LA PRESENCIA DEL ESPIRITU SANTO EN NUESTRA VIDA
“Orar es dejar que el Espíritu repose en mí. Entonces, mi alma es un lago tranquilo, donde se refleja el Universo. Orar es dejar que la paz inunde mi corazón. Esa paz que no es conquistada, sino dada. Orar es experimentar la paz que sobrepasa a todo gozo terreno. La paz de la oración es una experiencia de plenitud en el
JESUS SUBE A LOS CIELOS Y NOS CONVERTIMOS EN SUS TESTIGOS
Quien se inclina hacia los demás, desciende. Dios tuvo esta temeraria idea enviando a su Hijo a la tierra. Gracias a este descender de Dios, a este encuentro de Jesús Mesías con el hombre, con la humanidad, contigo y conmigo, y gracias a que murió y resucitó, desde la fe en Él, hoy sus discípulos podemos comprender las Escrituras. Podemos comprender
LOS FRUTOS QUE NOS TRAE LA RESURRECCION
¡Aleluya! “He resucitado y aún y siempre estoy contigo”. Estas palabras, entresacadas de una antigua versión del Salmo 138 (v.18b), resuenan al comienzo de la Santa Misa de este día. En ellas, al surgir el sol de la Pascua, la Iglesia reconoce la voz misma de Jesús que, resucitando de la muerte, colmado de felicidad y amor, se dirige al Padre
JESUS ESTA A LA PUERTA DE TU VIDA, DEJA QUE ENTRE
Jesús conoce perfectamente lo que hay dentro de nuestro interior. Sabe de nuestras alegrías, triunfos, salud, ilusiones, así como de nuestras penas, tristezas, derrotas, y enfermedades. Él sabe que no somos perfectos y que nuestra vida está acompañada de muchas fallas y malas decisiones. Si fuese un Dios que no nos entendiese, que estuviese al acecho de nuestros defectos y debilidades,
CUANDO EDIFICO MI PROPIO MURO DE LOS LAMENTOS
“Cuando ya no somos capaces de cambiar una situación, nos encontramos ante el desafío de cambiarnos a nosotros mismos.” (Víctor Frankl). Cuántos de nosotros hemos construido un gran muro de los lamentos en frente a nuestras narices. Ya no es necesario trasladarnos a Jerusalén para encontrar un gran paredón en el cual podamos dejar nuestras peticiones, ruegos, llantos y lamentos. Este muro
¿ QUIERES SER FELIZ ? NO TE COMPLIQUES LA VIDA
La vida es sencilla en la medida en que queramos hacerla sencilla, y será complicada en la medida en que nosotros nos compliquemos. Cuántas vidas hay amargadas, tristes, sin sentido, sin brillo, desazonadas y llenas de confusión. Son muchas las ocasiones en que nos encontramos con situaciones sociales y morales más complejas que requieren mucho tiempo para resolverlas, incluso años y
EL PESO QUE LLEVAS EN TU VIDA, DIOS LO HACE LLEVADERO. TU SOLO CONFIA
Los hombres, a lo largo de nuestro caminar, vamos absorbiendo muchas experiencias, cuantiosas situaciones que, en un momento determinado de nuestro viaje por estas latitudes humanas se convierten en un peso. Una carga que en ocasiones se hace difícil de llevar, experiencias negativas, traiciones, frustraciones, miedos, angustias, fracasos, heridas, aflicciones que nos cuesta mucho soltar y no nos permiten aligerar nuestro caminar. Nos
SUELTA TU CARGA
Todos los hombres llevamos sobre nuestros hombros diversos pesos. El cansancio de los años, un sinnúmero de problemas que nos aquejan y complican, un pasado con muchos errores y decisiones mal tomadas, la presión de una familia, una relación desgastada por los golpes de la vida; asímismo, responsabilidades como los hijos y un trabajo que tenemos que cuidar, o una enfermedad
CUANDO ENCUENTRAS SENTIDO AL SUFRIMIENTO (II PARTE)
Solo la gracia y la fuerza oculta de Dios puede dar al ser humano la fortaleza, la paz y la conformidad para sobrellevar tanto dolor, injusticias e ignominias. Solo la esperanza cristiana ilumina el corazón del hombre para perseverar en el bien en medio del mal, es por eso que el testimonio de Bakhita nos indica un camino de verdadera conversión,
CUANDO ENCUENTRAS SENTIDO A TU SUFRIMIENTO
El dolor humano es una realidad que toca a la puerta de todos, pero algunos son escogidos para llevar sobre sí un sufrimiento que supera la comprensión humana. Cuaresma es un tiempo para purificar nuestro corazón y unirnos a la cruz de Cristo y a la pena de tantos seres humanos. Un sufrimiento que tal vez solo Dios conoce y