Oraciòn del dìa Martes 30ª semana TO C, San Lucas 13. 18-21. Ciclo C.

Posted by on Oct 24, 2016 in Pensamiento del día

img_15173131679836
 
Un saludo a todos, con la alegría de comenzar este dìa, martes de la 30ª semana del TO. La oración, es la oportunidad de encontrarme personalmente con Dios, y el ambiente interior es importante, silencio, saber con quièn voy a hablar, lo que le quiero decir, por eso comencemos este dìalogo con Dios, diciendo.
 
Jesús, sé que me escuchas, me ves, me hablas y estàs conmigo en esta oraciòn. Me presento ante Ti con lo bueno y lo malo que tengo, sé que Tú me amas más allá de mis cualidades y debilidades. Creo que eres un Dios cercano a todos nosotros; confío que eres fiel a tus promesas y espero en tu misericordia. Abre mi corazón para escuchar tu voz y acoger tu voluntad. Quiero, Señor, realizar el plan que tienes para mi vida y ayudar a los demás a vivir siempre cerca de Ti.
 
Què bueno que junto a Tì, està tu Palabra para iluminarme y acompañarme cada dìa, quiero meditando en ella, cumplir tu Voluntad, por eso vamos a reflexionar en el Evangelio de san Lucas 13, 18-21.
 
Señor no paras de predicar, llevas clavado en tu Corazòn el deseo que todos conozcan y alcancen el Reino de Dios, tu deseo por instruír e iluminar a las personas es algo que ilumina Tu vida dìa a dìa, es tu motivación e ideal. Hoy tu mensaje, es sencillo, pero tan necesario, para todos nosotros, especialmente para aquellos que están sin brújula y no saben lo que quieren, ni saben a dónde van.
Nos hablas del Reino de los cielos, y de la alegría de poseerlo y hacerlo crecer, Señor me enseñas, que desde mi bautismo, me has dado una semilla, La semilla divina de tu presencia, una verdadera perla preciosa, desde ahì me has abierto las puertas a Tu Reino, no tengo que comprarlo, pues la fe de mis papàs, me la han dado como herencia, pues en el dìa de mi bautismo, ya me lo diste en semilla, y a través de los años ha ido creciendo, como el grano de mostaza, que ha comenzado pequeñito, sencillo, indefenso, expuesto a la inclemencia del tiempo, pero que està llamado a hacer un arbusto grande, para poder cobijar, alimentar a tantas almas que dependen de èl, como un árbol lo hace con los pajaritos. Hoy, Señor, ya es un árbol grande, me toca a mì, cuidarlo, podarlo y abonarlo, sobretodo protegerlo del maligno y del mundo.
 
Toda gran obra ha germinado de un granito de fe, otro de esperanza, mucho amor y gran entusiasmo. Asì debe germinar y crecer todo en mi vida, el inicio de una relación comienza pequeñita, tambièn va creciendo y se consolida con el tiempo, asì ha pasado con mi amor a Tì, a mi familia, y asì el amor conyugal y fraternal. Son esos miles de detalles con los cuales debo alimentar y abonar mi ambiente familiar, comprensión mutua, perdón (cuanto sea necesario), alegría, generosidad, disponibilidad, desprendimiento de mis cosas y de mi tiempo para aportarlo en mi hogar y seres queridos, asì este árbol será frondoso y cobijarà a todos y algo muy importante, estarà dando buenos frutos.
 
Señor, ayúdame a no dejar secar este gran regalo, soy débil y muchas veces juego con los dones que me das o no los valoro, como que soy indiferente, ya sabes, las tentaciones, las debilidades propias, mi egoísmo y soberbia y el maligno que no deja de dar lata. Que me entusiasme dìa a dia por cuidarlo y que viva con la mirada dirigida a Tu Reino, al cielo que me tienes reservado.
 
Dame la gracia, Señor, de valorar tu amistad y tu presencia en mi alma. Sólo así seré capaz de ponerte en el primer lugar de mi vida. Ayúdame a hacer una experiencia profunda de Ti y de tu amor, para que no te cambie por ningún reino humano pequeño, falso o efímero.
Hoy, mi propósito es mantener mi vida de gracia,,, cuidándola,,, aseguro mi lugar en el cielo, y manifiesto que Dios està dentro de mi corazón y actuando en mi vida. Le pedirè perdón desde ya, por todo lo que le he ofendido.
 
