Lecturas del Miércoles de la 23ª semana del Tiempo Ordinario. Ciclo A.

Posted by on Sep 12, 2017 in Lecturas y Reflexiones

Primera lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Colosenses (3,1-11):

Ya que habéis resucitado con Cristo, buscad los bienes de allá arriba, donde está Cristo, sentado a la derecha de Dios; aspirad a los bienes de arriba, no a los de la tierra. Porque habéis muerto, y vuestra vida está con Cristo escondida en Dios. Cuando aparezca Cristo, vida nuestra, entonces también vosotros apareceréis, juntamente con él, en gloria. En consecuencia, dad muerte a todo lo terreno que hay en vosotros: la fornicación, la impureza, la pasión, la codicia y la avaricia, que es una idolatría. Eso es lo que atrae el castigo de Dios sobre los desobedientes. Entre ellos andabais también vosotros, cuando vivíais de esa manera; ahora, en cambio, deshaceos de todo eso: ira, coraje, maldad, calumnias y groserías, ¡fuera de vuestra boca! No sigáis engañándoos unos a otros. Despojaos del hombre viejo, con sus obras, y revestíos del nuevo, que se va renovando como imagen de su Creador, hasta llegar a conocerlo. En este orden nuevo no hay distinción entre judíos y gentiles, circuncisos e incircuncisos, bárbaros y escitas, esclavos y libres, porque Cristo es la síntesis de todo y está en todos.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 144,2-3.10-11.12-13ab

R/. El Señor es bueno con todos

Día tras día, te bendeciré
y alabaré tu nombre por siempre jamás.
Grande es el Señor, merece toda alabanza,
es incalculable su grandeza. R/.

Que todas tus criaturas te den gracias, Señor,
que te bendigan tus fieles;
que proclamen la gloria de tu reinado,
que hablen de tus hazañas. R/.

Explicando tus hazañas a los hombres,
la gloria y majestad de tu reinado.
Tu reinado es un reinado perpetuo,
tu gobierno va de edad en edad. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Lucas (6,20-26):

En aquel tiempo, Jesús, levantando los ojos hacia sus discípulos, les dijo: «Dichosos los pobres, porque vuestro es el reino de Dios. Dichosos los que ahora tenéis hambre, porque quedaréis saciados. Dichosos los que ahora lloráis, porque reiréis. Dichosos vosotros, cuando os odien los hombres, y os excluyan, y os insulten, y proscriban vuestro nombre como infame, por causa del Hijo del hombre. Alegraos ese día y saltad de gozo, porque vuestra recompensa será grande en el cielo. Eso es lo que hacían vuestros padres con los profetas. Pero, ¡ay de vosotros, los ricos!, porque ya tenéis vuestro consuelo. ¡Ay de vosotros, los que ahora estáis saciados!, porque tendréis hambre. ¡Ay de los que ahora reís!, porque haréis duelo y lloraréis. ¡Ay si todo el mundo habla bien de vosotros! Eso es lo que hacían vuestros padres con los falsos profetas.»

Palabra del Señor

Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)

Quiero dejarme amar… Te conozco desde antes que nacieras, sé tu historia conozco tus problemas. Sé de tus heridas y de tu pasado y aun así te amo. Sólo abandónate en mis brazos, confía en mi amor que lo puede todo… Jesús.

Medita lo que Dios te dice en el Evangelio

Detenernos a meditar en este Evangelio nos hace recordar inmediatamente, o debería, a nuestros hermanos perseguidos en medio oriente. Verdaderamente su testimonio de vivencia radical de su fe, debería conmover nuestros corazones y hacernos despertar.
¿En qué momento perdimos el rumbo? ¿En qué momento olvidamos que ésta no es nuestra patria final, que sólo estamos de paso por este mundo, que de nada le sirve al hombre ganar el mundo si pierde su alma?
Es necesario alzar la voz contra la tiranía de la superficialidad, que nos inhibe continuamente para no pensar en la trascendencia. A buscar sólo el placer y vivir al día a día, como si no existiese mañana. A no preocuparnos por lo espiritual, cuando tienes muchas cosas materiales y terrenas por las que preocuparte. A no tener momentos de silencio y encuentro personal, para poder así pretender callar la sed y la voz de mi alma que sufre y gime por no poder saciar la sed de infinito que tiene, con ruido, cosas materiales, finitas y pasajeras.
Hoy es el día. Hoy es una nueva oportunidad de vivir en el amor. Háblale a tu Creador, tu Dios y Señor, quien vive en tu interior y, continuamente, toca a la puerta de tu corazón esperando que le abras para cenar contigo. Él te dirá lo que tienes que hacer…
Madre Santísima, danos el valor y coraje de vivir coherentemente nuestra fe. Que continuamente tu recuerdo nos permita recordar para que hemos sido creados.

