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mayo 2026

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Isaías 44,21 Recuerda esto, Jacob, y que eres mi siervo, Israel. ¡ Yo te he formado, tú eres mi siervo, Israel, yo no le olvido! 22 He disipado como una nube tus rebeldías, como un nublado tus pecados.¡ Vuélvete a mí, pues Le he rescatado! Isaías 45,22 Vuélvanse a mí serán salvados, confines todos de la tierra,

Las jóvenes parejas que me ha tocado casar han comenzado con ilusión su vida matrimonial. Todos quieren triunfar, ser felices y no sentir aquellas frustraciones y desencantos que ven a menudo en parejas que ya han recorrido algunos años. El éxito del matrimonio depende en gran parte de los continuos controles del corazón, es decir, del amor. Es necesaria una continua revisión

“En una página justamente famosa, Tertuliano ha expresado acertadamente la grandeza y belleza de la vida conyugal en Cristo: ¿Cómo lograré exponer la felicidad de ese matrimonio que la Iglesia favorece, que la ofrenda eucarística refuerza, que la bendición sella, que los ángeles anuncian y que el Padre ratifica? ¡Qué yugo el de los dos fieles unidos en una sola esperanza,

En alguna oportunidad sentimos que la relación en la familia se va distorsionando: malentendidos, confusiones, gritos, peleas. Cada vez cuesta más que los integrantes cooperen en casa: los hijos están metidos en sus cosas, necesidades y exigencias. Es importante obtener hoy, dentro de la familia, una cooperación entusiasta. En casa todos deben colaborar; cada miembro debería de tener una responsabilidad, un deber,

“En el domingo de hoy que sigue a la solemnidad de la Epifanía, celebramos el Bautismo del Señor. Éste fue el primer acto de su vida pública, narrado en los cuatro Evangelios. Llegado a la edad alrededor de treinta años, Jesús dejó Nazaret, se presentó al río Jordán y, en medio de mucha gente, se hizo bautizar por Juan. El evangelista Marcos

GRACIAS por el rayo de esperanza que me iluminó, por aquella mano que me levantó, por ese consejo que me guio, por aquellas palabras que me alentaron, por esa sonrisa que me alegró, por aquellos brazos que me recibieron. Pero, sobre todo, te doy GRACIAS Señor, por la fe que tengo en ti. En este tiempo, un tanto confuso, -aunque lleno