podemos contemplar este Evangelio con gran estupor. Jesús está a punto de venir a nuestras almas. Como hace dos mil años, el 24 en la noche, entrará a la pobre cueva de nuestro corazón, a la pobre cueva del corazón humano. ¡Qué es el hombre para que el mismo Dios venga a habitar a su casa! O como María dice «porque puso los ojos en la humildad de su esclava».

Y esta llegada del Señor nos ha de llenar de alegría. ¡Dios viene a mi alma! «mi espíritu se llena de júbilo». Pensemos en los pastores que llegaron a la cueva de Belén, a ellos también los escogió el Señor, no eran los más ilustres de Israel, ni los más poderosos. Pero el Señor los llamó, los miró y ellos se llenaron de alegría. No tenían mucho, pero pusieron a los pies de Jesús todo lo que tenían. Unos, leche, otros, queso, otros, pan, otros, miel… Cada uno dio lo que tenía, con alegría y con amor.

Y al llegar al final del adviento y a las puertas de la Navidad, podemos comenzar a preocuparnos y a pensar que no estamos preparados. Seguramente pensamos que no hemos trabajado lo suficiente en las semanas del adviento y quisiéramos darle un poco más al Niño Jesús. Pero el Señor nos mira y quiere entrar a nuestro corazón. Él sabe que no estamos preparados y conoce nuestra pobreza. Y lo único que nos pide es que le demos todo, nuestra misma pobreza.

Por eso las Navidades son un periodo de alegría y de gratitud. Jesús viene a nuestros pobres corazones para estar con nosotros. Abrámosle las puertas del corazón y llenémonos de gozo.

«En la vida de María admiramos esa pequeñez amada por Dios, que “ha mirado la sencillez de su esclava” y “enaltece a los humildes”. Él se complació tanto de María, que se dejó tejer la carne por ella, de modo que la Virgen se convirtió en Madre de Dios, como proclama un himno muy antiguo, que cantáis desde hace siglos. Que ella os siga indicando la vía a vosotros, que de modo ininterrumpido os dirigís a ella, viniendo a esta capital espiritual del país, y os ayude a tejer en la vida la trama humilde y sencilla del Evangelio.»
(Homilía de S.S. Francisco, 28 de julio de 2016).

Diálogo con Cristo

Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.

Propósito

Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Hoy, Jesús, voy a rezar un rosario para agradecer, con María, el don de la Navidad. Voy a pedir la gracia de estar preparado para recibirte y para vivir estos próximos días navideños con gran alegría.

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Oraciòn del dia Sàbado 30ª semana TO C, San Lucas 14. 1. 7-11. Ciclo C.

Posted by on Oct 29, 2016 in Pensamiento del día

Oraciòn del dia, Sàbado 29 de octubre, 30ª semana TO. San Lucas 14. 1. 7-11. Ciclo C.
Señor, Tú me has enseñado lo bello y maravilloso que es vivir, lo hermoso que es estar en gracia, lo hermoso que es servir y compartir lo que tan generosamente Tù me has dado. Con sencillez y seguridad quiero seguir tus pasos. Quiero caminarlos asì como Tù lo hiciste, con la cruz bajo tus hombros, y la mirada puesta en el Cielo.
Vamos a reflexionar en el Evangelio de san Lucas 14, 1. 7-11
 
Hoy Jesùs vas a la casa de uno de los jefes de los fariseos, te ha invitado a comer, y los que lo acompañan aprovechan para espiarte. Tù como buen observador ves las actitudes y comportamientos de los demás, y ves como los convidados escogen los primeros lugares, con el deseo de orientarles y enseñarles el buen camino les diriges una parábola.
 
En primer lugar, en ella les invitas a no buscar los lugares principales, especialmente cuando les invitan a alguna fiesta, en este caso mencionas un banquete de bodas, es còmo cuando la mamà de los hijos del Zebedeo Santiago y Juan te pide, que ellos se sienten uno a tù izquierda y el otro a tù derecha y ahì les dices a tus discípulos que no busquen ser los primeros, que si tù habìas venido a servir, ellos tambièn; que los primeros tienen que ser los últimos.
 