«Cada uno de nosotros hoy puede preguntarse: ¿Me detengo para escuchar la Palabra de Dios, tomo la Biblia en las manos, y me está hablando?; ¿mi corazón se ha endurecido? ¿Me he alejado del Señor? ¿He perdido la fidelidad al Señor y vivo con los ídolos que me ofrece la mundanidad de cada día? ¿He perdido la alegría del estupor del primer encuentro con Jesús? Hoy es una jornada para escuchar. Escuchad, hoy, la voz del Señor, hemos rezado. “No endurezcáis vuestro corazón”. Pidamos esta gracia: la gracia de escuchar para que nuestro corazón no se endurezca.»
(Homilía de S.S. Francisco, 23 de marzo de 2017, en santa Marta).

Diálogo con Cristo

Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.

Propósito

Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Dedicaré un espacio al final del día para hacer un balance sobre mis actitudes y actividades buscando retomar el rumbo hacia la santidad. Dios me quiere santo y ya me está dando todas las gracias para ello.

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Lecturas del Miércoles de la 21ª semana del Tiempo Ordinario. Ciclo A.

Posted by on Aug 28, 2017 in Lecturas y Reflexiones

Primera lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses (2,9-13):
Recordad, hermanos, nuestros esfuerzos y fatigas; trabajando día y noche para no serle gravoso a nadie, proclamamos entre vosotros el Evangelio de Dios. Vosotros sois testigos, y Dios también, de lo leal, recto e irreprochable que fue nuestro proceder con vosotros, los creyentes; sabéis perfectamente que tratamos con cada uno de vosotros personalmente, como un padre con sus hijos, animándoos con tono suave y enérgico a vivir como se merece Dios, que os ha llamado a su reino y gloria. Ésa es la razón por la que no cesarnos de dar gracias a Dios, porque al recibir la palabra de Dios, que os predicamos, la acogisteis no como palabra de hombre, sino, cual es en verdad, como palabra de Dios, que permanece operante en vosotros, los creyentes.
Palabra de Dios

Salmo

Sal 138,7-8.9-10.11-12ab
R/.
 Señor, tú me sondeas y me conoces

¿Adónde iré lejos de tu aliento,
adónde escaparé de tu mirada?
Si escalo el cielo, allí estás tú;
si me acuesto en el abismo, allí te encuentro. R/.

Si vuelo hasta el margen de la aurora,
si emigro hasta el confín del mar,
allí me alcanzará tu izquierda,
me agarrará tu derecha. R/.

Si digo: «Que al menos la tiniebla me encubra,
que la luz se haga noche en torno a mí»,
ni la tiniebla es oscura para ti,
la noche es clara como el día. R/.

Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)

Señor, dame la gracia de reconocerte como el tesoro más grande que haya encontrado.

Evangelio del día (para orientar tu meditación)

Del santo Evangelio según san Mateo 13, 44-46

En aquel tiempo, Jesús dijo a la multitud: “El Reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en un campo. El que lo encuentra lo vuelve a esconder y, lleno de alegría, va y vende cuanto tiene y compra aquel campo.

El Reino de los cielos se parece también a un comerciante en perlas finas que, al encontrar una perla muy valiosa, va y vende cuanto tiene y la compra”.

Palabra del Señor.

Medita lo que Dios te dice en el Evangelio

La experiencia de haber encontrado algo grande, único, algo valioso, hace que aquél que lo encuentra se sienta especial. Hace que la vida ordinaria se vuelva extraordinaria; que el trabajo, los quehaceres, los problemas, y también lo hermoso de la vida, tomen un sentido muy particular, un sentido de esperanza, un sentido que indica que hay un por qué hay un camino que recorrer.
El encuentro con Dios es una experiencia que me hace sentir único, valioso y especial. Es una experiencia que me hace ver lo extraordinaria que es la vida, aun con sus partes obscuras y tenebrosas; que me hace encontrar el sentido desde lo más sencillo hasta lo más importante de mi vida… Es un encuentro personal.
Es un encuentro con aquello que siempre he buscado. Un encuentro que me lleva a ver lo esencial de la vida. Que me lleva a ver lo pasajero de los minutos pero lo valioso del tiempo. Es un tesoro que me llena de alegría… que no tiene comparación.
Definitivamente es un encuentro que me hace sentir miedo al tan sólo pensar en perderlo, pues si no es Dios lo más grande que tengo… ¿Quién o qué puede ser?

