AVE MARIA
Acreciéntase la devoción, estalla la compunción, se reanima la esperanza, aumenta el consuelo cuando digo: Ave María.
AVE MARIA
Se disipa la pereza, el corazón se derrite de amor cuando digo: Ave María.
AVE MARIA
Se desvanece la tristeza, reaparece el gozo cuando digo: Ave María.
AVE MARIA
El mundo aparece ruin, la carne me marchita cuando digo: Ave María.
AVE MARIA
Satanás huye, tiembla el infierno cuando digo: Ave María.
AVE MARIA
Escuche ahora el piadoso enamorado de tu santo nombre. El cielo se alboroza, llénase de asombro la tierra cuando digo: Ave María.
AVE MARIA
Ciertamente no sabría qué cosa más digna y dulce pudiera presentar por el momento.
AVE MARIA
Y pido e imploro que todos los espíritus celestes la repitan cien mil veces y muchas más aún por cuenta mía.
AVE MARIA
Te la presento gozoso, inclinando la cabeza debido a tu reverencia, y con las manos extendidas al impulso del intenso afecto de devoción.
NO DEJES DE AFILAR TU HACHA
Vivimos en un mundo de exigencias y de una feroz competencia. Las empresas nos llenan de cursos de capacitación, apuestan para que seamos funcionarios de excelencia, competitivos, con óptimos resultados. Así es, queremos resultados, queremos muchos resultados; toda nuestra vida la basamos en resultados. Gastamos tiempo, energía y nos empeñamos de la mejor manera posible. ¿Qué