Queridos niños, cada uno de nosotros tiene en su corazón una semilla, la semilla divina que ha sido puesta en nuestro corazón el dìa de nuestro baustismo, un dìa esa semilla se convertirá en un gran árbol que darà muchos frutos, tenemos a Dios en nuestro corazón y eso nos da alegría, paz y confianza. Cuiden su amistad con Jesùs, y cada dìa, díganle que quieren llegar al cielo con todos sus seres queridos.
P. Dennis Doren, LC
Leer Más »

Oraciòn del dìa Sàbado 24ª semana TO, San Lucas 8. 4-14, Ciclo. C

Posted by on Sep 16, 2016 in Pensamiento del día

10888682_582099015226107_6112433152417197441_n
Me alegra dirigirme a todos, con la paz de comenzar este dìa sábado de la 24ª semana del TO. Sabiendo que lo hacemos tomados de la mano de Dios y eso nos tiene que dar mucha confianza y esperanza, por eso comencemos estos momentos de oración, diciendo.
Señor, cada día que comienza, necesito de Tì. Me pongo en tus manos buscando encontrar en Ti las respuestas a mis más profundos anhelos. Te amo, Señor, pero quiero amarte más. Dame la gracia de hacer una experiencia fuerte de Ti y de tu amor. Llena mi alma de tu amor, para que mi vida dè ese gran fruto.
Hoy a través de tu Palabra, lanzas la semilla que quieres hacer llegar a mi Corazòn y la vamos a encontrar en El Evangelio de san Lucas 8. 4-15.
 
Señor, hoy me dices que mucha gente se había reunido alrededor Tuyo, y al ir pasando por los pueblos, otros más se te unían. Les cuentas la parábola del Sembrador: “Una vez salió un sembrador y al ir arrojando los granos”, unos cayeron en el camino, otros en terreno pedregoso, otros entre espinos y otros en tierra buena.
Lo importante de esta parábola, es que El Sembrador siempre lanza buenas semillas, y lo hace para todos igual, el problema no es la semilla, sino en donde cae, ¿què terreno encuentra esta semilla?, y dependiendo de eso, se darà el fruto o no. De los cuatro lugares, solo uno, es decir, el 25% cae en tierra buena y da frutos. La semilla la lanzas con amor, lo importante es que el terreno, estè abonado y preparado con amor.
 
Señor, ¿en què tierra ha caìdo tu semilla?. Desde mi bautismo, no has parado de lanzar la semilla del amor, de la fe y de la esperanza, desde pequeño por medio de mis papàs lanzaste la semilla de la oración, y aprendì a rezar, la semilla del bien y evitè el mal, la semilla de la verdad y evitè las mentiras, me has ido enriqueciendo con la semilla de la bondad, del perdón, de la comprensión, de la generosidad, me has alimentado con la Eucaristìa, me has perdonado en la confesiòn, El Espìritu Santo, para los que nos confirmamos, sembrò en nosotros sus dones, todas estas semillas han sido y son la garantía de mi buena vida cristiana.
 
La vida es un jardín; lo que siembres en ella, eso te devolverá, así que elige semillas buenas, riégalas y con seguridad tendrás las flores más bellas.
 
Cada acto, cada palabra, cada sonrisa, cada mirada, es una simiente; cada una tiene en sí el poder vital y germinativo.
 
A menudo sembrarás llorando, pero ¿quién sabe si tu simiente no necesita del riego de tus lágrimas para que germine?
Piensa que los vientos fuertes harán que tus raíces se hagan más profundas para que tu rosal resista mejor lo que habrá de venir. Y cuando tus hojas caigan, no te lamentes; serán tu propio abono, reverdecerás y tendrás flores nuevas.
 
¿Rompió el alba y ha nacido el día? ¡Salúdalo y Siembra! ¿Llegó la hora cuando el sol te azota? ¡Abre tu mano y arroja la semilla!
¿Ya te envuelven las sombras porque el sol se oculta? ¡Eleva tu plegaria y Siembra! y cuando llegue el atardecer de tu vida, enfrentarás la muerte con los brazos cargados y una sonrisa de satisfacción.
 
Cada acto, cada palabra, cada sonrisa, cada mirada es una semilla. Procura siempre: “Una Siembra de Amor”. Al final de la vida, cuando nos pidan cuentas, nos preguntarán sobre el amor, de lo que hayamos hecho por Dios y por nuestros hermanos los hombres.
Hoy Señor, me comprometo, a hacer un examen de conciencia, para ver mi apertura, disposición y ambiente en donde va cayendo la semilla, cae en terreno preparado por el amor, por las virtudes y la generosidad o por el egoísmo.
 