«Hacerse humildes es descentrarse, salir del centro, reconocerse misericordiosos en Dios, mendicantes de misericordia: es el punto de salida para que sea Dios quien obre. Un presidente del Consejo Ecuménico de las Iglesias describió la evangelización cristiana como “un mendicante que dice a otro mendicante donde encontrar el pan”. Creo que san Pablo habría aprobado. Él se sentía “Llenado por la misericordia” y su prioridad era compartir con los demás su pan: la alegría de ser amados por el Señor y de amarlo. Este es nuestro bien más precioso, nuestro tesoro, y en este contexto Pablo presenta una de sus imágenes más conocidas, que podemos aplicar en todos nosotros: “llevamos este tesoro en recipientes de barro”. Somos sólo recipientes de barro, pero custodiamos dentro de nosotros el tesoro más grande del mundo.»
(Homilía de S.S. Francisco, 26 de febrero de 2017).

Diálogo con Cristo

Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.

Propósito

Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Vivir este día en actitud de agradecimiento por el don de la fe, de la esperanza y del amor.

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Lecturas del Sábado de la 19ª semana del Tiempo Ordinario. Ciclo A.

Posted by on Aug 21, 2017 in Lecturas y Reflexiones

 

Sábado, 19 de agosto de 2017

Primera lectura
Lectura del libro de Josué (24,14-29):

En aquellos días, Josué continuó hablando al pueblo: «Pues bien, temed al Señor, servidle con toda sinceridad; quitad de en medio los dioses a los que sirvieron vuestros padres al otro lado del río y en Egipto; y servid al Señor. Si no os parece bien servir al Señor, escoged hoy a quién queréis servir: a los dioses que sirvieron vuestros padres al este del Éufrates o a los dioses de los amorreos en cuyo país habitáis; yo y mi casa serviremos al Señor.»
El pueblo respondió: «¡Lejos de nosotros abandonar al Señor para servir a dioses extranjeros! El Señor es nuestro Dios; él nos sacó a nosotros y a nuestros padres de la esclavitud de Egipto; él hizo a nuestra vista grandes signos, nos protegió en el camino que recorrimos y entre todos los pueblos por donde cruzamos. El Señor expulsó ante nosotros a los pueblos amorreos que habitaban el país. También nosotros serviremos al Señor: ¡es nuestro Dios!»
Josué dijo al pueblo: «No podréis servir al Señor, porque es un Dios santo, un Dios celoso. No perdonará vuestros delitos ni vuestros pecados. Si abandonáis al Señor y servís a dioses extranjeros, se volverá contra vosotros y, después de haberos tratado bien, os maltratará y os aniquilará.»
El pueblo respondió: «¡No! Serviremos al Señor.»
Josué insistió: «Sois testigos contra vosotros mismos de que habéis elegido servir al Señor.»
Respondieron: «¡Somos testigos!»
Josué contestó: «Pues bien, quitad de en medio los dioses extranjeros que conserváis, y poneos de parte del Señor, Dios de Israel.»
El pueblo respondió: «Serviremos al Señor, nuestro Dios, y le obedeceremos.»
Aquel día, Josué selló el pacto con el pueblo y les dio leyes y mandatos en Siquén. Escribió las cláusulas en el libro de la ley de Dios, cogió una gran piedra y la erigió allí, bajo la encina del santuario del Señor, y dijo a todo el pueblo: «Mirad esta piedra, que será testigo contra vosotros, porque ha oído todo lo que el Señor nos ha dicho. Será testigo contra vosotros, para que no podáis renegar de vuestro Dios.» Luego despidió al pueblo, cada cual a su heredad.
Algún tiempo después murió Josué, hijo de Nun, siervo del Señor, a la edad de ciento diez años.

Palabra De Dios

Salmo
Sal 15,1-2a.5.7-8.11

R/. Tú, Señor, eres el lote de mi heredad

Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti;
yo digo al Señor: «Tú eres mi bien.»
El Señor es el lote de mi heredad y mi copa;
mi suerte está en tu mano. R/.

Bendeciré al Señor, que me aconseja,
hasta de noche me instruye internamente.
Tengo siempre presente al Señor,
con él a mi derecha no vacilaré. R/.

Me enseñarás el sendero de la vida,
me saciarás de gozo en tu presencia,
de alegría perpetua a tu derecha. R/.

Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Mateo (19,13-15):

En aquel tiempo, le acercaron unos niños a Jesús para que les impusiera las manos y rezara por ellos, pero los discípulos los regañaban. Jesús dijo: «Dejadlos, no impidáis a los niños acercarse a mí; de los que son como ellos es el reino de los cielos.» Les impuso las manos y se marchó de allí.

