Juzgar desde tu Corazòn a los demàs.

Posted by on Jun 13, 2016 in Pensamiento del día

No hay nada más bello que amarSeñor, Jesús, me uno a tì en este nuevo dìa, al comenzar esta jornada, te contemplo en la cruz. ¿Por qué guardas silencio ante los desprecios y humillaciones de los hombres?, ¿Qué brota de tu Corazón, cuáles son tus sentimientos, cómo miras al mundo y cómo me miras a mí?. Te contemplo delante de tu pueblo, totalmente rechazado, y cómo salen de tu boca palabras de perdón y compresión.

Y me veo a mí, buscando ser alabado, respetado y aceptado, ir de triunfo en triunfo, no quiero sentir ni fracasos ni frustraciones, sì quiero que me tomen en cuenta y no quiero pasar desapercibido. Contemplo tu paciencia delante de los ignorantes.

Y veo mi impaciencia delante de ellos, que todo lo destruye. ¿Qué puedo hacer?, què débil soy Señor, Soy un gran pecador. Què grande es mi orgullo que me lleva a reaccionar tan desproporcionadamente, de una gota de agua hago un gran tormenta. Delante de mi cruz, ¿qué hacer? Estar en silencio, contemplándote, viendo còmo reacciones, dejándome guiar por tì, que eres la Humildad misma, eres el Amor.

«Donde no hay amor, pon amor y sacarás amor». Cuántas veces en mi corazón, me he encontrado lleno de rabia, rencor y sentimientos de venganza, especialmente con aquella persona que me ofendió, que me lastimò. Ha brotado espontàneo, ese me la tiene que pagar, eso es justicia,

Y podría decir: «pero ¿por qué tengo que pedir perdón yo, si fue éste el que me ofendió?» Ahora te veo a tì Jesùs… clavado en la cruz, CALLAS. Pero constato que no era un silencio indignado, de resignaciòn o un silencio de cansancio. Era un silencio lleno de amor, comprensiòn.

Que jamàs entre en mi corazón el deseo de pagar con la misa moneda conque me han tratado a mì, enséñame a ceder, a dar ese paso extra aunque me cueste, a dar mi única tùnica, a llevar ese mensaje de amor y paz. Corazòn de Jesùs has mi corazón semejante al tuyo.

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Lecturas y Meditación del Lunes 25 de Mayo 2015 de la 8ª semana del Tiempo Ordinario

Posted by on May 24, 2015 in Lecturas y Reflexiones

UnknownPrimera lectura
Lectura del libro del Eclesiástico (17,20-28):

A los que se arrepienten Dios los deja volver y reanima a los que pierden la paciencia. Vuelve al Señor, abandona el pecado, suplica en su presencia y disminuye tus faltas; retorna al Altísimo, aléjate de la injusticia y detesta de corazón la idolatría. En el Abismo, ¿quién alaba al Señor, como los vivos, que le dan gracias? El muerto, como si no existiera, deja de alabarlo, el que está vivo y sano alaba al Señor. ¡Qué grande es la misericordia del Señor, y su perdón para los que vuelven a él!

Palabra de Dios

Salmo
Sal 31,1-2.5.6.7

R/. Alegraos, justos, y gozad con el Señor

Dichoso el que está absuelto de su culpa,
a quien le han sepultado su pecado;
dichoso el hombre a quien el Señor
no le apunta el delito. R/.

Había pecado, lo reconocí,
no te encubrí mi delito;
propuse: «Confesaré al Señor mi culpa»,
y tú perdonaste mi culpa y mi pecado. R/.

Por eso, que todo fiel te suplique
en el momento de la desgracia:
la crecida de las aguas caudalosas
no lo alcanzará. R/.

Tú eres mi refugio, me libras del peligro,
me rodeas de cantos de liberación. R/.

Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Marcos (10,17-27):

En aquel tiempo, cuando salía Jesús al camino, se le acercó uno corriendo, se arrodilló y le preguntó: «Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?»
Jesús le contestó: «¿Por qué me llamas bueno? No hay nadie bueno más que Dios. Ya sabes los mandamientos: no matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, no estafarás, honra a tu padre y a tu madre.»
Él replicó: «Maestro, todo eso lo he cumplido desde pequeño.»
Jesús se le quedó mirando con cariño y le dijo: «Una cosa te falta: anda, vende lo que tienes, dale el dinero a los pobres, así tendrás un tesoro en el cielo, y luego sígueme.» A estas palabras, él frunció el ceño y se marchó pesaroso, porque era muy rico.
Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos: «¡Qué difícil les va a ser a los ricos entrar en el reino de Dios!» Los discípulos se extrañaron de estas palabras.
Jesús añadió: «Hijos, ¡qué difícil les es entrar en el reino de Dios a los que ponen su confianza en el dinero! Más fácil le es a un camello pasar por todo el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de Dios.»
Ellos se espantaron y comentaban: «Entonces, ¿quién puede salvarse?»
Jesús se les quedó mirando y les dijo: «Es imposible para los hombres, no para Dios. Dios lo puede todo.»

Palabra del Señor

MEDITACIÓN

El bien más precioso.
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)

Señor, ¿a quién hay que acudir sino a Ti? Me has regalado un día más. Este regalo me llama a venir a buscarte en mi oración para escuchar lo que hoy me quieres decir. Mi fe me dice que no hay nada mejor que seguir tu plan; mi esperanza me anima a confiar en tus promesas y mi amor quiere ser como el tuyo.

Petición (pide lo que buscas conseguir en esta meditación)
Espíritu Santo, ilumina mi mente para que sepa renunciar a lo pasajero del mundo que me aparta de la mejor parte, del tesoro que es tenerte como Dueño y Señor de toda mi vida.

Reflexiona lo que Dios te dice en el Evangelio (te sugerimos leer esto que dijo el Papa)
«Una vez les pregunté: ¿Dónde está su tesoro? ¿En qué descansa su corazón? (cf. Entrevista con algunos jóvenes de Bélgica, 31 marzo 2014). Sí, nuestros corazones pueden apegarse a tesoros verdaderos o falsos, en los que pueden encontrar auténtico reposo o adormecerse, haciéndose perezosos e insensibles.
El bien más precioso que podemos tener en la vida es nuestra relación con Dios. ¿Lo creen así de verdad? ¿Son conscientes del valor inestimable que tienen a los ojos de Dios? ¿Saben que Él los valora y los ama incondicionalmente? Cuando esta convicción desaparece, el ser humano se convierte en un enigma incomprensible, porque precisamente lo que da sentido a nuestra vida es sabernos amados incondicionalmente por Dios. ¿Recuerdan el diálogo de Jesús con el joven rico? El evangelista Marcos dice que Jesús lo miró con cariño, y después lo invitó a seguirle para encontrar el verdadero tesoro.
Les deseo, queridos jóvenes, que esta mirada de Cristo, llena de amor, les acompañe durante toda su vida.» (S.S. Francisco, Mensaje para la Jornada Mundial de la Juventud 2015).

Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.

Propósito
Proponte uno personal. ¿Qué? El que más amor implique… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Cuando se presente un conflicto o problema el día de hoy, en vez de caer en la desesperación o el enojo, repetiré interiormente: Cristo, mi Rey, venga tu Reino.

«(Venga a nosotros tu reino). Puede suceder también que el mismo Cristo sea el reino de Dios que todos los días deseamos que venga, y cuyo advenimiento mueve nuestro deseo, apenas el pensamiento nos lo representa.»
(San Cipriano, en Catena Aurea, vol 1.)

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37. EN MEDIO DE MI VIDA ESTÁ DIOS. Sembrando Esperanza II.

