Oraciòn del dìa, 2 de noviembre Fieles difuntos. san Lucas 23. 44-46. 50. 52-53; 24. 1-6. Ciclo C

Posted by on Nov 2, 2016 in Pensamiento del día

2 de noviembre. Fieles difuntos. Ciclo C

Nos unimos en oración en este dìa 2 de noviembre, recordando a todos nuestros seres queridos que han partido de este mundo, es un dìa para agradecer y pedir a Dios por todos ellos, para que estèn gozando de la presencia eterna de Dios. Por eso digámosle al Señor.

Señor, en Tì, resplandece la esperanza de nuestra feliz resurrección, asì, aunque la certeza de morir nos entristece, nos consuela la promesa de la futura inmortalidad. Para quienes creemos en tì, Padre, la vida no se acaba, se trasforma y disuelta nuestra morada terrenal, se nos prepara una mansión eterna en el cielo. Aumenta Señor mi fe, para que cada dìa estè preparado para encontrarme contigo aquí en la Tierra y en la Eternidad.

Hoy meditaremos en el Evangelio de difuntos-orando-en-cementerio

Nos narras, que a mediodía, cuando las tinieblas invadieron toda la región y se oscureció el sol hasta las tres de la tarde, estàs en el momento de Tu Pasiòn, un sufrimiento que solo Tù has vivido, cargas con los pecados de todos los hombres, se va cumpliendo la promesa por la cual habìas venido, nuestra salvación, y en este momento la tierra gime, pareciera que la naturaleza està protestando ante este acto deicida, no se va a quedar callada, indiferente ante la injusticia y sufrimiento que los hombres te están causando, estos eventos naturales, con su lenguaje le reclaman al hombre su falta de conciencia, egoísmo y orgullo, por no aceptar que eres Dios. Se rasga a la mitad del templo, rompiendo la antigua alianza, dejando atrás la antigua Ley y el hombre viejo y dando paso a la nueva alianza, y al nuevo hombre que nace de Tù poder redentor.

Jesùs, clamas a tu Padre antes de partir, y le dices,: “¡Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu!”. Al final de tu vida, con paz y tu conciencia tranquila, te dispones a entregar tu espíritu, tienes la convicción de haber cumplido totalmente la Misiòn, venceràs a la muerte, al pecado y al mal, viniste a dar tu vida por los hombres y aquí te ves con las manos llenas ofreciéndoselas al Padre.

Un hombre Josè de Arimatea, toma tu cuerpo, lo baja de la cruz, te envuelve en una sàbana y te pone en un sepulcro escavado en la roca, nuevo, nadie lo había ocupado, tenía que ser un sepulcro virgen, de ahí nacerà el hombre nuevo,  desde ahì resucitas.

El domingo, llegaron algunas mujeres, a tu sepulcro, llevan perfumes, para ungirte, pero se encuentran con la gran sorpresa, la piedra està removida del sepulcro y al entrar no hayan tu Cuerpo, ¿què pasò, donde estàs?, has resucitado, ya la muerte no tiene poder sobre tì, la promesa se ha cumplido, la muerte se convierte en un paso para la verdadera vida, la vida nueva, el hombre nuevo, Señor has resucito, motivo que reaviva en nosotros la Esperanza.

Señor, hay dos modos de morir que se oponen radicalmente. El primero es la muerte de quien siente el reproche constante de su conciencia: porque ha vivido de espaldas a Tì, porque se ha encerrado en el egoísmo, porque ha dañado a familiares y amigos, porque no supo pedir perdón ni perdonar.

 

El segundo consiste en morir con una conciencia que ha logrado una paz que no viene de los hombres, sino de Tì. Porque ha sabido mirar al cielo para dar gracias y para pedir perdón. Porque ha buscado reconciliarse con algún enemigo y ha querido hacer el bien a quienes estaban a su lado. Porque buscó acabar con ese terrible mal del egoísmo para vivir preocupado por los pobres, los enfermos, los hambrientos, los encarcelados, los ancianos y los tristes.

