GOTAS DE ESPERANZA
Un pobre hombre muy mal vestido pidió limosna a una piadosa dama, la cual dijo a una de sus criadas:
Dale una camisa.
La criada le dio una de las más bastas y rotas.
Dale otra mejor — dijo la dama— . ¡Qué confusión sentiría el día del juicio si Jesucristo mostrase a todo el mundo una prenda tan vieja y rota!
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