Posted by on Jan 25, 2015 in Sembrando Esperanza

caballo y joven

El amor de Dios es el fundamento de la alegría cristiana. «Saber que Dios no está lejos, sino cercano; que no es indiferente, sino compasivo; que no es ajeno, sino un Padre misericordioso que nos sigue con cariño en el respeto de nuestra libertad: este es motivo de una alegría profunda que las cambiantes vicisitudes cotidianas no pueden arañar. De hecho, el Señor que “está cerca” de nosotros, hasta el punto de hacerse hombre, viene a infundirnos su alegría, la alegría de amar» (Juan Pablo II, 14 de diciembre de 2003).
Sabemos por experiencia que los caminos de Dios no siempre son fáciles, muchas veces los queremos entender con la razón, con aquellas experiencias que tal vez hemos conocido, o incluso con cierta lógica o sentido común… pero la verdad es que Dios es un gran Maestro que no tiene comparaciones y buscará siempre el mejor bien en nuestra vida. Espero que esta historia nos ayude a comprender de una forma sencilla el efecto de las Dioscidencias:
Había una vez un campesino chino, pobre pero sabio, que trabajaba la tierra duramente con su hijo. Un día el hijo le dijo:
-¡Padre, que desgracia! Se nos ha ido el caballo.
-¿Por qué le llamas desgracia? – respondió el padre- veremos lo que trae el tiempo…
A los pocos días, el caballo regresó acompañado de otro caballo.
-¡Padre, que suerte! – exclamó esta vez el muchacho -Nuestro caballo ha traído otro caballo.
-¿Por qué le llamas suerte? – repuso el padre- Veamos qué nos trae el tiempo…
En unos cuantos días más, el muchacho quiso montar el caballo nuevo, y éste, no acostumbrado al jinete, se encabritó y lo arrojó al suelo. El muchacho se quebró una pierna.
-¡Padre, que desgracia! – exclamó ahora el muchacho -¡Me he quebrado la pierna! Y el padre, retomando su experiencia y sabiduría, sentenció:
-¿Por qué le llamas desgracia? Veamos lo que trae el tiempo…
El muchacho no se convencía de la filosofía del padre, sino que gimoteaba en su cama. Pocos días después pasaron por la aldea los enviados del rey buscando jóvenes para llevárselos a la guerra. Vinieron a la casa del anciano, pero como vieron al joven con su pierna entablillada, lo dejaron y siguieron de largo.
El joven comprendió entonces que nunca hay que dar ni la desgracia ni la fortuna como absolutas, sino que siempre hay que darle tiempo al tiempo, para ver si algo es malo o bueno.
La moraleja de este antiguo consejo chino es que la vida da tantas vueltas, y es tan paradójico su desarrollo, que lo malo se hace bueno, lo bueno malo. Pero lo importante es saber que de todo ello Dios quiere sacar un bien.
Lo mejor es esperar siempre el día de mañana, pero sobre todo, confiar en DIOS; porque todo sucede con un propósito positivo para nuestras vidas y para el plan infinito. Cómo no terminar con aquellas célebres estrofas de este poema de Santa Teresa de Ávila:
Nada te turbe,
nada te espante,
todo se pasa,
Dios no se muda;
la paciencia
todo lo alcanza;
quien a Dios tiene
Nada le falta:
Sólo Dios basta.
Eleva el pensamiento,
al cielo sube,
por nada te acongojes,
nada te turbe.
A Jesucristo sigue
con pecho grande,
y, venga lo que venga,
nada te espante.

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34. EL EQUIPAJE QUE VA CONMIGO. Sembrando Esperanza II.