Mi propósito en este dìa, es rezar por los fieles difuntos, para alcanzar la indulgencia de uno de mis seres queridos fallecidos, me confesarè y comulgarè, irè al cementerio, visitarè  su tumba, rezarè el credo, el Padre Nuestro, un gloria y lo ofrecerè por la intenciones del Santo Padre. Pedir al Señor sacar a una almita del purgatorio.

Mis queridos niños, hoy estamos unidos rezando por todos nuestros seres queridos que han partido de esta tierra, hoy se invita a visitar a las personas fallecidas al cementerio y pedir por ellas si lo hacemos de corazón y siguiendo los pasos que la Iglesia nos dice, Dios le concederà el paso del purgatorio a su presencia definitiva. Recemos mucho en este dìa por los fieles difuntos.

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Oraciòn del dìa, mièrcoles 28ª TO. San Lucas 11. 42-46. Ciclo C.

Posted by on Oct 13, 2016 in Pensamiento del día

Les saludo con una mirada llena de amor por parte del Señor, en este dìa mièrcoles de la 28ª semana del Tiempo Ordinario. Llenos de confianza le decimos.

Señor en este dìa me pongo bajo tu mirada, gracias por todos los dones y beneficios que me has concedido. Gracias por el don de la vida, la salud, mi familia, mis amigos, a todos en esta oración, los confìo a Tu Providencia.

Hoy meditaremos en el santo Evangelio de san Lucas 11, 42-46

Tu Palabra, Señor, se dirige a los fariseos. Tù has venido a Salvar a los hombres y abrirles las puertas de los cielos, para realizar ese cometido lo diste todo, incluso tu propia vida, con tu generosidad te entregaste incondicionalmente, por eso cuando ves corazones egoístas, encerrados en sus propios intereses, que no pueden dar nada a los demás, porque están llenos de sì mismos, que viven un legalismo encerrado y sin horizontes,  tus palabras expresan lo que hay en tu corazón, por eso al ver còmo viviàn, les hablas asì:  “¡Ay de ustedes fariseos, porque pagan diezmos hasta de la hierbabuena, de la ruda y de todas las verduras, pero se olvidan de la justicia y del amor de Dios! Esto debían practicar sin descuidar aquello. Porque les gusta ocupar los lugares de honor y que les hagan reverencias!, porque son como esos sepulcros que no se ven, sobre los cuales pasa la gente sin darse cuenta!”.

¿Què nos enseñas Señor, a través de estas palabras, que hay detrás de ellas?, primero el amor, un amor, que busca el bien y el cambio de vida cuando se va por mal camino, por ejemplo, lo que les dices a los fariseos. Es la corrección del Padre, del amigo y compañero que busca hacer recapacitar al hijo o al amigo que ha optado por un camino equivocado.

Què fácil es olvidarme del Amor que me tienes, será que en mi vida cristiana sólo me preocupo por cumplir y revisar una listita, asì como un check list. Tengo claro mis deberes, realizo actos de caridad, rezo, ayuno, voy a misa y me confieso, todo formalmente bien hecho, ¿y el corazón y el Espìritu?, ¿dònde queda la justicicia, la misericordia, la bondad, los buenos pensamientos?, ¿será que olvido que a la base de todo ello está tu amor por mí?.

Señor, què interesante es la distinción que haces en esta frase. No dices que me olvido del amor a Dios, sino del amor de Dios. ¡Qué difícil es descubrir y dejarnos amar por Ti!, como siempre me han enseñado a trabajar por amarte y vivir anhelando crecer en este amor, nos hemos quedado aquí y asì me esfuerzo para crecer en mi amor por Ti, pero olvidando que Tú me amas mucho más de lo que me puedo imaginar, tanto es el amor que me tienes, que diste tu vida por mì, tanto es tu amor, que Tu misericordia es infinita, tanto es tu amor, que quieres que goce eternamente de Tì en el cielo.