Palabra del Señor

Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)

Señor, creo verdaderamente que Tú puedes saciar aquel núcleo de mi corazón en donde nadie puede entrar. No habrá riqueza, objeto o persona que pueda saciar ese deseo de eternidad que experimento. Quiero ser feliz eternamente y amarte libremente.

 

Medita lo que Dios te dice en el Evangelio

Tantas veces los niños pueden parecerme las personas más curiosas de este mundo. No saben nada de la vida, diría uno. No tienen ninguna utilidad, diría otro. No producen, no generan, no instruyen, no hablan lenguas, no trabajan. Ser como niños, ¿qué beneficio traería eso?
Confieso que muchas veces he podido sorprenderme a mí mismo con estos pensamientos en la cabeza. Quizá el hombre se vuelve demasiado pragmático en un mundo que le exige simplemente resultados, resultados, resultados. Puedes maravillarte, puedes reír, pero que todo sea con un fin concreto y útil.
¿De verdad los niños no saben nada de la vida?, ¿no enseñan, no producen, no instruyen? Mira hacia el cielo, invita a una persona a mirar las estrellas. ¿Se maravillaría? Puede ser. O quizá también pueda simplemente decirte que «eso» es el espacio, que hay «tantas» estrellas y «tantas galaxias», que todo está medido y que todo estará por conocerse algún día. En otras palabras, «dado que creo conocerlo todo, no tengo por qué maravillarme». Es una lástima…
Señor, Tú sabías y escondías más de lo que me decías y me dices en este Evangelio. Yo sí quiero renovar mi corazón, quiero hacer la experiencia que ya ni siquiera puedo traer a mi memoria. Un día yo también fui niño, fui niña y me sabía maravillar de tantas cosas. Me sabía maravillar de tu obra, sabía confiar en los demás, sabía reír, sabía jugar. Sabía que no todo está dirigido a esta vida, sino que hay cosas que construyen también para la otra.
Ojalá que cuando las personas me vean, no me importe si a mí también me consideran entre las personas más curiosas de este mundo.

«El niño es precisamente aquel que no tiene nada que dar y todo que recibir. Es frágil, depende del papá y de la mamá. Quien se hace pequeño como un niño se hace pobre de sí mismo, pero rico de Dios.
Los niños, que no tienen problemas para comprender a Dios, tienen mucho que enseñarnos: nos dicen que él realiza cosas grandes en quien no le ofrece resistencia, en quien es simple y sincero, sin dobleces. Nos lo muestra el Evangelio, donde se realizan grandes maravillas con pequeñas cosas: con unos pocos panes y dos peces, con un grano de mostaza, con un grano de trigo que cae en tierra y muere, con un solo vaso de agua ofrecido, con dos pequeñas monedas de una viuda pobre, con la humildad de María, la esclava del Señor.»
(Homilía de S.S. Francisco, 1 de octubre de 2016).

Diálogo con Cristo

Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.

Propósito

Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Trataré de encontrar un día de descanso lejos de la televisión, el internet o todo aquello que pueda tener mi mente ocupada y buscaré algún lugar en el que pueda simplemente contemplar y maravillarme del gran amor que me ofreces, Señor, y, de ese modo, «ablandar» un poco más mi corazón.

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Lecturas del Miércoles de la 14ª semana del Tiempo Ordinario. Ciclo A.

Posted by on Jul 11, 2017 in Lecturas y Reflexiones

Miércoles, 12 de julio de 2017

Primera lectura
Lectura del libro del Génesis (41,55-57;42,5-7.17-24a):

En aquellos días, llegó el hambre a todo Egipto, y el pueblo reclamaba pan al Faraón; el Faraón decía a los egipcios: «Dirigíos a José y haced lo que él os diga.»
Cuando el hambre cubrió toda la tierra, José abrió los graneros y repartió raciones a los egipcios, mientras arreciaba el hambre en Egipto. Y de todos los países venían a Egipto a comprarle a José, porque el hambre arreciaba en toda la tierra. Los hijos de Jacob fueron entre otros a comprar grano, pues había hambre en Canaán. José mandaba en el país y distribuía las raciones a todo el mundo. Vinieron, pues, los hermanos de José y se postraron ante él, rostro en tierra.
Al ver a sus hermanos, José los reconoció, pero él no se dio a conocer, sino que les habló duramente: «¿De dónde venís?»
Contestaron: «De tierra de Canaán, a comprar provisiones.»
Y los hizo detener durante tres días.
Al tercer día, les dijo: «Yo temo a Dios, por eso haréis lo siguiente, y salvaréis la vida: si sois gente honrada, uno de vosotros quedará aquí encarcelado, y los demás irán a llevar víveres a vuestras familias hambrientas; después me traeréis a vuestro hermano menor; así probaréis que habéis dicho la verdad y no moriréis.»
Ellos aceptaron, y se decían: «Estamos pagando el delito contra nuestro hermano, cuando le veíamos suplicarnos angustiado y no le hicimos caso; por eso nos sucede esta desgracia.»
Intervino Rubén: «¿No os lo decía yo: “No pequéis contra el muchacho”, y no me hicisteis caso? Ahora nos piden cuentas de su sangre.»
Ellos no sabían que José les entendía, pues había usado intérprete. Él se retiró y lloró; después volvió a ellos.
Palabra de Dios