Mis queridos niños, hoy Jesùs les dice que les ama mucho, que les da todo lo necesario, para crecer en el Amor a El, que el va poniendo semillas buenas en sus corazones, para que junto a sus papàs ellas crezcan y sean personas de bien, lleven en sus corazones semillas llenas de amor, digan siempre la verdad y ayuden a las personas que pasan por alguna necesidad.
P. Dennis Doren, LC
Leer Más »

Oraciòn del dìa, mièrcoles 23ª TO. San Lucas, 6.20-26. Ciclo C

Posted by on Sep 6, 2016 in Pensamiento del día

Bienvanturanzas

Buenos días, Jesús. Quiero darte gracias por ser mi amigo, por estar siempre conmigo y acompañarme en esta aventura de cada dìa, por quererme tanto y por permanecer siempre a mi lado. Tantas veces, me he despistado y no he acudido a Tì. Hoy quiero ponerme en tu presencia, decirte que me hace feliz saber que siempre te tendré. Yo quiero que sepas que Tú siempre me tendrás también.
El Evangelio que vamos a meditar hoy se encuentra en San Lucas 6,20-26.

Hoy Señor, levantas tu mirada hacia tus discípulos. Tu mirada es penetrante, alcanza lo màs profundo de esos corazones, sus ilusiones, anhelos, sufrimientos, decepciones, cansancios, penas y alegrías. Una mirada muy distinta de la de nosotros. Con qué amor y empatía verías a cada uno de tus discìpulos, ellos están sedientos de escuchar palabras de aliento, de esperanza, de respuestas a sus corazones. Y cómo habrías querido llegar a más corazones y entrar en ellos. Cómo quisieras que más personas te escucharan y encontraran el sentido de sus vidas, la luz, el amor, la alegría y la paz, al escucharte.

Hoy, Señor quiero acompañar a tus discìpulos, en el silencio de esta mañana. Quiero escuchar tu voz. Quiero que tu mirada se encuentre con la mía. Qué hermoso es este encuentro, porque te veo cara a cara, escucho tus palabras, y estoy delante de un amigo que nunca falla.

Me hablas de pobreza, de ese desprendimiento de las cosas que uso y del premio tan grande si la vivo, el Reino de Dios; de hambre de tu Palabra y sed de justicia, ellas que alimentan dìa a dìa mi alma y me hacen tener paz del corazón; me dices si ahora lloro, luego reirè; me hablas de odios, exclusión e insultos, por seguirte, por querer llevar la verdad, el bien y la rectitud, me invitas a poseer una gran humildad, para aceptarlo, me dices que me alegre y salte de gozo, porque mi recompensa será grande en el Reino de los cielos.
Por el contrario, si soy avaro y ambicioso, que solo quiero tener dinero por tener y disfrutar sin moderación de las cosas materiales, poniendo en ellas mi seguridad y esperanza, ya tendrè aquí mi consuelo; si ahora me sacio de todo, no valoro la providencia y despilfarro sin moderaciòn, seguirè teniendo hambre; si ahora rìo, luego llorarè de pena y angustia.

Señor ensèñame a vivir estas bienaventuranzas, con un corazón generoso, abierto y dando testimonio de tu mensaje y de tu Buena Nueva a todos los hombres que me rodean.

MI propósito hoy es tomar una de estas bienaventuranzas y viendo la que màs necesito, la cultivarè. Este dìa harè dos actos de humildad.

Mis queridos niños, el Señor nos pide que seamos mansos y humildes de corazón, que sea desprendido de las cosas, que busque saciarme de su palabra y justicia, que nunca pague mal por mal, sino al contrario, que venza el mal con el bien.
P. Dennis Doren LC

Leer Más »

Oraciòn del dìa. San Mateo 10. 24- 33

Posted by on Jul 8, 2016 in Pensamiento del día

580228_582833071819368_143143066543733906_nCreo, Señor, y soy consciente de tu amor por mí, es inmenso, tanto es asì, que cada dìa tocas a la puerta de mi vida, con humildad, te pido aumenta y fortalece mi fe. Aunque espero en tu promesa y en tu ayuda, te pido que aumentes y hagas más firme mi esperanza. Te amo porque eres mi Padre, y porque tu Hijo Jesucristo me ha amado hasta el extremo. Te pido un amor creciente, generoso, cada vez más vivo, más auténtico; un amor que sea testimonio ante los demás, para que otros muchos experimenten tu Amor.