Hoy me llamas la atención sobre tu amor que està antes que el mio. ¡Tú, Dios mío, me amas! Dame la gracia de jamás olvidar que Tú me amaste primero. Tù eres la fuente del amor y lo pones en mi corazón, Señor, ensèñame a dejarme amar por tì, y asì viva mi coherencia cristiana, que jamàs haga las cosas por apariencia, para que me vean, para que me aplaudan, para que me den los primeros lugares, que cada acto lo haga por correspondencia a tu amor, porque quiero retribuir de una forma u otra al amor que me ofreces cada dìa.

Se salva una vida, con amor…

se sana una herida, con amor…

se llenan los vacíos del alma, con amor…

se hacen realidad los sueños, cuando se lucha por ellos, con amor…

se eleva una oración al cielo, por amor…

se logra perdonar la ofensa más grande, si hay amor…

Se llena de ilusión una vida, si se alimenta de amor…

Se hace posible lo imposible, por amor…

Se ve la belleza en todos lados, por amor…

Se detiene o se apresura el tiempo, por amor…

Se mueven montañas, con fe y con amor…

Se soporta cualquier tempestad, al lado del amor…

Hasta se aprende a bailar, cantar y hacer cualquier cosa, por amor…

Se pierde muchas veces el amor propio, por amor…

Se ríe o se llora a la vez, por amor…

Varían nuestras emociones en un segundo, por amor…

Se puede lograr la paz, con un poco de amor

Se alcanza cualquier cosa, por amor…

Se cura cualquier mal o enfermedad, con amor…

Sufren hombres y mujeres, por amor…

Nada hay imposible si hay AMOR…

 

Por amor se construyen muchas vidas; por amor, se superan muchas dificultades; por amor, se perdona la peor ofensa; por amor se llega hasta a dar la vida por lo demás. Que no lo olvide, si construyo mi vida con amor, estarè edificando para la eternidad.

. Mi propòsito hoy  dejarme amar por Dios, vivir con coherencia mi vida cristiana, y trasmitir el amor.

Mis queridos niños, Jesùs, quiere ayudarnos a ser buenos y a ir por el buen camino, es de humanos equivocarse, a todos nos pasa, por eso hay que aceptar con sencillez y de buen grado, la corrección de papàs o maestros, cuando comentan algún error, siempre que salga de sus labios: “PERDÒN ME EQUIVOQUÈ, GRACIAS, MEJORARÈ”.

Nos despedimos con la bendiciòn de Dios, y la bendiciòn de Dios Padre, Todopoderoso, Hijo y ES. Descienda sobre nosotros y seamos siempre gratos a los ojos de Dios. Bonito dìa.

 

Gracias por la fe que me has dado, la esperanza que sostiene mi vida y la caridad con la cual me doy a Tì y a los demás. Señor que siempre te sea fiel. Que no te deje solo como espero que tu no lo hagas conmigo.

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Oraciòn del dìa, martes 28ª TO C, San Lucas 11. 37-41. Ciclo C.

Posted by on Oct 13, 2016 in Pensamiento del día

Una vez màs les saludo, con especial cariño al comenzar este martes de la 28ª semana del TO. Elevando nuestro corazón a Dios para decirle, con total confianza.

Gracias, Dios mío, por este nuevo dìa y la oportunidad que me das de dirigirme a Tì. Gracias por ser quien eres, por ser un Padre tan bueno, tan cercano e infinitamente misericordioso. Gracias por llevarme por los caminos que más me convienen y por darme todo lo que necesito, contigo lo tengo todo, ayúdame a reconocer y corresponder siempre a tu amor.