La virtud principal que nos invitas a cultivar y a vivir es la humildad, especialmente en nuestra sociedad que se mueve tanto por el blog, el que diràn y el estatus social, dependemos tanto de ello, lo màs normal es que querramos recibir el lugar de honor, donde seamos vistos y reconocidos, asì es la mentalidad del mundo y todos estamos muy expuestos a dejarnos llevar.
 
Ayùdame Señor, a vivir desprendido de esta forma de pensar, que no la busque y que viva con paz interior cuando no sea tomado en cuenta. “Jesùs Manso y Humilde de Corazòn, haz mi corazón semejante al Tuyo”. La gran recompensa, es que serè engrandecido.
Y en segundo lugar, les invitas incluso a dar un paso màs allà, esto sì requiere humildad, un gran corazón y ver en los demás tu presencia, y les dices que cuando hagan un banquete inviten a los pobres y necesitados, asì les dices que seràn dichosos, pues ellos no tendrán con què pagarles, pero se les pagarà en la resurrección, cuando resuciten los justos.
 
Me toca a mi dar ese paso de generosidad e invitar a la fiesta no solo a los amigos y conocidos, sino a los otros, a los pobres y necesitados.
 
Mi propósito, Señor, será rezar, por lo menos una vez al mes:
 
Letanías de la Humildad
¡Jesús, manso y humilde de corazón! ¡Escúchame!
 
Del deseo de ser: Estimado, amado, proclamado, ensalzado, alabado, preferido, consultado, aprobado. ¡Líbrame, Jesús!
 
Del Temor de ser: Humillado, rechazado, calumniado, olvidado, ridiculizado, Del disgusto de que no se siga mi opinión. ¡Líbrame, Jesús!
 
Que los demás: Sean más amados que yo, sean preferidos a mí, crezcan en la opinión del mundo y yo disminuya, sean llamados a ocupar cargos y yo relegado al olvido, sean alabados y nadie se preocupe de mí, sean preferidos a mí en todo. ¡Haz, Jesús, que lo desee!
 
Mis queridos Niños, el Corazòn de Jesùs es un Corazòn, que siempre busca el bien de los demás y jamàs haría mal a nadie, porque su corazón es bueno y humilde, imàginense el trono de Jesùs fue la cruz y su corona, una corona de espinas, y asì se El fue Rey. Ustedes aunque tengan cosas que valga, ropa de marca, un buen balòn de Fut, el una buena raqueta de tenis, los pueden utilizar, lo importante es no presumirlos o creerse que son màs que los demás porque los tienen.
P. Dennis Doren LC
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Oraciòn del dìa. Domingo de la 22ª TO. San Lucas 14. 1.7-14. Ciclo C

Posted by on Aug 27, 2016 in Pensamiento del día

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Contento y feliz en saludarles en este dìa domingo de la 22ª Semana del TO, Ciclo C. Hoy dìa del Señor, dìa de la familia, dìa de la Resurecciòn, nos unimos en Dios para comenzar nuestra oración.

Señor, sè que estàs presente dìa a dìa en mi vida, donde sea que me encuentre, me miras con un amor especial, lleno de misericordia. Y donde sea que me encuentre, siempre puedo dirigirme a Ti con confianza. Gracias por este gran don: estar a mi lado, a la espera que las puertas de mi corazón se abran. Pongo en tus manos estos instantes: que tengan sentido y sabor a eternidad.

Hoy vamos a reflexionar en el Evangelio de san Lucas 14, 1. 7-14

Hoy Jesùs vas a la casa de uno de los jefes de los fariseos, te ha invitado a comer, y los que lo acompañan aprovechan para espiarte. Tù como buen observador ves las actitudes y comportamientos de los demás, y ves como los convidados escogen los primeros lugares, con el deseo de orientarles y enseñarles el buen camino les diriges una parábola.

En primer lugar, en ella les invitas a no buscar los lugares principales, especialmente cuando les invitan a alguna fiesta, en este caso mencionas un banquete de bodas, es còmo cuando la mamà de los hijos del Zebedeo Santiago y Juan te pide, que ellos se sienten uno a tù izquierda y el otro a tù derecha y ahì les dices a tus discípulos que no busquen ser los primeros, que si tù habìas venido a servir, ellos tambièn; que los primeros tienen que ser los últimos.

