ES COMO PACTO DE AMOR ENTRE ESPOSO Y ESPOSA
Oseas 2,21 Yo te desposaré conmigo para siempre, Le desposaré conmigo en justicia y equidad, en amor, y compasión
LA ALIANZA CONSISTE EN LA MUTUA ENTREGA DE DIOS Y SU PUEBLO
Levítico 26, 12 Yo viviré entre ustedes, y Yo seré su Dios, y ustedes serán mi Pueblo.
ALIANZA
COMIENZOS DE LA ALIANZA Génesis 9,8 Dijo Dios a Noé y a sus hijos con él: 9"He aquí que Yo establezco mi alianza con ustedes y con su futura descendencia, 10 y con toda alma viviente que los acompaña
ALEGRIA
LA ALEGRÍA BENEFICIA LA SALUD Proverbios 17 ,22 El corazón alegre mejora la salud; el espíritu abatido seca los huesos. Proverbios 18, 14 El ánimo del hombre lo sostiene en su enfermedad; pero perdido el ánimo, ¿quién lo levantará? Eclesiástico 30,22 y siguientes.
CONOCER A MARIA
MARÍA Y EL MISTERIO DE LA RESURRECCIÓN Oh benignísimo Jesucristo que después de tu amarga pasión y de la gloriosa resurrección te apareciste a la afligida Santísima Madre María, con gran esplendor, y la colmaste de inefable y nueva alegría, ten piedad de mí, pobre y enfermo, con frecuencia gravemente atribulado en el exilio de este mundo.
CONOCER A MARIA
MARÍA Y EL MISTERIO DE LA RESURRECCIÓN Tal vez esta visita y esta intimidad eran tan elevadas y celestiales en la casita de María, que ni siquiera a los apóstoles se les permitió entrar y escuchar las excelsas palabras que Jesús, purificado por el Padre, pronunció para María, su bendita Madre, llena de gracia. Por lo cual,
CONOCER A MARIA
MARÍA Y EL MISTERIO DE LA RESURRECCIÓN Dichoso el que conoce este júbilo y, mediante la contemplación, se eleva de los temas terrenales y transcurre todo el día con Jesús y con María, desinte- resándose de las cosas de este mundo. Creo que ningún mortal fue digno de estar presente en ese coloquio: solamente los santos ángeles
CONOCER A MARIA
MARÍA Y EL MISTERIO DE LA RESURRECCIÓN ¡Oh, si yo también hubiese podido estar presente, si hubiese podido oír tus dulces palabras, si junto a la ventana hubiese podido escuchar disimuladamente y captar con diligencia las palabras que mi Señor Jesucristo dirigía a su Madre acerca de las alegrías de los ciudadanos del cielo, sin que ningún
CONOCER A MARIA
MARÍA Y EL MISTERIO DE LA RESURRECCIÓN Te alabo y te honro, con todos tus santos y con todos los fieles devotos del mundo, por el dulce coloquio y por el íntimo encuentro que tuviste con tu ama- dísima Madre María en su aposento, a su lado, de todo bullicio exterior, duran- te el cual conversaste con ella