Tu palabra siempre ilumina mi caminar, la recibo con reverencia y gratitud, por eso vamos a meditar en el Evangelio de san Lucas 11, 37-41

En esta ocasión Señor, un fariseo te invita a comer, vas a su casa, te sientas a la mesa, y el fariseo se extraña porque no has cumplido con la ceremonia de lavarte las manos antes de comer. Te echa en cara con gestos que estas faltando a un ritual importante, llegar purificados a la mesa para tomar el alimento puro, es cuando yo llego a una casa de invitado, claro lo màs lógico y normal es que pase a lavarme las manos, y se ve raro cuando alguien no lo hace, màs en el ambiente judaico, màs si se trataba de un fariseo, era un asunto delicado, ¿será ese el fondo del tema Señor? ¿que nos querrás decir y decirle al fariseo al no lavarte las manos?.

Señor eres consciente de este acto y lo haces a propósito, porque quieres sacar de aquì una enseñanza, una gran lección, y le dices al fariseo:   “Ustedes, los fariseos, limpian el exterior del vaso y del plato; en cambio, el interior de ustedes está lleno de robos y maldad. ¡Insensatos!

Le haces notar al Fariseo, como a todas aquellas personas, que se preocupan de la apariencia externa, platos y vasos limpios, es decir, pulcros  e impecables por fuera, manos limpias para comer, pero por dentro, están sucios, llenos de envidias, robos, rencores y maldad, y lo interesante es que ellos incluso se consideran con el derecho a juzgar el comportamiento de los otros, de criticarlos y mirarlos con extrañeza, cuando ellos mismos presentan una vida incoherente y falsa, llena de engaños y juicios temerarios.

Señor, dame la humilidad, la sencillez, la capacidad de vivir de cara a tì y a tus mandamientos, para que sea limpio por fuera y por dentro, que no te engañe, ni me engañe y que no lleve una fachada falsa delante de los hombres; sabiendo que Tù conoces y escudriñas lo màs profundo de mi intención y corazón.

Mi propósito Señor, es preocuparme primero de limpiar por dentro, mis intenciones, no hacer nada que no te agrade y estè dirigido a tu Gloria, que viva la justicia, la misericordia y la fidelidad. Virtudes tan ausentes en nuestra sociedad. Trabajarè en mi coherencia de Vida.

Mis queridos niños, tenemos que aprender desde pequeñitos a ser sinceros, a no dejarnos llevar por las apariencias, tengan cuidado de creerse màs, porque tienen màs cosas, tienen una casa bonita, sus papàs uno o varios carros, porque se fueron a Disney de vacaciones.. Ustedes valen por lo que son, es decir, si tienen buenos sentimientos, si hacen siempre el bien, si dicen la verdad, agradecen y cuidan las cosas que reciben, si piden perdón cuando se equivocan. Dios ve siempre sus corazoncitos.

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Oraciòn del dìa, Fiesta de San Mateo Apòstol y Martir, 21 de septiembre. San Mateo 9.9-13, Ciclo C

Posted by on Sep 20, 2016 in Pensamiento del día

Me alegro de poder saludarles en este dìa 21 de septiembre, fiesta de San Mateo Apòstol, bajo su intercesión, le decimos a Dios.

Señor, pongo mi vida a tus pies. ¿Qué te puedo a decir? Tú sabes, lo poco que tengo, pero todo te lo ofrezco con amor y gratitud. Deseo darte este tiempo. Quiero dedicar estos minutos para estar contigo, sin prisas. Quiero que mi corazón esté fijo en Ti y que todas mis preocupaciones pasen. Quiero olvidarlo todo para .estar atento a tu voz.

El Evangelio que vamos a reflexionar hoy se encuentra en san Mateo 9, 9-13

Señor hoy sales por los caminos y ves a un hombre llamado Mateo, era recaudador de impuestos, de este encuentro nace una gran vocación, será uno de tus 12 apòstoles, solo una palabra te bastó para cautivar su corazòn, “Sìgueme”, al instante, se levantò y te siguió, Tù le llamas y èl responde, ahì està la esencia de una vocación. A tus apóstoles los fuiste llamando uno por uno, por su nombre, para quedarse contigo, no te importó su condición, si era rico o pobre, sencillo o instruido, Tù ya habías elegido a simples pescadores y hoy escoges a un recaudador de impuestos, amigo de pecadores, de muy mala fama y estafador. De cada uno de ellos fuiste haciendo un verdadero instrumento de salvación, todos entregarían su vida hasta dar su última gota.

