LAS DOCE ESTRELLAS QUE FORMAN LA DIADEMA DE MARIA
En efecto, fácil es hallar en María una prerrogativa propia del cielo, otra de la carne y otra del corazon.
LAS DOCE ESTRELLAS QUE FORMAN LA DIADEMA DE MARIA
Sin embargo, en la medida de nuestras menguadas fuerzas y sin pretender escudriñar arriesgamente lo que haya de secreto, no nos parece desatinado decir que por esta dosce estrellas parecen entenderce doce prerrogativas propias de las estrellas, con que Maria fue singularmente adornada.
LAS DOCE ESTRELLAS QUE FORMAN LA DIADEMA DE MARIA
Traspasa el alcance de la mente humana el exponer la razón de esta corona, indicar su contextura.
GOTAS DE ESPERANZA
Un periodista norteamericano preguntó en cierta ocasión al gran pianista Paderevski cuánto dinero calculaba haber ganado. Y Paderevski, hombre generoso y muy caritativo, le dio esta respuesta: ¡He ganado tantos millones, que no los cuento! Pero quizá los hayan contado mis protegidos, a quienes los fui dando con la misma facilidad con que los gané.
GOTAS DE ESPERANZA
En la edad media se edificó una catedral en honor de la sagrada eucaristía. Todos contribuyeron según sus posibilidades
GOTAS DE ESPERANZA
Hace años, en las oficinas de un rico industrial católico se hallaba un libre pensador cuando entró una hermanita de los pobres, a la cual el dueño de la casa entregó un billete de diez duros. Cuando se hubo marchado la monja, el libre pensador preguntó: ¿Cuánto gasta usted al cabo del año entre curas, frailes, monjas,
GOTAS DE ESPERANZA
Pasando una vez M. Chéron, hacia la medianoche, por delante del taller de un pobre herrero, oyó los golpes de un martillo. Entró y quiso saber el motivo de su trabajo a altas horas de la noche. No es para mí que estoy trabajando dijo el herrero ; es para mi vecino. El pobrecillo ha sufrido un
GOTAS DE ESPERANZA
De Franklin se cuenta que, como un señor fuera a pedirle cierto día 25 dólares, él se los dio con esta condición: que cuando ya no los necesitase, buscara a otro necesitado y bueno y se los diera con la misma condición de seguir prestándolos a otro.
GOTAS DE ESPERANZA
Un pobre hombre muy mal vestido pidió limosna a una piadosa dama, la cual dijo a una de sus criadas: Dale una camisa. La criada le dio una de las más bastas y rotas. Dale otra mejor — dijo la dama— . ¡Qué confusión sentiría el día del juicio si Jesucristo mostrase a todo el mundo una
GOTAS DE ESPERANZA
Monseñor Riviere, arzobispo de Aix, es recibido en audiencia por Pío XI (diciembre de 1927). El arzobispo habla del seminario que está construyendo. El pontífice le dice: — Deseo darle algo para el seminario. Saca de un cajón de su escritorio unos billetes de banco. Son precisamente billetes franceses. El papa empieza a contarlos. Luego se detiene: — Se