Posted by on Nov 27, 2014 in Sembrando Esperanza

Maletas
Cuando tu vida empieza, tienes apenas una maleta pequeña de mano y unos cuantos juguetes que cuidas como lo más importante; efectivamente, la vida para ti en esos momentos es un simple juego, juegas a ser bombero, policía, enfermera, mamá o papá.
A medida en que los años van pasando, el equipaje va aumentando porque existen muchas cosas que recoges por el camino: personas, acontecimientos, sentimientos, situaciones agradables y no tanto; todas ellas en su momento las has considerado importantes y has determinado llevártelas contigo, pero en un determinado punto del camino comienzas a sentir el peso de tu carga, lo que llevas en tu corazón comienza a ser demasiado pesado, son tantas las cosas que llevas dentro de tu equipaje que se convierte en algo demasiado pesado, que ya no lo puedes llevar solo.
La elección está en tus manos, puedes escoger permanecer sentado a la vera del camino esperando que alguien te ayude, lo que es difícil, pues todos los que pasan por allí ya traen su propio equipaje. Puedes pasar la vida entera esperando, o puedes disminuir el peso eliminando lo que no te sirva. La pregunta que nos queda por hacer es ¿qué tirar?, decisión no fácil de tomar, son tantas cosas: impresiones, alegrías y desencantos, todo revuelto y desordenado, que es difícil elegir.
Primero empieza tirando todo hacia fuera, y ve con detenimiento lo que tienes dentro, allí encontrarás momentos maravillosos en donde percibirás valores eternos como la amistad, el amor, la comprensión, el perdón, la honestidad, la sinceridad, cosas buenas que has hecho y te han llenado de satisfacción y paz; de esto tienes muchísimo. ¡Es curioso, esto no pesa nada, al contrario, se lleva con alegría y satisfacción!
Tienes otros pesos, estos sí que pesan, ellos hacen que pagues sobrepeso en cada estación o etapa de tu vida. Hasta la fecha has hecho un gran esfuerzo para tirarlos, no quisieras llevarlos, pero ahí te encuentras cargando kilos de rabia, rencores, resentimientos, dudas, fracasos, miedos, mentirillas e incomprensiones, ¡vaya, cómo pesan!
Una vez que te das cuenta de lo que llevas, comienza la labor de desapego, desprendimiento, al fin te has convencido, “llevarlos solo causan tristeza y dolor”, por eso te decides a lanzarlos fuera; sin embargo, es ley de vida que no desaparezcan a la primera, el trabajo es arduo y de muchos años, pues los has traído durante mucho tiempo contigo, así parece que renace en nuestra vida el cansancio, el miedo de no soltarlos, y con ellos el pesimismo. En este momento, el desánimo casi te empuja hacia dentro de la maleta, pero tú empujas hacia fuera con todas tus fuerzas, y en ese esfuerzo por dejarlos fuera, aparece una SONRISA que estaba sofocada en el fondo de tu equipaje, sacas otra sonrisa y otra más, y entonces sale la FELICIDAD, porque comienzas a liberarte de aquello que te ha hecho tanto mal. Coloca tus manos dentro de la maleta y saca la TRISTEZA, las decepciones y la soledad que has dejado entrar en tu vida.
No olvides dejar la PACIENCIA dentro de tu equipaje, la necesitarás toda tu vida, también tendrás que dejar dentro de ella: la bondad, sencillez, fuerza, esperanza, coraje, entusiasmo, equilibrio, responsabilidad, tolerancia, buen humor, y en todas ellas, EL AMOR.
Tira la PREOCUPACIÓN o déjala de lado, después piensa qué hacer con ella. Como puedes ver, tu equipaje está listo, está para ser usado de nuevo, ¡qué paz se siente caminar sin tanto peso!, ¡qué liviana se hace la vida con una maleta sin tanta carga!, era necesario hacer este inventario y dejar de lado todo aquello que hasta el día de hoy ha significado para ti un peso extra.
¡¡¡Piensa bien en lo que vas a colocar dentro!!! Nadie la va a llevar por ti. Y no te olvides de hacer esto muchas veces… pues el camino es MUY, MUY LARGO. Dios ahí está presente para que le entregues todo eso en un acto de reconocimiento, humildad, petición de perdón, y sientas su mano que te bendice y te perdona, con esas palabras mágicas que salen de la boca del Sacerdote… Y YO TE ABSUELVO DE TUS PECADOS… es decir, deja todo ese peso, aquí junto a Dios…