Asì comienza la Vocaciòn, de Mateo sabiendo que èl era uno de esos enfermos que necesitaba de Tù mano sanadora, ese encuentro contigo trae su bien espiritual y el ordenamiento de sus afectos en su corazón, antes enfermo, por el deseo de poseer dinero.

Luego de llamarlo, Te encuentras, Sentado a la mesa en casa de Mateo, muchos publicanos y pecadores, también se sentaron a comer contigo, para Tì no hay distinción, entre unos y otros, Tú quieres que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad. Al ver este espectáculo, los fariseos preguntan a tus discípulos: “¿Por qué su Maestro come con publicanos y pecador?”, Tù que escudriñas los corazones, les escuchas, y les dices, No son los sanos los que necesitan de médico, sino los enfermos. Vayan, pues, y aprendan lo que significa: Yo quiero misericordia y no sacrificios. Yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores”.

Tu amor y misericordia, se manifiestan precisamente, en que has venido a sanar, a los enfermos, a rescatar a los perdidos y alejados de Tì, has venido y estar entre nosotros para invitarnos a tu Reino, para hacernos gozar de la felicidad de tenerlo y de vivirlo anticipadamente en la tierra. Señor que no me abata el desconsuelo al constatar mis pecados y debilidades, por muy grandes que parezcan. Yo soy  uno de tantos enfernos alcanzados por tu gracia y misericordia, me abandono a tu perdón y te ofrezco cambiar de vida.

Mi propósito en este dìa, es escuchar la voz de Jesùs que me dice, “Sìgueme”, para se luz y ejemplo entre los hombres, para llevar su mensaje de Salvaciòn a todos los hombres, para tener a Dios por sobre el dinero.

Mis queridos niños, hoy Jesùs, invita a Mateo, a seguirlo  y a ser su apóstol, èl en un acto de generosidad, se levanta y deja todo, pidamos en este dìa por todas las vocaciones al sacerdocio y vida consagrada, para que todos los llamados le sepan responder con un “SI”. Jesùs es el gran mèdico de nuestros cuerpos y almas, dejémonos curar por El.

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Oraciòn del dìa, 15 de septiembre, Virgen de los Dolores, San Lucas 2. 33-35 Ciclo C.

Posted by on Sep 14, 2016 in Pensamiento del día

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Un especial saludo, hoy 15 de septiembre, fiesta de la Virgen de los Dolores. Unidos en oración, acompañando a Nuestra Madre del cielo, que nos ofrece esa cercanìa maternal, por eso decimos.

Marìa con què cariño y gratitud, nos acercamos a ti en este dìa, nos colocamos en tus manos y nos cobijamos bajo tu manto maternal, hoy me sitúo bajo esas siete espadas que atravesaron tu corazòn, y asì acompañarte en tu dolor, quiero contemplar tu rostro triste y beber de las fuentes que mantuvieron tu corazón firme en la fe y siempre lleno de esperanza. Deposito en esta oración, mis tribulaciones y cruces, Madre, ¡dame valor! ¡Enséñame a esperar!.
Hoy vamos a meditar en el Evangelio de san Lucas 2, 33-35

Hoy tu Palabra Señor, nos narra como Josè y Marìa estaban admirados de las palabras que les dirigía Simeòn. Palabras llenas de esperanza, pero tambièn de dolor. El les bendice, y a Tu madre, le anuncia, que has sido puesto para ruina y resurgimiento de muchos en Israel, como signo que provocará contradicción, para que queden al descubierto los pensamientos de todos los corazones. Y a Marìa, “una espada le atravesarìa el alma”.