Tu palabra llena mi corazón de luz y esperanza, ilumina mi canino, por eso vamos a meditar el  Evangelio de san Mateo 10, 24-33. Me invitas en este dìa, a reconocer el  lugar que me corresponde, lìbrame Señor de sentirme màs que Tù, que eres mi Maestro, tentaciones no faltan, pues somos débiles, y nuestra soberbia no golpea duro, pero nos previenes, que si a Tì te han llamado satanàs, què no diràn de mi. Me das confianza y seguridad, me dices que no tema a los hombres y asì lo voy a hacer.

Señor a tì no se te escapa nada, Tù mismo dices, que no hay nada oculto que no llegue a descubrirse, todo se sabrà, dame la conciencia, clara que a Tì no te puedo engañar, que no me  justifique y  acalle mi conciencia, dicèndome que no va a pasar nada. Todo, todo se sabrà, que siempre camine en la luz de la  verdad. Què no me engañe.

Què claro es tu mensaje, còmo  tengo que cuidar mi alma, còmo me tengo que cuidar y temer a aquellos que la matan, esto es lo màs precioso y vale la eternidad, MI ALMA. Que tema y me aleje de todas aquellas personas que me llevan a la perdición.

Tu tienes un propósito para mi, ayúdame a descubrirlo, pues bien tienes contados hasta los cabellos de mi cabeza, eso quiere decir que tienes el control de mi vida, que sabes y conoces todos mis movimientos, què fácil es desentenderme, te pido Jesùs, que mi vida,  siempre te agrade y alabe.

Hoy Jesùs, harè un breve examen de conciencia, viendo còmo està mi alma, y si hay algo o alguien que esta haciendo que me aleje de ti. Y tomarè alguna medida preventiva.

  1. Dennis Doren LC
Leer Más »

GRACIAS JESÙS, PORQUE ME HAS SALVADO

Posted by on Jun 4, 2016 in Pensamiento del día

Señor, hoy me presento delante de ti, sabiendo, que sales al encuentro de mi vida, especialmente ante el dolor. Hay una madre que llora desconsolada la partida de su hijo, Tù al verla te conmueves y te acercas, Tu corazón se une a su dolor, a su impotencia por no poder hacer nada. Señor, lloramos y sufrimos ante la muerte de un hijo, pero sabemos que Tù tienes el poder de darle una nueva vida, la Vida Eterna, solo Tù puedes resucitar, eso me llena de paz, esperanza y consuelo, la muerte no tiene poder sobre tì, ni sobre ninguno de los que creemos en Tì. Tù mismo la venciste resucitando. Por eso, te pido, sal al paso de tantas mamás y papàs, que necesitan de tus palabras y acciones, de tu consuelo y compasión, de tu fortaleza y comprensión, que te experimenten y te sientan cercano en estos momentos de sufrimiento e impotencia para sobrellevar este peso.
Enciende mi corazón, con el fuego de tu amor a fin de que, te ame en todo y sobre todo, que pueda obtener aquellos bienes que no puedo por mí mismo ni siquiera imaginar y que has prometido Tú a los que te aman.
Gracias Señor, porque muchas veces he sido aquel joven que has hecho renacer de nuevo, gracias por esa confesiòn, ese consejo, ese ejemplo que me volvió a la vida y no ha permitido que siga muerto en vida. Gracias Señor, porque tus palabras y mirada han levantado de la tristeza, mi corazón herido de muerte. Gracias Señor, porque ese corazón que había perdido el sentido de vivir, la esperanza en la vida y la ilusión de seguir adelante, Tù le has resucitado a una nueva vida y esperanza. Gracias Señor, porque en medio de las làgrimas, has sido Tù una fuente de consuelo y paz. Gracias Señor, porque me has tomado de la mano, y con una voz fuerte y convencida, me has dicho levántate y sigue adelante.Tu luz no se puede apagar

Leer Más »

Lecturas y Reflexión del 19 de Marzo – San José

Posted by on Mar 19, 2016 in Lecturas y Reflexiones

SanJose-19MarzoPrimera lectura

Lectura del segundo libro de Samuel (7,4-5a.12-14a.16):

En aquellos días, recibió Natán la siguiente palabra del Señor:
– «Ve y dile a mi siervo David: “Esto dice el Señor: Cuando tus días se hayan cumplido y te acuestes con tus padres, afirmaré después de ti la descendencia que saldrá de tus entrañas, y consolidaré su realeza. El cons¬truirá una casa para mi nombre, y yo consolidaré el trono de su realeza para siempre. Yo seré para él padre, y él será para mí hijo. Tu casa y tu reino durarán por siempre en mi presencia; tu trono permanecerá por siempre.” ».

