GOTAS DE ESPERANZA
Ibamos por una larga y estrecha calle y, precisamente cuando veíamos ya el final de ella, un hombre salió precipitadamente de una alquería situada en la parte derecha. Al instante empezó a oírse el estampido de unos disparos y el pobre hombre cayó muerto antes de que pudiera llegar a nosotros. Era uno de nuestros hombres,
GOTAS DE ESPERANZA
En el año 1832 hubo en París una epidemia de cólera. Cierto día, una hermana de la Caridad que se dirigía al hospital fue groseramente insultada por un obrero, el cual la siguió babeando inmundicias; y sin duda se hubiera atrevido a golpeada si no lo hubiesen impedido los circunstantes. Sin embargo, la buena hermana se
GOTAS DE ESPERANZA
En el verano de 1914 Alfredo Víctor Smith era un joven policía, de servicio en Blackpool. Al estallar la guerra se incorporó en el 5º. Regimiento de East Lands, y en 1915 estuvo en Gallipoli. Dos días antes de Navidad, en una acción de guerra, cuando había quitado la espoleta de una granada de mano e iba
GOTAS DE ESPERANZA
En Hong-Kong se convirtió un oficial al ver la delicadeza maternal con que una religiosa le había vendado llagas profundas que exhalaban un hedor insoportable. Rompió a llorar diciendo: Hace meses que me encuentro en tal estado, sin haber podido hallar a nadie que me ayudase. Todos han rehusado curarme, mas tú, extranjera ¿Quién te da valor?
DIOS AMENAZA CASTIGO A SU PUEBLO POR NO CONFIAR EN EL
Sofonfas 3, l ¡Ay de la rebelde, la manchada, la ciudad opresora! 2 No ha escuchado la voz, no ha aceptado la corrección; en Yahvé no hapuesto su confianza, a su Dios no se ha acercado.
DIOS AMENAZA RUINA AL QUE CONFIA EN SU PUREZA
Oseas 10,13 ¿Por qué han arado impiedad, injusticia han segado, y han comido fruto de mentira? Por haber confiado en tus carros, en la multitud de tus valientes, 14 surgirá alboroto en tu pueblo; todas tus fortalezas serán devastadas, como Salmán devastó a Bet-Arbel el día de la batalla, cuando la madre fue estrellada sobre sus
SUPONE QUE AGRADAMOS A DIOS
J Juan 3,21 Queridos, si la conciencia no nos condena, tenemos plena confianza ante Dios, 22 y cuanto pidamos lo recibiremos de Él, porque guardamos sus mandamientos y hacemos lo que le agrada.
PREMIOS DE LA CONFIANZA
Eclesiástico 2,8 Los que temen al Señor, confíense a él, y no les faltará la recompensa. 9 Los que temen al Señor, esperen bienes, contento eterno y misericordia. Salmo 37 (36) 3-7. Hebreos 10,35 No pierdan ahora su confianza, que lleva consigo una gran recompensa.
EL QUE CONFIA EN DIOS, NO QUEDA CONFUNDIDO
I Samuel 17 Todo. Eclesiástico 2,6 Confíate a él, y él, a su vez, te cuidará, endereza tus caminos y espera en él. 1 O Miren a las generaciones de an- taño y vean: ¿Quién se confió al Señor y quedó confundido? ¿Quién perseveró en su temor y quedó abandonado'? ¿Quién lo invocó y fue desatendido? 11
LA CONFIANZA PREPARA PARA EL DON DE DIOS
Mateo 8,2 En esto, un leproso se le acerca y se postra ante Él, diciendo: "Señor, si quieres puedes limpiarme". 3 Él extendió la mano, lo tocó y dijo: "Quiero, queda limpio"