Mi querida Madrecita, hoy celebramos tu fiesta un dìa después de la exaltación de la Cruz, pues tu vida està unida íntimamente a la Cruz de tu Hijo, me enseñas que tu vida estuvo cubierta de amor y dolor, de luz y oscuridad, ese claro oscuro que solo se podía vivir con una fe luminosa, un amor desinteresado y una esperanza llena de abandono en Dios.

Hoy te acompañamos en estos 7 dolores que fueron marcando tu vida, y te unieron estrechamente al valor salvífico de la Cruz. 1º La profecía de Simeòn (Lucas 2. 22-35), 2ª La huida a Egipto (Mateo 2,13-15), 3º El Niño perdido en el Templo (Lucas 2,41-50), 4º Te encuentras con Jesús camino al Calvario (IV Estación del Vía Crucis), 5º Jesús muere en la Cruz (Juan 19,17-39), 6º Recibes el Cuerpo de Jesús al ser bajado de la Cruz (Marcos 15, 42-46), y el 7º Jesús es colocado en el Sepulcro (Juan 19, 38-42).

Nos enseñas, Marìa, que la vida que sigue a Cristo, està acompañada por momentos de dolor, de sufrimiento, pero vividos como amor, esperanza y ofrecimiento, una alegría interior bañada por la satisfacción de cumplir la Voluntad de Dios y realizar su plan de salvación.

¡Oh, María, no sólo eres mi madre, sino también mi maestra, y quiero ser una obra maestra en tus manos! Alfarera divina, estoy ante ti como un cantarillo roto, pero con mi mismo barro puedes hacer otro a tu gusto. ¡Hazlo! Toma mi barro, el barro de mis dificultades, de mis problemas, de mis defectos y de mis pecados. Toma ese barro, ese barro que se ha deshecho tantas veces por obra de Satanás, del mundo, de las tentaciones y de la carne, construye otro cantarillo nuevo, mejor que el del principio. Quiero ser santo en tu escuela, María; quiero ser un buen discípulo en tu escuela, quiero ser un gran maestro en tu escuela, María de Belén, María de Nazaret, María del Calvario, Marìa de la Esperanza. Cùbreme con tu manto de dolor y de amor.

Mi propósito hoy es acompañar a Marìa en este dìa, ofreciendo con Ella y junto a Ella, mis dolores y sufrimientos, viviéndolos con paciencia.

Mis queridos niños, hoy acompañamos a Nuestra Madrecita, ante el dolor que le anunciò Simeòn, una espada atravesarìa su alma, es decir, acompañar a su Hijo al lado de su vida, hasta el momento de su sacrificio en la Cruz, hoy estemos junto a Ella, agradeciéndole su ejemplo de generosidad y paciencia.
P. Dennis Doren LC

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Oraciòn del dìa, mièrcoles 24ª TO, San Lucas 7. 31-35. Ciclo C

Posted by on Sep 13, 2016 in Pensamiento del día

Señor, Me pongo en tus manos, con la confianza de un niño, para que hagas en mi vida lo que más te agrade, pues sè que es lo mejor para mì. Habla a mi corazón y a mi conciencia en esta oración, indícame el camino que debo seguir, para hacer tu Voluntad. Señor, que te conozca más para que crezca mi amor a Ti, y asì sea fiel a ctodo lo que me vayas pidiendo en este dìa.

Señor, Me pongo en tus manos, con la confianza de un niño, para que hagas en mi vida lo que más te agrade, pues sè que es lo mejor para mì. Habla a mi corazón y a mi conciencia en esta oración, indícame el camino que debo seguir, para hacer tu Voluntad. Señor, que te conozca más para que crezca mi amor a Ti, y asì sea fiel a todo lo que me vayas pidiendo en este dìa.
Vamos a reflexionar en el Evangelio de san Lucas 7, 31-35

Comienzas tu Evangelio de este dìa, haciendo una pregunta: “¿Con quién compararé a los hombres de esta generación? ¿A quiénes se parecen?, ¿serà que esta pregunta me la haces tambièn a mì?, ¿què pensaràs de nosotros?, ¿cuàl será nuestra respuesta?. ¿A quién nos parecemos?