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33. ALCANZA TU SUEÑO

Posted by on Nov 4, 2014 in Sembrando Esperanza

Alcanza tu sueños 2
“La vida es sueño”, qué bien decía Calderón de la Barca en su poema con este título y así nos dejaba unas profundas reflexiones para pensar:
“Yo sueño que estoy aquí
destas prisiones cargado,
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida? un frenesí;
¿qué es la vida? una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño;
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son”.
¿Y para ti, la vida qué es?, ¿es solamente un sueño y nada más? Para mí la vida es un ideal, es una misión que tengo en mis manos y que tengo que realizar a lo largo del corto tiempo que pase por la tierra…, por eso te invito a que reflexiones y pienses un poquito en tu vida, en tu sueño y en tu ideal…
Sé firme en tus actitudes y perseverante en tu ideal.
Sé paciente, no pretendiendo que todo te llegue de inmediato.
Haz tiempo para todo y, todo lo que es tuyo, vendrá a tus manos en el momento oportuno.
Aprende a esperar el momento exacto para recibir los beneficios que reclamas.
Espera con paciencia a que maduren los frutos para poder apreciar debidamente su dulzura.
No seas esclavo del pasado y los recuerdos tristes, aprende de ellos y proyecta tu futuro.
No revuelvas una herida que está cicatrizada. No rememores dolores y sufrimientos antiguos. ¡Lo que pasó, pasó!
De ahora en adelante procura construir una vida nueva, dirigida hacia lo alto, y camina hacia delante sin mirar hacia atrás.
Haz como el sol que nace cada día, sin acordarse de la noche que pasó.
Sólo contempla la meta y no veas qué tan difícil es alcanzarla.
No te detengas en lo malo que has hecho, camina en lo bueno que puedes hacer.
No te culpes por lo que hiciste, más bien decídete a cambiar.
No trates que otros cambien, sé tú el responsable de tu propia vida y trata de cambiar tú.
Deja que el amor te toque y no te defiendas de él.
Vive cada día, aprovecha el pasado para bien y deja que el futuro llegue a su tiempo.
No sufras por lo que viene, recuerda que “cada día tiene su propio afán”.
Busca a alguien con quien compartir tus luchas hacia la libertad, una persona que te entienda, te apoye y te acompañe en ella.
Si tu felicidad y tu vida dependen de otra persona, despréndete de ella y ámala sin pedirle nada a cambio.
Aprende a mirarte con amor y respeto, piensa en ti como en algo precioso.
Desparrama en todas partes la alegría que hay dentro de ti.
Que tu alegría sea contagiosa y viva para expulsar la tristeza de todos los que te rodean.
La alegría es un rayo de luz que debe permanecer siempre encendido, iluminando todos nuestros actos y sirviendo de guía a todos los que se acercan a nosotros.
Si en tu interior hay luz y dejas abiertas las ventanas de tu alma, por medio de la alegría, todos los que pasan por la calle en tinieblas serán iluminados por tu luz.
Trabajo es sinónimo de nobleza. No desprecies el trabajo que te toca realizar en la vida.
El trabajo ennoblece a aquellos que lo realizan con entusiasmo y amor.
No existen trabajos humildes, solo se distinguen por ser bien o mal realizados.
Da valor a tu trabajo cumpliéndolo con amor y cariño y así te valorarás a ti mismo.
Dios nos ha creado para realizar un sueño, descubre ese sueño y descubrirás tu misión. Vivamos por él, intentemos alcanzarlo. Pongamos la vida en ello, y si nos damos cuenta que no podemos, quizás entonces necesitemos hacer un alto en el camino y experimentar un cambio radical en nuestras vidas, así, con otro aspecto, otras posibilidades, y con la gracia de Dios, lo haremos.
No te des por vencido, piensa que si Dios te ha dado la vida, es porque sabe que tú puedes con ella.
El éxito en la vida no se mide por lo que has logrado, sino por los obstáculos que has tenido que enfrentar en el camino.
Tú y sólo tú escoges la manera en que vas a afectar el corazón de otros y esas decisiones son de lo que se trata la vida.
Que este día sea el mejor de tu vida para alcanzar tus sueños, realizar tu misión y te vayas de este mundo con las manos llenas.

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Cuando formas con cariño y exigencia

Posted by on Sep 24, 2014 in Religión y Familia

Papá llevando en los hombros al hijoSólo cuando se ama verdaderamente a los hijos se llega a conocer la imperiosa necesidad de ser exigentes con ellos, para que aprendan a querer, a adquirir virtudes y a discernir principios y valores.
Estas dos actitudes: exigencia y cariño son dos elementos difíciles de resolver en toda familia, pero son esenciales para la formación de los hijos. Debo exigir, pero siempre con cariño.

¿Cuando debo exigir? ¿En que cosas? Si exijo, ¿disminuirá el cariño y el afecto de mi hijo? ¿Sabrá comprenderme, entenderme?

Estas y otras preguntas pueden asaltarnos y llenarnos de dudas a la hora de exigir. Esto es lógico que ocurra, por lo que se hace necesario que nuestro exigir esté asentado en actitudes justas. Actitudes y razones que debo estar siempre dispuesto a explicar, a exponer el porqué de la exigencia. Jamás de los jamases debe haber tras la exigencia una postura caprichosa, una postura que no tenga una razón de ser.

Como padres debemos recordar que ambos elementos, exigencia y cariño, se encuadran dentro del proceso de ser padres educadores, y que estamos obligados a ello por ser responsables de haberles dado la vida. Vida que debe ser formada para lograr que sean personas con capacidad para desempeñarse en la vida, para desempeñarse en el mundo.
Entre las reglas que según Bill Gates hay que enseñarle a los chicos de hoy hay una en la que les dice que antes de que ellos nacieran, los padres no eran tan aburridos.

Los padres se volvieron aburridos cuando empezaron a ser menos exigentes, cuando empezaron a pagar los gastos caprichosos de los chicos, cuando se los complacía comprando ropa de marca y lo peor es cuando tuvieron que escuchar, hablar y aguantar de las nuevas ondas cuando ya era adolescente.