Salmo
Sal 32,2-3.10-11.18-19

R/. Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros,
como lo esperamos de ti

Dad gracias al Señor con la cítara,
tocad en su honor el arpa de diez cuerdas;
cantadle un cántico nuevo,
acompañando los vítores con bordones. R/.

El Señor deshace los planes de las naciones,
frustra los proyectos de los pueblos;
pero el plan del Señor subsiste por siempre,
los proyectos de su corazón, de edad en edad. R/.

Los ojos del Señor están puestos en sus fieles,
en los que esperan en su misericordia,
para librar sus vidas de la muerte
y reanimarlos en tiempo de hambre. R/.

Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Mateo (10,1-7):

En aquel tiempo, Jesús, llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad para expulsar espíritus inmundos y curar toda enfermedad y dolencia. Éstos son los nombres de los doce apóstoles: el primero, Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés; Santiago el Zebedeo, y su hermano Juan; Felipe y Bartolomé, Tomás y Mateo, el publicano; Santiago el Alfeo, y Tadeo; Simón el Celote, y Judas Iscariote, el que lo entregó.
A estos doce los envió Jesús con estas instrucciones: «No vayáis a tierra de gentiles, ni entréis en las ciudades de Samaria, sino id a las ovejas descarriadas de Israel. Id y proclamad que el reino de los cielos está cerca.»
Palabra del Señor

Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)

Jesús, manso y humilde de corazón, has mi corazón semejante al tuyo para que sea capaz de conquistar el corazón de mis hermanos y llevarlos a Ti.

Medita lo que Dios te dice en el Evangelio

Este pasaje parece como si tratara de excluir el anuncio del kerigma a todos lo demás hombres que no pertenecen al pueblo de Israel, pero en realidad, busca resaltar la importancia del apostolado en casa.

Es decir, a veces podemos dejarnos llevar por el activismo, o la búsqueda de apostolados, grandes y gratificantes, cuando en realidad tenemos mucho más trabajo apostólico en la propia casa. Es bueno tener un apostolado que implique salir de sí mismo, de la zona de confort, e ir a las periferias como nos invita el Papa. Pero es muy recomendable empezar el apostolado ahí donde estamos. En casa, con los seres queridos, en el trabajo, con las personas que se convive día a día. Y ese testimonio dará posiblemente mayores frutos, pues siempre tendrá una continuación y se le podrá dar seguimiento a esas almas que Dios mismo ha puesto en nuestro camino.

Ayúdanos a comprender, Señor, que el tamaño de nuestra cruz no es la que nosotros creemos que nos acomoda mejor, sino aquella que Tú tienes designada para cada uno, según nuestras propias fuerzas y de cara a la eternidad.
«Cada uno está llamado a reconocer cómo se manifiesta la indiferencia en la propia vida, y a adoptar un compromiso concreto para contribuir a mejorar la realidad donde vive, a partir de la propia familia, de su vecindario o el ambiente de trabajo.
Los Estados están llamados también a hacer gestos concretos, actos de valentía para con las personas más frágiles de su sociedad, como los encarcelados, los emigrantes, los desempleados y los enfermos.»
(Mensaje del Papa Francisco para la 49° Jornada Mundial de la Paz)

Diálogo con Cristo

Ésta es la parte más importante de tu oración. Disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.

Propósito

Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Haré un autoexamen, tratando de ver si mi testimonio de vida en casa, en el trabajo y con los amigos, refleja verdaderamente a una persona enamorada de Cristo, que busca extender su Reino día con día.

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Lecturas del Miércoles de la 10ª semana del Tiempo Ordinario. Ciclo A.