En aquel tiempo tu respuesta fue clara, se parecían a esos niños que se sientan a jugar en la plaza y se gritan unos a otros, “Tocamos la flauta y no han bailado, cantamos canciones tristes y no han llorado”.
Nos dejas ver què difícil es hacernos llegar tu mensaje, nos llenas pruebas, manifestaciones, personas y siempre buscamos màs y màs, nada nos satisface, siempre estamos encontrando un pero, ¿quièn nos entiende?. Nos tocan la flauta y no bailamos, nos cantan canciones tristes y no lloramos, somos los eternos insatisfechos, en aquel tiempo había venido Juan el Bautista, hombre austero, comìa saltamontes, se vestìa de piel, vivía en el desierto, y lo consideran endemoniado. Vienes Tù que comes y bebes y te tratan de glotón y bebedor, y claro còmo venìas a rescatar a los perdidos, es decir, a pecadores y publicanos te echan en cara que son tus amigos.
Terminas diciendo que solo aquellos que tienen la sabiduría de Dios, serán los que reconozcan tu mensaje y a tus enviados. Señor necesito de la sencillez, de la fe y de esta sabiduría para descubrirte en medio del mundo, aceptar lo que me mandas, cuàndo me lo mandas y còmo me lo mandas, y que no lo discuta ni me ponga caprichoso, porque no me gusta o no lo entiendo.

Què bien me dices: La vida es un milagro, tú eres un milagro; sin embargo, no contentos y convencidos de ello, estamos pidiendo más y más. Realmente no hay peor ciego que el que no quiera ver, asì les pasaba a los fariseos y escribas, me dices: abre los ojos de tu corazón y deja de pedirme más pruebas. El estupor y la admiración deben de acompañarte paso a paso, solo así verás mi mano que no deja de soplar sobre ti, en ese soplo de amor está el milagro que es tu vida y lo que te doy dìa a dìa.

Señor ayúdame a reconocerte en todas las pequeñas cosas que ocurren en mi vida, ahì comprenderé que no necesito más milagros que aquellos que me das dìa a dìa, sin que yo te los haya pedido”.

Complemento para la meditación: en Youtube: “¡Milagros!, ¿dònde que no los veo?”. Sembrando Esperanza II.
https://www.youtube.com/watch?v=8KXw5dD7ays

Mi propósito en este dìa, es renovar mi fe, por eso rezarè el credo, sabiendo que ahì està todo lo que debo creer y esperar, ahì està el fundamento de mi vida cristiana. Aceptarè el dìa a dìa de mi vida, sin pedirle pruebas a Dios y agradecerè su mano que me sustenta y sostiene.

Mis queridos niños, Jesùs, confía mucho en nosotros, asì tambièn nosotros tenemos que confiar en El. El sabe lo mejor para nosotros y debemos creer todo lo que nos dice y enseña. Por eso nos ha dejado el credo para saber lo que nos ha revelado y enseñado con su vida. Cada dìa se sigue manifestando en tantos momentos, ojalà siempre lo puedan ver y descubrir.
P. Dennis Doren, LC

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Oraciòn del dìa, martes 24ª TO, Sana Lucas 7.11-17, Ciclo C.

Posted by on Sep 13, 2016 in Pensamiento del día

resurrecion

Me acerco a tì, Señor con la alegría de poder compartir contigo este momento. Colma mi corazón de amor para que cada día te ame más; para que haga una experiencia profunda de tu amor, y de este encuentro contigo me llene de alegría, confianza, seguridad y paz.
Hoy vamos a reflexionar en el Evangelio de san Lucas 7, 11-17
 
Nos enseñas Señor, que vas con tus discípulos a un pueblo llamado Naìm. Hay una madre que llora desconsolada la partida de su hijo, Tù al verla te conmueves, te acercas y le dices “no llores”, còmo no iba a llorar, siendo ella viuda, su único hijo se le había ido, Tu corazón se une a su dolor, a su impotencia por no poder hacer nada y acercàndote a su ataùd lo tocas y le dices: “Joven, yo te lo mando: levántate”. Inmediatamente se levanta este joven ante la admiración de todos y comenzó a hablar. Con gesto de ternura y amor se lo entregas a su madre.
 
