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Pensamiento del día

  /  Pensamiento del día

"EL CONSUELO DE LA VIRGEN MARIA" LA MADRE. Yo soy la Madre de la Misericordia, llena de caridad y de dulzura. Soy la escalera de los pecadores, la esperanza y el perdón de los culpables, el cuelo de los afligidos y el gozo particular de los santos. Vengan a mí todos ustedes que me aman, y quedarán satisfechos

  La Sagrada Escritura hace una viva descripción del perezoso; pasa el día entre dormir, sestear y descansar. (cfr. Prov. 6,10), quiere y no quiere cumplir su obligación (Ibid 13,4)  porque todo le parecen dificultades (Ibid 15,19), y así inventa excusas increíbles: Afuera hay un león, y si salgo seré muerto. (Ibidem 22,13).  Por eso perderá todos sus

Uno de las más distinguidas especialistas en materia de excusas nos explicó un sencillo método para ahorrar tiempo y molestias. Consiste en nombrar solamente el número de la excusa más conveniente para cada caso particular. I .- Así lo hemos hecho siempre. 2.- No sabía que se necesitaba con urgencia. 3.- Estoy en espero de un visto bueno. 4.- Cómo

Los que poseen grandes placeres caen en un gran mal, y los antes conquistados los apresan; y cuanto más numerosos y grandes son, tanto más pequeño y siervo de más señores es aquel a quien el vulgo llama feliz (Séneca, De vita beata XIV) El que persigue el placer pospone a él todas las cosas y lo

AVARICIA: 2-De la avaricia, uno de los siete pecados capitales, se derivan otros muchos pecados y daños para el alma. Dice Santo Tomás (2-2, q.118,1.8) que el avaro, perdiendo la sensibilidad para la desgracia del prójimo, se inquieta y busca con codicia la riqueza para sí. Con el fin de lograrla recurre, incluso, a la violencia, al

AVARICIA 1- Dejar que el corazón se aficione al dinero y a los bienes materiales en general es un grave obstáculo al amor a Dios: no se puede servir a Dios y a las riquezas(Mt 6,19-20). El Señor nos habla de otros bienes, que son, en definitiva, los únicos que pueden llenar el corazón humano, siempre insatisfecho:

ENCONTRAR A MARIA Adolezco a si mismo de pobreza en sabiduría y en ciencia espiritual, perola gracia de Dios es suprema maestra y dispensadora de la disciplina celestial. Por consiguiente, ella me basta para instruirme en todos los asuntos necesarios, y me disuade de buscar cualquier cosa fuera de lo imprescindible, y de querer conocer temas mas