La virtud principal que nos invitas a cultivar y a vivir es la humildad, especialmente en nuestra sociedad que se mueve tanto por el blog y el estatus, dependemos tanto de ello, lo màs normal es que querramos recibir el lugar de honor, donde seamos vistos y reconocidos, asì es la mentalidad del mundo y nos invitas a estar atentos.

Ayùdame Señor, a vivir desprendido de esta forma de pensar, que no la busque y que viva con paz interior cuando no sea tomado en cuenta. “Jesùs Manso y Humilde de Corazòn, haz mi corazón semejante al Tuyo”. La gran recompensa, es que serè engrandecido.

Y en segundo lugar, les invitas incluso a dar un paso màs allà, esto sì requiere humildad, un gran corazón y ver en los demás tu presencia, y les dices que cuando hagan un banquete inviten a los pobres y necesitados, asì les dices que seràn dichosos, pues ellos no tendrán con què pagarles, pero se les pagarà en la resurrección, cuando resuciten los justos.

Me toca a mi dar ese paso de generosidad e invitar a la fiesta no solo a los amigos y conocidos, sino a los otros, a los pobres y necesitados.

Mi propósito, Señor, será rezar, por lo menos una vez al mes:

Letanías de la Humildad

¡Jesús, manso y humilde de corazón! ¡Escúchame!

Del deseo de ser: Estimado, amado, proclamado, ensalzado, alabado, preferido, consultado, aprobado. ¡Líbrame, Jesús!

Del Temor de ser: Humillado, rechazado, calumniado, olvidado, ridiculizado, Del disgusto de que no se siga mi opinión. ¡Líbrame, Jesús!

Que los demás: Sean más amados que yo, sean preferidos a mí, crezcan en la opinión del mundo y yo disminuya, sean llamados a ocupar cargos y yo relegado al olvido, sean alabados y nadie se preocupe de mí, sean preferidos a mí en todo. ¡Haz, Jesús, que lo desee!

Mis queridos Niños, el Corazòn de Jesùs es un Corazòn, que siempre busca el bien de los demás y jamàs haría mal a nadie, porque su corazón es bueno y humilde, imàginense el trono de Jesùs fue la cruz y su corona, una corona de espinas, y asì se El fue Rey. Ustedes aunque tengan cosas que valga, ropa de marca, un buen balòn de Fut, el una buena raqueta de tenis, los pueden utilizar, lo importante es no presumirlos o creerse que son màs que los demás porque los tienen.10928169_583139071788768_2244510291455446059_n

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Oraciòn del dìa. San Mateo 12.14-21

Posted by on Jul 15, 2016 in Pensamiento del día

IMG-20160622-WA0004Señor Jesús, Tú eres mi fortaleza y mi refugio, caminas delante de mi protegiéndome y guiándome. En medio de la oscuridad de la noche, de tantos momentos de angustia y dolor, elevo mi oración a Ti. Tú siempre me escuchas. Me miras. Me cuidas. Me siento seguro porque tú estás a mi lado. No tengo miedo a nada ni a nadie. Me siento como esa oveja a la que Tú llevas en hombros. Hoy, Jesús, quiero alzar mi oración a Ti. Quiero ofrecer un simple y sencillo, GRACIAS. Tal vez, Jesús mío, es la palabra más común de todas, la más repetida, pero la más cargada de sentido. Vengo a decirte gracias.

Dìa a dìa te haces presente en mi vida a través de tu Palabra y hoy me ofreces el Evangelio de san Mateo 12, 14-21.  Una vez màs como veíamos ayer, los fariseos, entran en escena, pero ahora, sus determinaciones son màs radicales, se confabulan contra tì, pues quieren acabar contigo. Què duro se escucha, acabar con Jesùs, con El Mesias, con el Dios con nosotros, Tù que solo pasaste haciendo el bien. Sòlo aquellos muy alejados de Dios y de la verdad, pueden pretender acabar contigo, pero asì ha pasado desde tu venida, viniste a todos, pero no todos han recibido tu luz, viniste al mundo y el mundo no te reconoció y muchos no te recibieron y no te reciben.