Posted by on Jun 13, 2017 in Lecturas y Reflexiones

Lecturas del Miércoles de la 10ª semana del Tiempo Ordinario

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Primera lectura
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios (3,4-11):

Esta confianza con Dios la tenemos por Cristo. No es que por nosotros mismos estemos capacitados para apuntarnos algo, como realización nuestra; nuestra capacidad nos viene de Dios, que nos ha capacitado para ser ministros de una alianza nueva: no de código escrito, sino de espíritu; porque la ley escrita mata, el Espíritu da vida. Aquel ministerio de muerte –letras grabadas en piedra– se inauguró con gloria; tanto que los israelitas no podían fijar la vista en el rostro de Moisés, por el resplandor de su rostro, caduco y todo como era. Pues con cuánta mayor razón el ministerio del Espíritu resplandecerá de gloria. Si el ministerio de la condena se hizo con resplandor, cuánto más resplandecerá el ministerio del perdón. El resplandor aquel ya no es resplandor, eclipsado por esta gloria incomparable. Si lo caduco tuvo su resplandor, figuraos cuál será el de lo permanente.

Palabra de Dios
Salmo
Sal 98,5.6.7.8.9

R/. Santo eres, Señor, Dios nuestro

Ensalzad al Señor, Dios nuestro,
postraos ante el estrado de sus pies:
Él es santo. R/.

Moisés y Aarón con sus sacerdotes,
Samuel con los que invocan su nombre,
invocaban al Señor, y él respondía. R/.

Dios les hablaba desde la columna de nube;
oyeron sus mandatos y la ley que les dio. R/.

Señor, Dios nuestro, tú les respondías,
tú eras para ellos un Dios de perdón,
y un Dios vengador de sus maldades. R/.

Ensalzad al Señor, Dios nuestro;
postraos ante su monte santo:
Santo es el Señor, nuestro Dios. R/.
Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Mateo (5,17-19):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «No creáis que he venido a abolir la Ley y los profetas: no he venido a abolir, sino a dar plenitud. Os aseguro que antes pasarán el cielo y la tierra que deje de cumplirse hasta la última letra o tilde de la Ley. El que se salte uno solo de los preceptos menos importantes, y se lo enseñe así a los hombres será el menos importante en el reino de los cielos. Pero quien los cumpla y enseñe será grande en el Reino de los Cielos.»

Palabra del Señor

Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)

En el alma, Señor, una caricia tuya,
un beso de tu amor y una sonrisa,
para llenar mi vida de ambiciones,
tu ambición y tu gloria, y tu alegría,

tu alegría, Señor, que yo entreveo
cuando te siento sembrador de amores,
porque sólo por mí creaste el cielo
y sólo para mí nacen las flores.

Mi juventud es tuya, tú lo sabes,
tuyas mis esperanzas y mis sueños;
por ti, Señor, desgastaré mi vida
hasta hacerte querer del mundo entero.

Gracias, Señor, porque tu amor es mío,
por haberme admitido en tu servicio,
por tener en el alma tu sonrisa;

te seguiré, Señor, por donde quieras,
con la paz de tu amor en la mirada
y tendré el corazón hecho de hoguera
para abrasar al mundo con tus llamas.

Yo no nací sino para quereros,
mi alma os ha cortado a su medida,
por hábito del alma misma os quiero.

Cuanto tengo confieso yo deberos
por Vos nací, por Vos tengo la vida,
por Vos he de morir y por Vos muero.
(Garcilaso de la Vega 1503- 15036)

 

Medita lo que Dios te dice en el Evangelio

Muy querida alma:
No he venido a abolir ni la ley ni los profetas, sino a darles plenitud… esa plenitud que sólo el amor puede dar.
Sé que a veces no entiendes la ley, que te cuesta y muchas veces la ves como un fardo pesado impuesto por un tirano. ¿Sabes?, no quiero fastidiarte… sólo quiero que seas feliz. Toda la ley no es otra cosa que un intento para acercarte a Mí. Sólo quiero que estés conmigo… ¡Sólo quiero que sepas que te amo!

Yo soy quien te ha creado. No temas, yo te he rescatado, te he llamado por tu nombre. Tú eres mío. Si pasas por las aguas, yo estoy contigo. Eres precioso a mis ojos, eres estimado y yo te amo. No temas… yo estoy contigo (Cf. Is 43).

Pasará la tierra, pasará el cielo… pero mi amor por ti, ¡NUNCA! Ésa es la plenitud que he venido a traer: Mi amor por ti.
Por ti me he hecho carne. Por ti he muerto en la cruz. Por ti he creado las flores, el cielo, las estrellas… ¡Todo! Nada puede igualar mi amor por ti. Date cuenta que siempre te he buscado. Siempre. En cada amanecer, en cada estrella, en cada palabra de aliento… en todos lados, en todo momento quiero que mi amor se haga presente en tu vida.

Te amo. Podrá caer todo, podrá de dejar de brillar el sol, podrán abandonarte todos, podrás incluso herirme haciéndote daño (¿qué sufrimiento más grande puede tener un Padre que ver a sus hijos lastimarse?)… pero mi amor por ti siempre estará a tu lado.
¡TE AMO!… y eso jamás, ¡JAMÁS! Cambiará.