Palabra de Dios

Salmo

Sal 88,2-3.4-5.27.29

R/. Su linaje será perpetuo

Cantaré eternamente las misericordias del Señor,
anunciaré tu fidelidad por todas las edades.
Porque dije: «Tu misericordia es un edificio eterno,
más que el cielo has afianzado tu fidelidad.» R.

Sellé una alianza con mi elegido,
jurando a David, mi siervo:
«Te fundaré un linaje perpetuo,
edificaré tu trono para todas las edades.» R.

El me invocará: «Tú eres mi padre, mi Dios,
mi Roca salvadora.»
Le mantendré eternamente mi favor,
y mi alianza con él será estable. R.

Segunda lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (4,13.16-18):

Hermanos:
No fue la observancia de la Ley, sino la justificación obtenida por la fe, la que obtuvo para Abrahán y su
descendencia la promesa de heredar el mundo.
Por eso, como todo depende de la fe, todo es gracia; así, la promesa está asegurada para toda la descendencia, no solamente para la descendencia legal, sino también para la que nace de la fe de Abrahán, que es padre de todos nosotros. Así, dice la Escritura: «Te hago padre de muchos pueblos.»
Al encontrarse con el Dios que da vida a los muertos y llama a la existencia lo que, no existe, Abrahán
creyó.
Apoyado en la esperanza, creyó, contra toda esperanza, que llegaría a ser padre de muchas naciones, según lo que se le había dicho: «Así será tu descendencia.»

Palabra de Dios

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo (1,16.18-21.24a):

Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Cristo.
El nacimiento de Jesucristo fue de esta manera:
María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo.
José, su esposo, que era justo y no quería denunciarla, decidió repudiarla en secreto. Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo:
– «José, hijo de David, no tengas reparo en llevarte a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados.»
Cuando José se despertó, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor.

Palabra del Señor

REFLEXIÓN

Donde hay amor, allí hay también comprensión y perdón.

San José, esposo de la santísima Virgen María

Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)

Señor san José, hoy quiero comenzar esta meditación hablando contigo. Tu ejemplo en el Evangelio es modesto y sencillo, impregnado de fe, esperanza y amor. Intercede por mí en esta oración para que pueda escuchar la voz de Dios, abrazar su voluntad y permanecer siempre cerca de Jesús y de María, como tú lo hiciste.

Reflexiona lo que Dios te dice en el Evangelio (te sugerimos leer esto que dijo el Papa)

«“Al final de aquella peregrinación, Jesús volvió a Nazaret y vivía sujeto a sus padres”. Esta imagen tiene también una buena enseñanza para nuestras familias. En efecto, la peregrinación no termina cuando se ha llegado a la meta del santuario, sino cuando se regresa a casa y se reanuda la vida de cada día, poniendo en práctica los frutos espirituales de la experiencia vivida. Sabemos lo que hizo Jesús aquella vez. En lugar de volver a casa con los suyos, se había quedado en el Templo de Jerusalén, causando una gran pena a María y José, que no lo encontraban. Por su “aventura”, probablemente también Jesús tuvo que pedir disculpas a sus padres. El Evangelio no lo dice, pero creo que lo podemos suponer. La pregunta de María, además, manifiesta un cierto reproche, mostrando claramente la preocupación y angustia, suya y de José. Al regresar a casa, Jesús se unió estrechamente a ellos, para demostrar todo su afecto y obediencia. Estos momentos, que con el Señor se transforman en oportunidad de crecimiento, en ocasión para pedir perdón y recibirlo y de demostrar amor y obediencia, también forman parte de la peregrinación de la familia.

Que en este Año de la Misericordia, toda familia cristiana sea un lugar privilegiado para esta peregrinación en el que se experimenta la alegría del perdón. El perdón es la esencia del amor, que sabe comprender el error y poner remedio. Pobres de nosotros si Dios no nos perdonase. En el seno de la familia es donde se nos educa al perdón, porque se tiene la certeza de ser comprendidos y apoyados, no obstante los errores que se puedan cometer.

No perdamos la confianza en la familia.» (Homilía de S.S. Francisco, 27 de diciembre de 2015).

Diálogo con Cristo

Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.

Propósito

Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.

Rezar al menos un misterio del rosario, preferentemente en familia, pidiendo la gracia de saber seguir el ejemplo de docilidad y apertura a la gracia de Dios de José y María.