Asì le ha pasado a los fariseos, aferrados a sus tradiciones, a sus leyes, llenos de soberbia y autosuficiencia. Asì es imposible, que Tù les reveles la verdad y el sentido último de la vida, la Salvaciòn. Dame humildad, sencillez, sentir con Tu Corazòn, para que te deje siempre hablar en mi interior. Y no me cierre a Tu voz, como les pasò a los fariseos.

 Al darte cuenta te retiras de ahì, Tu sabiduría nos invita a huir de los peligros, de las tentaciones, especialmente cuando no tenemos las fuerzas o el enemigo se ve demasiado grande. No tiene sentido arriesgarnos, exponer nuestra vida de gracia, nuestra amistad contigo, muchas veces somos demasiado temerarios y terminamos cayendo. Lìbranos de la osadìa, de creernos que somos invencibles.

A pesar de estos obstáculos, tu sigues adelante, no desistes, tienes una misión y la tienes que cumplir, sigues predicando, curando enfermos, còmo no iba a ser asì, si tenìas que cumplir las palabras del profeta Isaìas. Tù eres el siervo, el elegido de Dios, siempre haces lo que le complace al Padre. Tu Padre ha puesto en tì Su espíritu, para que hagas brillar la justicia en todas las naciones, y tu misión terminarà el dìa en que hagas triunfar tu justicia sobre la tierra. Por eso, Señor todos ponemos nuestra esperanza en tì, y sabemos que no seremos defraudados.

Mis queridos niños, Jesùs nos enseña que el siempre fue bueno que se pasò haciendo el bien, El busca el bien de todas las personas y siempre està cerca de nosotros para defendernos. Encomienden a Jesùs cada dìa sus actividades, por muy pequeñitas que sean.

Te ofrezco, Señor, ser muy delicado en el trato a los demás. Hablarè siempre bien de todos. Veré siempre lo positivo. Si estoy enfadado y veo que con mi palabra puedo herir a alguien callaré, no reaccionarè agresivamente con nadie. Me esforzaré porque los demás se sientan a gusto a mi lado.

Señor, tomados de la mano de la Virgen del Carmen, te pedimos tu bendiciòn

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Oraciòn, para comenzar el dìa. San Mateo, 8.5-17

Posted by on Jun 25, 2016 in Pensamiento del día

Cristo consuelaComienzo este dìa, Señor, tomado de Tu mano, pidiendo que desde el Cielo me bendigas y bendigas a mis seres queridos, yo te los confío y sè que los acompañaràs, como me acompañas a mi. Creo, Señor, pero quiero creer màs, aumenta mi fe. Me pongo en tus manos misericordiosas con toda mi confianza, sè que no me abandonaràs jamàs. Vengo ante Ti así como soy y como estoy, pequeño o grande, triste o alegre, temeroso o confiado, herido o sano, con aquello que me preocupa e inquieta, seguro de que buscas mi bien. ¡Yo sé que Tú eres el amigo que nunca falla!

Nos unimos a todas las personas que están pasando por algún momento de dificultad, una mala noticia, la enfermedad de un ser querido, el maltrato de alguien cercano. Me uno a todos los niños que también junto a sus papàs están haciendo esta oración, para que Papà Dios, los cuide, bendiga y abrace a cada uno de ellos.

Hoy Tu palabra, Señor, me la enseñas desde el Evangelio de San Mateo C. 8. V. 5-17. Un oficial romano, està pasando por una pena, tiene un criado en casa paralìtico y sufre mucho, y se acerca a tì, para pedir tu ayuda, Tù como eres bueno y escuchas a todos, lo atiendes. Estàs dispuesto a ir a curarlo, pero este oficial, con humildad, dice “que no es digno de que entres en su casa”, tanta es su fe y sencillez, que dice: “ di solo una palabra y mi criado quedarà sano”. Al oir estas palabras, llenas de fe, te conmueves y lo curas, también curas a la suegra de Pedro, y ese dìa hiciste muchas cosas buenas.

Señor que cada dìa, que te reciba en mi corazón, ya sea porque oro, hago una comuniòn espiritual o voy a Misa y comulgo, que diga que no soy digno de recibirte, pero que experimiente que sì entras a mi corazòn, que perciba tu presencia, sàname de todas mis dolencias, tristezas, penas y enfermedades, yo creo Jesùs, que lo puedes hacer.

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