Ondas que defendían la ecología, lo natural, la libertad sin límite, la limpieza, vaya a saber uno de que limpieza.
Eran adolescentes que antes de empeñarse con sus ideas ecologicas y querer limpiar lo que está contaminado, había que haber empezado a enseñarle por limpiar las cosas de su propia vida. Empezando por su propia habitación.
Educar significa “acompañar en el camino”. Ahí está resumida la misión de ser padres: facilitar todos los medios para que aprendan como deben comportarse en ese arduo y duro diario vivir.
Educar también significa “sacar de adentro”. Los padres deben facilitar que sus hijos hagan florecer desde su interior todas las posibilidades que están en su ser, tanto en lo intelectual como en lo espiritual, en lo social, en lo afectivo, en lo físico, etc.

No puede haber cariño sin exigencias……ni exigencias sin cariño. Porque en los hechos, si verdaderamente amamos a nuestros hijos, sabemos que necesitamos exigir para que el proceso formador pueda desarrollarse y dar frutos.
¿Cuando obtendremos la mejor respuesta de nuestros hijos? Cuando perciban que la primera exigencia para el logro de estos objetivos la tenemos con nosotros mismos. Nada podemos exigirles que no vean que sus padres son los primeros en hacerlo. No pretendáis que no fumen, si ven que el padre o la madre fuman. No pretendáis que sean ordenados si lo que ven a su alrededor es desorden. Uno puede exigir, si primero se es exigente con uno mismo.
Cada día es más frecuente la cantidad de familias que se rompen. Los hijos que ven trocear su familia es el mayor daño que unos padres pueden hacerles a sus hijos. Una familia que se trocea, que se destruye, es el peor ejemplo para hablar de exigencia y cariño. Una familia que se destruye es el ejemplo en vivo y en directo de la falta de amor y de exigencia.

Muchos son los padres que ignoran el daño formativo que clavan en la vida de sus hijos, cuando ven que su padre y su madre, no se exigen a sí mismos, el seguir siendo padre y madre que se aman, es decir que prescinden de actuar como hombre y como mujer. Aquellos que ponen por delante el seguir siendo padres, se exigen a si mismos ser testimonio del amor de seguir siendo padres para el bien de sus hijos.

Si no lo hacen, no nos quejemos después de los modelos de familia que por ahí se irán creando. El autentico modelo de familia, el modelo de familia que lleva a la felicidad, es aquella asentada en un hombre que es hombre y en una mujer que es mujer que asumen amándose la responsabilidad de ser padres. Así será como nacerán familias sólidas, armónicas en las cuales su miembros se amaran, se respetarán y se honrarán. Y podrán seguir desparramando cariño, exigiendo.

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Lecturas de hoy Miércoles 17 de septiembre, de la 24ª semana del Tiempo Ordinario A

Posted by on Sep 17, 2014 in Lecturas y Reflexiones

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Primera lectura
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (12,31–13,13):

Ambicionad los carismas mejores. Y aún os voy a mostrar un camino excepcional. Ya podría yo hablar las lenguas de los hombres y de los ángeles; si no tengo amor, no soy más que un metal que resuena o unos platillos que aturden. Ya podría tener el don de profecía y conocer todos los secretos y todo el saber, podría tener fe como para mover montañas; si no tengo amor, no soy nada. Podría repartir en limosnas todo lo que tengo y aun dejarme quemar vivo; si no tengo amor, de nada me sirve. El amor es paciente, afable; no tiene envidia; no presume ni se engríe; no es mal educado ni egoísta; no se irrita; no lleva cuentas del mal; no se alegra de la injusticia, sino que goza con la verdad. Disculpa sin límites, cree sin límites, espera sin límites, aguanta sin límites. El amor no pasa nunca. ¿El don de profecía?, se acabará. ¿El don de lenguas?, enmudecerá. ¿El saber?, se acabará. Porque limitado es nuestro saber y limitada es nuestra profecía; pero, cuando venga lo perfecto, lo limitado se acabará. Cuando yo era niño, hablaba como un niño, sentía como un niño, razonaba como un niño. Cuando me hice un hombre acabé con las cosas de niño. Ahora vemos confusamente en un espejo; entonces veremos cara a cara. Mi conocer es por ahora limitado; entonces podré conocer como Dios me conoce. En una palabra: quedan la fe, la esperanza, el amor: estas tres. La más grande es el amor.