Señor, lloramos y sufrimos ante la muerte de un hijo, pero sabemos que Tù tienes el poder de darle una nueva vida, la Vida Eterna, solo Tù puedes resucitar, eso me llena de paz, esperanza y consuelo, la muerte no tiene poder sobre tì, ni sobre ninguno de los que creemos en Tì. Tù mismo la venciste resucitando. Por eso, te pido, sal al paso de tantas mamás y papàs, que necesitan de tus palabras y acciones, de tu consuelo y compasión, de tu fortaleza y comprensión, que te experimenten y te sientan cercano en estos momentos de sufrimiento e impotencia para sobrellevar este peso.
Un dìa dijiste, Señor: “les prestaré uno de mis hijos durante un tiempo, para que lo quieran mientras viva y se unan a mì si regresa conmigo.
Pudiera ser en seis o siete años, en veintidós o en tres, pero ¿Me lo podrían cuidar hasta que lo venga a buscar?
Mi hijo vendrá con gracia y encanto que les proporcionará placer, pero su permanencia con ustedes será breve y su dulce recuerdo les servirá de consuelo.
No les puedo prometer que siempre se quedará con ustedes, ya que a mi debe volver todo lo que envío a la Tierra.
He recorrido el mundo entero en la búsqueda de verdaderos maestros y de entre las multitudes que pueblan los caminos del mundo, los he seleccionado a ustedes.
Denle ahora todo su amor y no piensen que ha sido en vano su esfuerzo, ni me odien cuando vuelva a llamarlos para llevarlos conmigo.
Toda la dicha que te depare tu hijo, representará el riesgo de un dolor.
Lo cobijarán con ternura, lo amarán mientras sea posible y siempre estén agradecidos, por la felicidad que él les hizo conocer.
Y, si los ángeles vinieran en su búsqueda mucho antes de lo que jamás hubieran pensado, tengan la valentía para enfrentar el dolor que les ocasione y traten de comprender.” Creí haberles oído decir: – Dios Nuestro, así sea.
 
Gracias Señor, porque muchas veces he sido aquel joven que has hecho renacer de nuevo, gracias por esa confesiòn, ese consejo, ese ejemplo que me volvió a la vida y no ha permitido que siga muerto en vida. Gracias Señor, porque tus palabras y mirada han levantado de la tristeza, mi corazón herido de muerte. Gracias Señor, porque ese corazón que había perdido el sentido de vivir, la esperanza en la vida y la ilusión de seguir adelante, Tù le has resucitado a una nueva vida y esperanza. Gracias Señor, porque en medio de las làgrimas, has sido Tù una fuente de consuelo y paz. Gracias Señor, porque me has tomado de la mano, y con una voz fuerte y convencida, me has dicho levántate y sigue adelante.
 
Mi propósito en este dìa, es estar siempre preparado, como peregrino para aceptar la partida de un ser querido, cultivarè la vida sobrenatural, la fe y la esperanza, creyendo y esperando, que el mundo que ha de venir después de esta vida es infinitamente y eternamente mejor que el presente aquí en la tierra.
 
Mis queridos niños, hoy Jesùs nos enseña que una mamà està pasando un gran pena, su hijo partió de este mundo, asì como cuando se nos muere una mascotita. Jesùs se conmueve y lo devuelve a su mamà con vida, El es el Señor de la vida y lo ha resucitado, al final de nuestra vida, todos los que hemos sido buenos resucitaremos e iremos con Diosito, tenemos que pedirle siempre a Dios llegar al cielo con nuestros seres queridos.
P. Dennis Doren LC
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