GOTAS DE ESPERANZA
Monseñor Riviere, arzobispo de Aix, es recibido en audiencia por Pío XI (diciembre de 1927). El arzobispo habla del seminario que está construyendo. El pontífice le dice:
— Deseo darle algo para el seminario.
Saca de un cajón de su escritorio unos billetes de banco. Son precisamente billetes franceses. El papa empieza a contarlos. Luego se detiene:
— Se lo daré todo. La bondad de Dios tampoco tiene límites. No es lícito contar lo que Él da.
Al agradecerle el arzobispo el generoso donativo, Pío XI observa:
— Quiero a los que me hacen posible el poder dar; pero quiero aún más a aquellos que me dan ocasión para hacerles un obsequio.
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