GOTAS DE ESPERANZA
En el año 1721, san Pablo de la Cruz, de paso para Roma, recibió un pan de regalo. Hambriento como estaba, fue a una fuente para comérselo tranquilamente. Mas, apenas había tomado algunos sorbos de agua, se le acercó un pobre ,que le extendió la mano suplicándole una caridad. Pablo, que estaba más necesitado que él, sin atender a su grave necesidad, dijo:
— Hermano, hagamos a medias.
Partió en dos el pan y ofreció una parte al pobrecito, quien, feliz, se alejó bendiciéndole.
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