Atentamente.
Jesús.

« El nuestro es un ministerio de reconciliación. Proclamamos la Buena Nueva del amor infinito, de la misericordia y de la compasión de Dios. Proclamamos la alegría del Evangelio. Pues el Evangelio es la promesa de la gracia de Dios, la única que puede traer la plenitud y la salvación a nuestro mundo quebrantado. Es capaz de inspirar la construcción de un orden social verdaderamente justo y redimido.»
(Homilía de S.S. Francisco, 16de enero de 2015).

Diálogo con Cristo

Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.

Propósito

Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Hoy voy a contemplar la naturaleza y le daré gracias a Dios por su amor, y antes dormir, haré un examen de conciencia de cómo vivo la voluntad de Dios en mi vida.

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Oraciòn del dìa. 30 de agosto. Santa Rosa de Lima. San Mateo 13. 44-46 Ciclo C

Posted by on Aug 29, 2016 in Pensamiento del día

Jesús con niño

Comenzamos un nuevo dìa llenos de la gracia de Dios, hoy 30 de agosto, fiesta de Santa Rosa de Lima, patrona de Amèrica Latina. Bajo su intercesión dirijamos nuestra oración, diciendo.

Jesús, sé que estás conmigo. Creo que eres una persona viva y real, confío en que quieres lo mejor para mí. Te amo y quiero corresponder de la mejor manera a este amor. Ayúdame a serte fiel en todos los momentos de mi obrar cotidiano. Dame la gracia que más necesito en este momento de mi vida.

Tu palabra sale a mi encuentro, ella me acompaña e ilumina, me quiere enseñar el camino de la vida, hoy me descubres tu querer en el Evangelio  de san Mateo 13, 44-46.

Hoy Señor me enseñas una mensaje de mucha esperanza, el Reino de los cielos se parece a un tesoro escondido, quien lo encuentra lleno de alegría va vende todo lo que tiene y compra el campo en donde està este tesoro.

Señor, ¿Qué tesoro puede ser tan valioso para vender todo lo que uno poseo? ¿Vale la pena desprenderse de cuanto se tiene para conseguirlo? ¿Su hallazgo realmente puede darme una alegría y una felicidad plena? Lo encontrado tiene un valor inestimable, inmedible.

Me enseñas, Señor,  que lo más grande en valor, es el Reino de Dios, y por él se puede renunciar a todo, y ésta sería la mejor decisión tomada. Asì ha sucedido con tantas personas, que habiendo encontrado este tesoro, es decir, te han encontrado a tì, han sido capaces de venderlo todo, tenemos el ejemplo de tantos santos, como el que celebramos hoy, Santa Rosa de Lima, una mujer que supo encontrar en el servicio a los màs necesitados, este Reino de los cielos, dejar su vida social, sus comodidades, sus bienes, para entregarse a tì y a los demás, sin duda que nos indica lo que significa hacer esa experiencia viva de tì.

Jesùs, eres el gran tesoro que tengo dentro de mi corazón, Tu amistad es un tesoro, que tengo que cuidar como una perla preciosa, en los tiempos que corren, es difícil encontrar verdaderos amigos, leales, solidarios, entregados, fieles, vivimos en el mundo de las conveniencias, de los amigos por intereses, por lo que se puede recibir, cuántos de estos van dando vueltas por ahí a la caza de amistades, pues quieren sacar partido.

Qué bien decía un autor: “Amigo es alguien con quien puedes compartir un momento hermoso, Alguien que piense en ti, que te escuche y te enseñe cosas buenas y siempre tiene tiempo para convivir, es leal, sincero y jamás sacará partido de la amistad. Amigo es el que te dice la verdad”. Por eso Jesùs, tu eres el gran tesoro que he encontrado, eres mi mejor amigo.

Asì es, mi encuentro contigo, es como el comerciante de perlas finas que al encontrar esta perla muy valiosa, va y vende cuanto tiene y la compra. Señor esta perla, este regalo que es nuestra amistad, ha sido gratis, no me ha costado nada, por el contrario, has sido Tù quien has salido a mi encuentro para hacerme la persona màs feliz y realizada.

Mi propósito hoy va a ser valorar mi amistad con Jesùs, poseerlo para formar parte de su reino. Estaré especialmente atento a descubrir en los acontecimientos del día, qué me está pidiendo Dios y lo transformaré en pequeños actos de acción de gracias con las personas que me rodean: actos de caridad, muestras de cariño, sonrisas de agradecimiento, etc.