Palabra de Dios
Salmo
Sal 32

R/. Dichoso el pueblo que el Señor se escogió como heredad

Dad gracias al Señor con la cítara,
tocad en su honor el arpa de diez cuerdas;
cantadle un cántico nuevo,
acompañando los vítores con bordones. R/.

Que la palabra del Señor es sincera,
y todas sus acciones son leales;
él ama la justicia y el derecho,
y su misericordia llena la tierra. R/.

Dichosa la nación cuyo Dios es el Señor,
el pueblo que él se escogió como heredad.
Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros,
como lo esperamos de ti. R/.
Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Lucas (7,31-35):

En aquel tiempo, dijo el Señor: «¿A quién se parecen los hombres de esta generación? ¿A quién los compararemos? Se parecen a unos niños, sentados en la plaza, que gritan a otros: “Tocamos la flauta y no bailáis, cantamos lamentaciones y no lloráis.” Vino Juan el Bautista, que ni comía ni bebía, y dijisteis que tenía un demonio; viene el Hijo del hombre, que come y bebe, y decís: “Mirad qué comilón y qué borracho, amigo de publicanos y pecadores.” Sin embargo, los discípulos de la sabiduría le han dado la razón.»

Palabra del Señor

Oración preparatoria
Señor, envía a tu Espíritu Santo para iluminar mi oración. No quiero que nunca te vayas de mi corazón, porque sin Ti mi vida sería oscura y llena de confusión. Contigo todo es luz; mi mente y mi voluntad encuentran el rumbo que hoy debe tomar mi vida: ¡el que Tú quieras!

Petición (gracia/fruto que se busca)
Señor, ayúdame a tener un encuentro personal contigo para descubrir lo que hoy me quieres decir.

Reflexión (profundización propuesta, si bien se sugiere sea algo personal)
Jesús compara la generación de su tiempo a esos niños siempre descontentos que no saben jugar con felicidad, que siempre rechazan la invitación de los otros: si tocan música, no bailan; si cantan un canto de lamento, no lloran… nada les va bien. Esa gente no estaba abierta a la Palabra de Dios. Su rechazo no es al mensaje, es al mensajero. Rechazaban a Juan Bautista, que no comía y no bebía pero decían que era un endemoniado, así como también rechazaban a Jesús, porque era de buen comer y un bebedor, amigo de publicanos y pecadores. Tienen siempre un motivo para criticar al predicador.
Y ellos, la gente de aquel tiempo, preferían refugiarse en una religión más elaborada: en los preceptos morales, como el grupo de fariseos; en el compromiso político, como los saduceos; en la revolución social, como los celotes; en la espiritualidad gnóstica, como los esenios. Estaban con su sistema bien limpio, bien hecho. Pero el predicador no. (Cf. S.S. Francisco, 13 de diciembre de 2013, homilía en Santa Marta)

Es difícil librarse de la influencia del “qué dirán” A todos nos salpica la opinión de los otros. Todos queremos tener un lugar en el corazón del otro. Nos gusta ser estimados y nos duele cuando oímos algún comentario no favorable a nuestra persona. Es que se nos ha preparado más para vivir de la exterioridad que de la riqueza que lleva dentro de sí toda persona; por eso andamos como veletas al vaivén de la opinión de la gente. Sí, es difícil tener un criterio personal, ser dueño de sí y vivir felices.

El Evangelio es exigente y no admite componendas: hay valores que no son conmutables por ninguna opinión; quizá por ser fiel a ellos te toque sufrir la crítica mordaz de la gente, pero al final lo auténtico da su talla, porque la luz es más fuerte que las tinieblas.

Señor, Jesús, que viniste al mundo como luz, no permitas nos cieguen las tinieblas del mal, sino que iluminados por el resplandor de tu rostro seamos ante el mundo testigos de tu amor.

Diálogo con Cristo
Dedica unos minutos a tener un diálogo espontáneo con Cristo, de corazón a Corazón, a partir de lo que haya llegado al propio interior, de lo que te haya dicho Dios.
Propósito (es mejor que surja del diálogo íntimo que se ha tenido con Cristo)
Voy a reparar un arrebato de ira, un chisme o calumnia, alguna deshonestidad, etc., dedicando a quien agravié, un tiempo de calidad para reconstruir la confianza entre ambos.

«Sinceridad en la oración es dialogar con el corazón en la mano ante el Señor.»
(Cristo al centro, n. 184)
De la Meditación del Regnum Christi y Catholic.net

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