SIN CONVERSION NO HAY SALVACION
Ezequiel 33, l 1 Diles: Por mi vida, oráculo del Señor Yahvé, que yo no me complaz- co en la muerte del malvado, sino en que el malvado cambie de conducta y viva. Conviértanse, conviértanse de su mala conducta. ¿Por qué van a morir, casa de Israel? Arnés 5,4 Que así dice Yahvé a la casa de
QUE GRANDE ES LA MISERICORDIA DE DIOS PARA LOS QUE SE CONVIERTEN
Eclesiástico 17,29 [Qué grande es la miseri- cordia del Señor, y su perdón para los que a él se convierten! Isaías 55,7 Deje el malo su camino, el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Yahvé, que tendrá compasión de él, a nuestro Dios, que será grande en perdonar.
HABIENDO ARREPENTIMIENTO, DIOS BORRA LA CULPA
2 Crónicas 7, 14
SI HAY CONVERSION, HAY PERDON
Jeremías 36,2 Tómate un rollo de escribir, y apuntas en él todas las palabras que te he hablado tocante a Jerusalén, a Judá y a todas las naciones, desde la fecha en que te vengo hablando desde los tiempos de Josfas hasta hoy. 3 A ver si la casa de Judá se entera de todo el
GOTAS DE ESPERANZA
Alejandro de Macedonia se encontraba acampado con su ejército al aire libre. Habiendo caído mucha nieve, hizo que encendieran un gran fuego para calentarse. Mientras se calentaba sentado en un regio escaño, vio a un viejo soldado que temblaba de frío. Entonces se levantó, le cogió de la mano y le llevó junto al fuego, haciendo
GOTAS DE ESPERANZA
Poco después de su conversión, la famosa artista Eva Lavallière escribió: «¿Quién soy yo? Un gusano. ¿Cómo me llamo? ¡Eso! ¡Eso es lo que vos habéis ido a buscar, oh Jesús mío! ¡Por eso habéis muerto! ¡Misterio de amor! ¡Cómo quisiera amaras, oh Dios mío!» Y a continuación redactó una «carta de amor y reconocimiento a
GOTAS DE ESPERANZA
Un rico inglés que se encontraba en Viena en el año 1896 entró en una peluquería, donde en aquel momento estaba tasando su cabellera una joven. Para conseguida, el, peluquero ofreció diez escudos, y la joven estaba dispuesta a dejarse cortar. Entonces el inglés le preguntó: —¿Por qué hace usted eso? —Tengo a mi padre en la
GOTAS DE ESPERANZA
Mendigaba a la puerta de una iglesia, en París, un anciano de aspecto torturado, llamado Jaime. Cuando se abría su andrajoso vestido, podía verse sobre su pecho una crucecita dorada. Decía habitualmente misa en aquella iglesia el joven cura Paulino, que nunca se olvidaba de socorrer a Jaime. Pero un día advirtió su ausencia, supo que
GOTAS DE ESPERANZA
Cinco soldados alemanes cayeron muertos en una emboscada en la tarde del 16 de septiembre de 1943. En represalia, los nazis detuvieron a cincuenta personas de entre las más influyentes en la ciudad de Trani (Italia). E iban a ser ejecutadas. El arzobispo monseñor Petronelli y su vicario piensan salvar a los condenados. La plaza donde están
CONVERSION
PARA QUE DIOS SE VUELVA A NOSOTROS, ÉL ESPERA QUE NOS VOLVAMOS A ÉL Malaquías 3,7