«Cuando Jesús tenía doce años, se queda en Jerusalén. Sus padres, que lo ignoraban, lo buscan con solicitud y no lo encuentran. Lo buscan entre sus amistades, lo buscan en la caravana, lo buscan entre los conocidos, y entre todos estos no lo encuentran. […] Aprende dónde lo encontraron los que le buscaban, y tú, buscándolo con José y María, lo encontrarás.»

(Orígenes, Homilía 18)

Leer Más »

38. LA VASIJA AGRIETADA. Sembrando Esperanza II.

Posted by on Jan 25, 2015 in Sembrando Esperanza

Vasijas rotas
Las expectativas personales dependen mucho de haber vivido en un mundo de competencias, comparaciones, retos; en un mundo idealmente perfecto, alejado de una vivencia cristiana en torno a un ambiente sencillo, de una sana y honesta lucha, de cualidades y defectos. Constantemente nos estamos comparando con los demás, si fulano de tal es exitoso, si el otro logró unas calificaciones de excelencia en la universidad y le dieron Summa cum Laude, si la chica tal es una excelente vendedora de bienes raíces, si el otro ha ganado tantos maratones y no sé cuantas medallas de oro, es que toda su vida ha sido batir record, si le compraron tal carro por pasar de panzazo su último año de bachillerato, y así, podríamos multiplicar y multiplicar los ejemplos. Cuántos casos de jóvenes o personas maduras, o no tanto, que habiendo vivido en este mundo ideal, al experimentar fracasos y debilidades personales, se les viene encima el mundo que querían sostener con sus medallas y sus triunfos e incluso con sus engaños. Sin darnos cuenta, confundimos el éxito con los resultados, vivimos en torno a ellos, y pareciera que ese es el único punto de referencia, referencia de satisfacción, felicidad y realización personal ¿será que siempre es así?
Un cargador de agua de la India tenía dos grandes vasijas que colgaban a los extremos de un palo y que llevaba encima de los hombros. Una de las vasijas tenía varias grietas, mientras que la otra era perfecta y conservaba toda el agua al final del largo camino a pie, desde el arroyo, hasta la casa de su patrón; pero cuando llegaba, la vasija rota solo tenía la mitad del agua.
Durante dos años completos esto fue así diariamente. Desde luego, la vasija perfecta estaba muy orgullosa de sus logros, pues se sabía perfecta para los fines para los que fue creada; pero la pobre vasija agrietada estaba muy avergonzada de su propia imperfección y se sentía miserable porque solo podía hacer la mitad de todo lo que se suponía que era su obligación.
Después de dos años, la tinaja quebrada le habló al aguador diciéndole: “Estoy avergonzada y me quiero disculpar contigo porque debido a mis grietas solo puedes entregar la mitad de mi carga y solo obtienes la mitad del valor que deberías recibir”.
El aguador, apesadumbrado, le dijo compasivamente: “Cuando regresemos a la casa quiero que notes las bellísimas flores que crecen a lo largo del camino”. Así lo hizo la tinaja. Y en efecto vio muchísimas flores hermosas a lo largo del trayecto, pero de todos modos se sintió apenada porque al final, solo quedaba dentro de sí la mitad del agua que debía llevar.
El aguador le dijo entonces “¿Te diste cuenta de que las flores sólo crecen en tu lado del camino? Siempre he sabido de tus grietas y quise sacar el lado positivo de ello. Sembré semillas de flores a todo lo largo del camino por donde vas y todos los días las has regado, y por dos años, yo he podido recoger estas flores para decorar el altar de mi Madre. Si no fueras exactamente como eres, con todo y tus defectos, no hubiera sido posible crear esta belleza”.
Cada uno de nosotros tiene sus propias grietas. Todos somos vasijas agrietadas, pero debemos saber que siempre existe la posibilidad de aprovechar las grietas para obtener buenos resultados.
Dios siempre sacará de males aparentes bienes reales, Dios actúa en el silencio y no va alardeando. Algún día nos daremos cuenta de las maravillas y milagros que hace a través de nosotros, pobres vasijas agrietadas; y también de todo aquello que Dios aprovechó para hacer el bien, sacando cosas buenas de nuestras debilidades y grietas. Por eso, confía en Dios, y deja que Él, a través de ti, riegue las flores que un día lanzó en forma de semillas. Uno no deja de reír por hacerse viejo, se hace uno viejo por dejar de reír.

Leer Más »