Mis queridos niños, Jesùs es nuestro gran tesoro, y donde està El, està su reino, tenemos tantos momentos para descubrirlo y poseerlo, mi oración de cada dìa, las bendiciones que dìa a dìa me envía, las cosas buenas que me pasan, el poder visitarlo en una iglesita, el reflexionar y leer el Evangelio. Jesùs siempre estè en sus corazoncitos.

  1. Dennis Doren, LC
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Oraciòn de dìa. Sàbado 21ª semana TO. San Mateo 25. 14-30. Ciclo C

Posted by on Aug 26, 2016 in Pensamiento del día

Talentos

Muy buenos días a todos, llenos del amor de Dios, comencemos este dìa sábado de la 21ª semana del TO, poniendo nuestras vidas bajo la protección y mirada de Dios y digámosle.

¡Ven, Espíritu Santo! Ven y enciende en mi corazón el fuego de tu amor. Transfórmame, purifícame y llena mi alma con los mismos sentimientos de Cristo. Dirígeme en este día, para que pueda dar gloria a Dios Padre a través de mis buenas acciones.

Hoy vamos a reflexionar en el Evangelio de san Mateo 25, 14-30

Una vez màs te diriges a tus discípulos, con otra parábola para enseñar lo que es el Reino de los cielos, un hombre que sale de viaje llama a los servidores de confianza y distribuye entre ellos sus bienes, a cada uno da según su capacidad.

Sin duda que ellos recibieron estos talentos, con agrado y con el compromiso de hacerlos crecer. El dueño les habrá dado algunas indicaciones, les habrá motivado que los trabajen, pero sobretodo que ponìa en ellos su confianza y que si hacen bien las cosas, recibiràn la recompensa correspondiente , y asì se fue.

Los servidores reciben este dinero, lo ponen a negociar y lo duplican, excepto el que recibe un millòn tiene la mala inspiración y decisión de hacer un hoyo y esconder lo recibido, miedo, temor, pereza, inconciencia de lo recibido, ¿què habrá pasado por el corazón de ese hombre?.  Estos son los talentos, las cualidades, los bienes espirituales y materiales que he recibido, los beneficios que me has dado. E

Es la administración de lo que es Tuyo y que pones en mis manos. Señor que tenga la conciencia clara que nada de lo que tengo es mìo, Tù me los has dado, a Tì te pertenecen y solo me los dejaste para que los haga fructificar, me lo diste en semillas y a mì me toca hacerlo que crecer.

Me detengo Señor un instante delante de tì, y reflexiono y me pregunto, ¿Què estoy haciendo con mi vida,  còmo estoy haciendo crecer los talentos que me has dado?, ¿Serà que en los años que llevo de vida, he satisfecho las expectativas puestas en mì?, ¿serà que he aprovechado mi vida al 100 %?, ¿cuál ha sido el uso que he hecho del tiempo que he tenido entre las manos; cuánto provecho le he sacado; cuáles son las ganancias, los intereses que he obtenido para Tì de la inversión de mi tiempo?, Mirando hacia la eternidad que se acerca, ¿qué quiero hacer con la porción de vida que aún me queda por delante?.. Yo sè Señor, que actúas como quieres, cuando quieres, y con los instrumentos que quieres, te vales de mi colaboración libre y responsable para realizar tus designios. Señor,  sè que soy un ser limitado en mis posibilidades, pero cuando vivo y trabajo por Tì y unido a Tì, haces grandes cosas.

Tu postura Señor, el día del juicio, resulta sumamente reveladora de las expectativas que tienes de mi. A todos aquellos que supieron duplicar el capital  los premiaràs ampliamente. ‘Te felicito, siervo bueno y fiel. Puesto que has sido fiel en cosas de poco valor te confiaré cosas de mucho valor. Entra a tomar parte en la alegría de tu señor’.

Por el contrario, al siervo, que no trabajò sus talentos, lo rechazas, diciéndole siervo, malo y perezoso, ¿Por qué, no pusiste mi dinero en el banco para que, a mi regreso, lo recibiera yo con intereses? Quítenle el millón y dénselo al que tiene diez.

Mi propósito hoy Señor, es ver còmo estoy invirtiendo mis talentos: mis cualidades, mis bienes espirituales y materiales, mi tiempo y tomar conciencia que de ellos tendrè que darte cuentas. La respuesta que dè es la condición para entrar en el Reino de los cielos.

Mis queridos niños, Dios les ha dado muchas cualidades y talentos, todo ha nacido del amor que Dios les tiene, todos los días tenemos que agradecer al Señor, y lo màs importante trabajar de la mano de Dios, para hacer que crezcan.

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